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Alejandro G. Iñárritu ve a ‘Birdman’ en todos nosotros

El director Alejandro G. Iñárritu dice que todas las personas se pueden identificar de alguna manera con Riggan de la película "Birdman".
El director Alejandro G. Iñárritu dice que todas las personas se pueden identificar de alguna manera con Riggan de la película “Birdman”.
(Robert Gauthier)

LOS ÁNGELES.- Algunos escritores dicen que no se proponen hacer una declaración sino una pregunta. Para Alejandro G. Iñárritu, el director y coescritor de la película “Birdman”, hubo muchas preguntas, acerca del ego, el autoestima, el propósito y la identidad, pero no sólo la clase de preguntas que normalmente se encuentran en una divertida comedia.

“¿Cuál es el significado de todo esto? ¿Por qué hago lo que hago? Siempre estoy buscando algo que de alguna forma me electrifique de alegría”, dice Iñárritu. “Es una pregunta implacable. Eso es lo que me motiva y donde me identifico con éste tipo”.

En la película “Birdman”, “este tipo” es el protagonista Riggan Thomson, interpretado por Michael Keaton. Riggan es un una estrella fracasada de las películas de acción en una misión tipo Don Quijote para adaptarse, dirigir y protagonizar en una obra de teatro de Broadway para reestablecerse a sí mismo como artista. Iñárritu dice que las frustraciones existenciales de Riggan salieron de sus propias frustraciones, algo que se refleja en la forma en que los otros personajes parecen como partes de la psique del propio protagonista, ayudando y obstaculizando alternativamente.

“Todos esos personajes son muy, muy cercanos internamente o físicamente a mí. Me identifico con todos ellos. Tengo una hija y un hijo, y en los últimos 15 años me he relacionado con personas que se parecen a esos tipos y me he convertido en ellos”, dice el cineasta.

“Michael está mintiendo cuando dice que no es Riggan, porque nadie puede no identificarse con ese tipo. Todos somos inseguros y todos cuestionamos nuestro propio éxito. Todos cuestionamos nuestras prioridades. Nadie se escapa. Y en el set, todos nosotros sentíamos una vergüenza alegre al interpretar cosas en las que hemos estado involucrados. Hay una deliciosa alegría al ser empático a éstas adorables y patéticas criaturas que somos”.

En consonancia con la introspección que fue invitada por éstas preguntas, el dos veces nominado al Oscar y productor de dramas de múltiples historias tales como “Babel” y “Amores Perros”, decidió presentar la comedia entera como una sola toma continua (no obstante con ediciones ocultas).

Todos somos inseguros y todos cuestionamos nuestro propio éxito. Todos cuestionamos nuestras prioridades. Nadie se escapa.- Alejandro G. Iñárritu, director y coescritor de ‘Birdman’
“Ese estado emocional que es tan complejo en su mente, este mecanismo de hacer que todo fluya sin cortes, eso es lo que estaba tratando de hacer. No impresionar a alguien técnicamente. Si las personas se distraen por eso, entonces hemos fracasado. No soy un técnico; “Soy un artista”, dice Iñárritu, sacudiendo su cabello rebelde de científico loco.

“Lo difícil aquí es que no tenía ningún antecedente, ‘Aquí están las reglas del juego’. No hay reglas. No encontré ninguna comedia que se hubiera hecho en una sola toma. Incluso [el director] Mike Nichols, descanse en paz, me dijo una semana antes de empezar a filmar, ‘Alejandro, esto es una locura. Deberías detenerte. Estas en camino hacia el desastre. Nunca lo conseguirás’. Él es el maestro de la comedia, y realmente me asustó”.

Iñárritu se ríe pero es rápido al agregar: “Por cierto, tenía razón. Yo estaba intentando algo en lo que, primero, no tenía ninguna experiencia y, segundo, no había ninguna referencia. Podría fracasar muy fácilmente por muchas, muchas razones”.

Lamentablemente, dice Iñárritu, Nichols no pudo ver “Birdman” antes de morir. Pero un amigo “me envió una nota que decía, ‘Tal vez la vio y murió’”.

Es fácil para Iñárritu reírse ahora, cuando su apuesta ha dado sus frutos tan ricamente. La película recibió nueve nominaciones al Oscar, incluyendo a mejor película, mejor director, mejor guion original y múltiples nominaciones de actuación. Pero la película tal vez hubiera salido con ojos de serpiente si su director/coescritor no hubiera mantenido un sentido del humor sobre sí mismo.

“La película trata sobre la mediocridad, sobre cómo lidiamos con nuestras limitaciones”, dice Iñárritu. “Lo que nuestros padres nos dijeron que somos capaces de hacer y quiénes somos, somos grandes, somos únicos, todo eso… pero no lo somos. Es brutal, pero es cierto. Honestamente, es por eso que hay tanta psicología y muchos antidepresivos, porque no lo somos”.

“Y la diferencia entre lo que realmente necesitamos, que es afecto y amor, y lo que normalmente estamos buscando, que es admiración. Al final, no importa qué tan exitoso seas, nada te dejara satisfecho, eso es imposible. ¿Un Oscar te va a satisfacer? ¿El tener ese estatus te hará feliz? ¿La vida será más fácil?”

Iñárritu dice que las preguntas continuaron todo el camino a través del proceso.

“Estaba haciendo una película sobre una obra teatral, y como que me estaba convirtiendo en ese personaje, preguntándome por qué estoy haciendo esto, es tan difícil de hacer y tan fácil de fallar. Así que cada vez que me voy a casa, estoy pensando, ‘¿Qué…estoy haciendo?’”

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