Nueva York vió rodar la última versión de "The Beast", la limusina presidencial

El nuevo modelo de "The Beast", La última versión de la limusina presidencial fuertemente armada, circuló por la ciudad de Nueva York, con una fuerte protección del servicio secreto y la policía de la ciudad.

Producido por General Motors, este Cadillac hecho a medida apareció por primera vez en público el pasado domingo, junto con una versión idéntica que viajo en la caravana, cuando transportó al presidente Donald Trump por Nueva York para llegar a una reunión en la asamblea de las naciones unidas.

La vieja versión de "The Beast", apareció por primera vez en enero de 2009, justo antes de que Barack Obama asumiera el cargo.  

General Motors se negó a discutir detalles del nuevo vehículo, pero se sabe que ganó contratos por valor de $ 15.8 millones para dos fases del desarrollo de la limusina desde 2014 hasta 2017, de acuerdo con los registros federales de contratación, aunque no se sabe si eso representa todos los costos de desarrollo.

GM ganó un contrato de $ 35 millones del Servicio Secreto para vehículos limusinas presidenciales adicionales en el 2010.

El Servicio Secreto publicó una foto el lunes de las dos nuevas limusinas en Twitter.  

Está totalmente equipado con blindaje de tipo militar con carrocería construida en aluminio, acero y titanio, capaz de resistir disparos de cohetes y ataques con armas químicas.

Las ventanas tienen un grosor de 5 pulgadas (127 mm) y las puertas de casi 10 pulgadas (254 mm).

Posee neumáticos tipo Run Flat que le permiten, en caso de sufrir disparos, avanzar hasta 100 kilómetros a toda velocidad.1 Solo la ventana del presidente y la del chofer se puede bajar, las otras son fijas.

Debido al grosor y oscuridad del vidrio, la mayor parte de la iluminación natural se ve reducida, siendo compensada con un sistema de iluminación fluorescente.

El automóvil tiene capacidad para siete personas. Los asientos delanteros (2 personas) poseen una consola con un centro de comunicaciones. Una pantalla de cristal divide la parte frontal con la posterior, siendo únicamente activada desde el mando presidencial.

Los tres asientos posteriores que miran hacia el fondo cuentan con la posibilidad de ser plegados. Los dos asientos posteriores están reservados para el presidente y un acompañante, pudiendo reclinarse individualmente.

Una mesa plegable se encuentra entre estas dos filas de asientos. Los compartimientos del interior contienen un equipo de comunicaciones que interfiere las señales de celular en un amplio rango.

En caso de que el mandatario sufra un atentado, en el interior del vehículo hay almacenada sangre del mandatario para transfusiones de emergencia.

Durante gran parte del siglo 20, la limusina presidencial fue hecha por la división de lujo d Ford, Lincoln, pero a principios de la década del 1980, la limusina se cambió a Cadillac, ya que Ford optó por no hacer más ofertas de fabricación.

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