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Derrotar a Donald Trump, Joe Arpaio y John McCain, el triple objetivo de los activistas

Foto de las redes sociales de People For The American Way en las afueras de la Suprema Corte de Justicia.

Foto de las redes sociales de People For The American Way en las afueras de la Suprema Corte de Justicia.

Grupos latinos de Arizona tienen un triple objetivo en las elecciones de noviembre: evitar la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la reelección del senador John McCain y el alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, a quienes critican por su postura antiinmigrante.

“La campaña ‘Trumppublicanos’ rechaza las políticas antiinmigrantes y antilatinas extremas de Trump y de senadores republicanos que, de alguna forma, apoyan su campaña”, dijo Lizet Ocampo, directora de Latinos Vote!, de la organización nacional People For The American Way (PFAW).

Fue en Arizona donde Trump presentó el mes pasado su plan migratorio, el cual se opone rotundamente a cualquier vía de legalización para los indocumentados, aumenta el número de agentes de la Patrulla Fronteriza, establece una “fuerza de deportación” y mantiene la propuesta de construir un muro a lo largo de la frontera con México.

Y eso es algo que no olvidan los activistas, como tampoco pasan por alto su irrupción en la campaña electoral en junio de 2016 con duros ataques a la comunidad indocumentada, a la que tachó de “criminales” y “violadores”.

De acuerdo a cifras del Centro Hispano Pew, en Arizona viven 2,1 millones de latinos, de los cuales el 22 % es elegible para votar.

Por ello, el voto latino puede ser clave para definir quién ganará en Arizona, donde las últimas encuestas dan un empate técnico entre la candidata demócrata, Hillary Clinton, y Trump, que ha visto menguada su ventaja a 2 puntos de distancia.

Los 11 votos electorales que reparte Arizona pueden ser vitales para los dos aspirantes, en una contienda que se presenta muy reñida.

La virulencia del discurso de Trump le metió en el mismo saco que el veterano Arpaio, quien busca su séptima elección en noviembre próximo y ha sido el tradicional objetivo de los activistas de Arizona.

En el condado de Maricopa, un grupo de voluntarios que integran el grupo “BaztaArpaio” trabajan para que el autodenominado “sheriff más duro del oeste” sea derrotado por primera vez en décadas.

Los activistas hacen llamadas y van puerta a puerta para pedir a los votantes que rechacen la reelección del controvertido alguacil, de 84 años y se presenta a pesar de poder enfrentar cargos criminales por desacato a las órdenes de un juez en un caso de perfil racial en contra de conductores hispanos.

“Arpaio se encuentra debajo de las encuestas. Esta es la oportunidad de sacarlo de su oficina. Queremos que la comunidad hispana ejerza su derecho cívico y acuda a votar”, dijo a Efe María Castro, vocera del grupo “BaztaArpaio”.

Castro, que hizo referencia a un sondeo de Project New America que situaba al alguacil 9 puntos por debajo de su rival, Paul Penzone, indicó que el mensaje que trasladan a los votantes latinos es que ellos “tienen la oportunidad en su manos”.

“Arpaio ganó su última elección por una diferencia de 18.000 votos, un margen muy pequeño”, estimó Castro.

Y el tercer objetivo de los activistas es el excandidato presidencial John McCain, a pesar de que en 2013 participó activamente en la aprobación en el Senado federal de un plan bipartidista de una reforma migratoria, aunque finalmente nunca se discutió en la Cámara de Representante debido a la oposición del sector más conservador del Partido Republicano.

A pesar de ello y que en varias ocasiones ha reiterado su apoyo a una reforma migratoria, critican que McCain rechazase apoyar al nominado del presidente Barack Obama para ocupar el lugar vacante en la Suprema Corte de Justicia, Merrick Garland, tras el fallecimiento del juez Antonin Scalia el pasado mes de marzo.

“McCain está contribuyendo para frenar esta nominación y esperar a que sea Trump quien haga este nombramiento en caso de ser presidente, algo que podría tener un impacto muy negativo para nuestra comunidad”, dijo Ocampo.

La directora de Latinos Vote! considera que la falta de un juez en la Suprema Corte fue una de las razones por la que no pudieron ser implementados los alivios migratorios de la Administración Obama, conocidos como la ampliación de Daca y DAPA.

“McCain dice que él es un ‘campeón’ de la reforma migratoria, pero él y su partido son la razón por la que cerca de cinco millones de personas no tienen la posibilidad de estar protegidos bajo DAPA o la ampliación de DACA y no temer a una deportación”, dijo Ocampo.

Otra crítica en contra de McCain es su “apoyo” a Trump.

“Todos los días Trump está diciendo algo malo de los inmigrantes, comparándolos con violadores desde el inicio de su campaña, y sin embargo no hemos oído nada en contra de Trump por parte de McCain, Cómo puede decir entonces que apoya a nuestra comunidad”, cuestiono la activista.

Esta visión negativa es criticada por Lea Márquez Peterson, representante del grupo Latinos Unidos con McCain, que calificó esta apreciación en contra del senador como “otro ejemplo vergonzoso de la política partidista en un año de elecciones”.

En declaraciones enviadas Peterson dijo que, durante su larga carrera, McCain ha formado parte de múltiples esfuerzos bipartidistas con sensatez y humanidad para enfrentar el quebrantado sistema migratorio y asegurar la frontera.


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