Por distintos problemas, Jeep vuelve a llamar a revisión al Renegade y al Cherokee

El nombre de Jeep está a asociado a una época donde se convirtió en el principal vehículo ligero de tracción en las cuatro ruedas del Ejército de los Estados Unidos y los aliados, durante la Segunda Guerra Mundial, así como en el período de posguerra.

El término se hizo común en todo el mundo después de la guerra, incluso en países como la República Dominicana, donde cada SUV es llamado “Yeepeta”

Desde el 1987, cuando Chrysler le compró a Jeep a American Motors, la automotriz uso en nombre para ponerlo en casi todos los modelos de SUV y pick ups. La mayoría han sido puros fiascos. Pero eso no dejo a la automotriz de usar el nombre para seguir vendiendo Dodge o en casos como el Renegade, un Fiat 500X disfrazado de Jeep.

A pesar de las quejas de los consumidores y de los problemas de fiabilidad, el nombre es el nombre y la automotriz lo capitaliza con cada modelo que puede, y cada tanto debe de llamarlos a revisión para arreglarles algunos de los tantos problemas que acarrean.

Esta vez, Jeep emitió dos retiros para un par de sus SUV, el Jeep Renegade y el Jeep Cherokee.

El retiro del Renegade cubre una posible pérdida de presión de combustible, mientras que la calibración de la transmisión del Cherokee podría causar que su motor se detenga. El retiro del Renegade afecta a 21,104 vehículos de los modelos 2017 y 2018.

De acuerdo con los documentos presentados ante la NHTSA, la presión del combustible puede disminuir en la conducción a gran altura durante los casos de "alta demanda de potencia".

La pérdida de presión del combustible puede llevar a que el motor se pare, lo que aumenta la probabilidad de un choque. Jeep dijo en documentos gubernamentales que notificará a los propietarios antes del 6 de diciembre por correo y que los concesionarios reemplazarán la bomba de combustible de forma gratuita.

La bomba de combustible de reemplazo incluirá una fijación a una parte fuera de especificación dentro de la cubierta de entrada del componente.

El retiro de Jeep para el Cherokee afecta hasta 86,053 vehículos del año modelo 2019, equipado con el motor de 4 cilindros en línea de 2.4 litros.

Jeep dijo que los vehículos afectados pueden haber sido construidos con una calibración de transmisión que no funcionará correctamente a medida que el conductor desacelera. En última instancia, el motor puede detenerse si el software no reacciona correctamente.

Los técnicos inspeccionarán el módulo de control del tren motriz y el módulo de control de la transmisión para detectar el problema y realizar una nueva versión con un nuevo software para solucionar el problema.

Los propietarios deben recibir un aviso por correo no antes del 8 de diciembre, cuando Jeep espera comenzar la campaña de retiro, y deberán llevarlos y perder su tiempo en los concesionarios de la marca. Aunque los propietarios de los Jeep ya están acostumbrados a esto.

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