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Y vivieron felices... ¿por siempre?

No todo es lo que parece, hay que estar muy alertas.

No todo es lo que parece, hay que estar muy alertas.

No todo en el amor es color de rosa. Suele haber muchas espinas.

Los celos en exceso, las obsesiones, la dependencia, el querer controlar a tu pareja y las depresiones son problemas derivados de las relaciones poco sanas.

Además, coinciden psicólogos, si no se trabaja en la mejora de estas actitudes, pueden empeorar y desembocar en una relación que podría ser destructiva.

“Los celos son un derivado de un instinto muy básico de los seres humanos, que es la territorialidad. Tenemos la tendencia instintiva de proteger lo que consideramos nuestro, que en este caso es la pareja”, explica Athos Campillo, psicólogo especialista en niños y adolescentes.

Cuando los celos se convierten en sufrimiento y afectan el desarrollo de una vida normal, al grado de generar reacciones violentas, hay un problema causado por un rasgo de su personalidad. Corregir este tipo de actitudes es muy complejo, pero a través de terapia psicológica se logran avances.

Asimismo, están las personas que se obsesionan con su pareja e infringen control a través de su personalidad posesiva.

“Se identifica cuando no se hace otra cosa que pensar en la pareja, en lo que puede estar haciendo o con quién lo está haciendo. El que se obsesiona no puede trabajar ni realizar sus actividades sin estar pensando en la otra persona”, asevera Marta Bernat, docente del Centro Eleia, una institución educativa y de atención psicológica.

Otro comportamiento nada deseable aparece frente a la pérdida o el abandono del ser amado: la depresión.

“Cada rompimiento implica un duelo, sentir tristeza, abandono, extrañar a la persona. Lleva un tiempo superar dicha pérdida”, comenta Bernat, “y cuando estas heridas no cierran y la depresión se prolonga por largos meses, es cuando quien la padece requiere de un apoyo exterior”.

Al respecto, Campillo sugiere resolver el problema en el consultorio con ayuda profesional.

Para evitar el drama, mantén una sana comunicación con la pareja, crea expectativas realistas sobre la otra persona y sé autocrítico de lo que entregasen la relación.


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