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Tucson se deleita con los sabores del tradicional tamal

Tucson, en el sur de Arizona, se volcó otro año a honrar al tamal y a resaltar su arraigo entre la comunidad hispana con otra edición de un festival dedicado a este tradicional platillo cuyos orígenes se ubican en Centroamérica.

“Esta es una receta familiar, una fusión especial entre los sabores de los estados mexicanos de Sonora y Sinaloa”, dijo a Efe Ivonne Rosas, dueña del negocio Rosas, uno de los que participa este año en el Festival del Tamal, que lleva ya doce ediciones a cuestas.

Ganadora el año pasado al premio “Mejor tamal del festival”, la joven empresaria espera repetir el triunfo este año con una receta familiar para el tamal de pollo con vegetales, según dice su arma secreta.

La madre de Rosas, Blanca Estela, confesó que les demandó unos 15 días la preparación necesaria para acudir al festival, al que han arribado con una dotación de un centenar de tamales para la venta, los cuales empezaron a disminuir conforme pasaban las horas.

“Son los mejores”, afirmó María González, una residente de Tucson que junto a su familia ha acudido a la sede del evento, el anfiteatro AVA del Casino del Sol, en la Reserva Indígena Tohono O’odham, para deleitarse con los sabores del tamal.

Silvia Aguirre y Crystal Vargas, madre e hija respectivamente, fueron otras que participaron este año en el festival que gira en torno a este platillo típico de Latinoamérica preparado a base de maíz.

“Es una tradición muy bonita, que mantiene nuestras tradiciones, dentro de nuestras familias latinas. No hay días festivos sin tamales”, dijo Aguirre a Efe, que junto a su hija regentan un local de venta de tamales y que ha participado en el festival desde su inicio.

“Cada sabor es diferente, depende muchas veces de la región donde los preparan, los ingredientes que usan, se pueden hacer de carne, de pollo, de chile, maíz, pinna, verduras...”, explicó sobre cómo preparan los tamales y cuyas recetas se han transmitido de generación en generación.

Por su parte, Juan Hidalgo, un empleado de pequeño comercio local y que asistió al festival, dijo que cada año “cientos de familias” acuden desde muy temprano al evento para comprar tamales, sobre todo el típico tamal que se come en el sur de Arizona, como es el tamal de chile rojo con carne de res deshilachada.

Como en años anteriores, el festival ha albergado más de un centenar de puestos de exhibición de productos mexicanos, 40 de ellos eran de comida, además de presentación de grupos de mariachis, ballet folclórico mexicano y grupos de bandas.


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