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De modelo eslovena a Primera Dama

Los residentes del pueblo de origen de Melania Trump en Eslovenia quieren que la futura Primera Dama venga a visitarlos junto con su esposo, el Presidente electo de Estados Unidos.

Los residentes del pueblo de origen de Melania Trump en Eslovenia quieren que la futura Primera Dama venga a visitarlos junto con su esposo, el Presidente electo de Estados Unidos.

(Patrick Semansky / AP)

Los residentes del pueblo de origen de Melania Trump en Eslovenia quieren que la futura Primera Dama venga a visitarlos junto con su esposo, el Presidente electo de Estados Unidos.

Ondearon banderas estadounidenses en el poblado industrial de Sevnica al surgir la noticia de que Donald Trump ganó las elecciones.

El Alcalde de Sevnica, Srecko Ocvirk, dijo que sabe que Melania Trump no vendrá· pronto, pero que espera que visite Sevnica en otra oportunidad.

Mirjana Jelancic, vecina de Melania Trump en su infancia, afirmó estar feliz por su amiga.

“Ese era uno de sus sueños y estamos felices si ella tiene Éxito’’, contó.

Melania Trump, de 46 años, nació en Sevnica, con el nombre de Melanija Knauss.

La modelo creció en un modesto apartamento del poblado, que entonces formaba parte de la República Federativa Socialista de Yugoslavia (RFSY), disuelta en 1992 con la Guerra de los Balcanes.

Se fue de Eslovenia cuando tenía poco más de 20 años para hacer carrera en el mundo del modelaje.

Tras comenzar su carrera en Milán y París, se mudó a Nueva York en 1996. Cinco años más tarde obtuvo la residencia permanente y en 2006 se naturalizó estadounidense.

Ese es un momento de su vida que recordó, entre una gran ovación, en su discurso de la Convención Republicana de Cleveland.

No se extendió sobre sus orígenes como inmigrante, pero sí recalcó los valores de esfuerzo y honestidad que le inculcaron sus padres.

En la incendiaria campaña de Donald Trump, con quien se casó hace once años, se mantuvo lo más alejada posible de los focos, cediéndole el protagonismo a Ivanka, hija del primer matrimonio del multimillonario y una de sus principales asesoras.

Extraordinariamente discreta, siempre mantuvo un tono sosegado y evitó a toda costa verse involucrada en polémicas.

Sólo participó en un mitin y en la ˙última semana de campaña, en el que pidió el voto de las mujeres en el estado decisivo de Pennsylvania.

Midiendo al máximo sus palabras, se presentó en las escasas entrevistas que concedió como una mujer devota de su familia y que mantendría un papel muy tradicional.

Su causa -todas las Primeras Damas han tenido una-, serían los más necesitados, sobre todo las mujeres y los niños, según sus propias palabras.

Pero reservaría tiempo para dedicarse al único hijo del matrimonio, Barrón, de diez años, y a apoyar a su esposo.

Será una Primera Dama indudablemente atípica, no sólo por su carrera, sino porque es la segunda que ha nacido fuera de Estados Unidos desde la esposa del ex Presidente John Quincy Adams (1825-1829), que era británica.

Melania no sería la primera ex modelo en la Casa Blanca, porque Pat Nixon y Betty Ford también lo fueron, pero sí la primera en haber posado desnuda y la ˙nica tercera esposa de un presidente.


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