Anuncio

Jóvenes voluntarios de Planned Parenthood se insertarán a campaña electoral

Vista de una clínica de Planned Parenthood, la mayor organización de planificación familiar estadounidense en Nueva York, Estados Unidos. EFE/Archivo

Vista de una clínica de Planned Parenthood, la mayor organización de planificación familiar estadounidense en Nueva York, Estados Unidos. EFE/Archivo

EFE

Unos 2.000 voluntarios de Planned Parenthood, la mayor red de clínicas de salud sexual y reproductiva de EE.UU., harán campaña para las elecciones de noviembre, en un intento de que los demócratas ganen ambas cámaras legislativas.

Los jóvenes, 300 de ellos latinos, participaron en el evento “Power of Pink” en Detroit, donde aprendieron técnicas para persuadir eficazmente a los votantes puerta a puerta y descubrieron mecanismos para enviar mensajes de texto a gran escala y atender mejor a los medios de comunicación.

“Han aprendido cuál es la mejor forma de ir a tocar puerta por puerta; ahora saben que tienen que golpear la puerta bien fuerte, que tienen que llevar su marca presente en su indumentaria y que deben dejar claro su ideario pero sin demorarse demasiado tiempo”, detalló la directora de Organización Electoral de Planned Parenthood, Kersha Deibel.

Planned Parenthood ha estado bajo ataque de la Administración del presidente, Donald Trump, que ha propuesto recortar fondos a esta organización que brinda servicios de control de natalidad, lo que afectaría en su mayoría a minorías de escasos recursos.

La organización decidió saltar al barrio político, como ya hizo en 2016, en busca de una victoria demócrata amplia que frene los ataques contra los derechos de la mujer y la comunidad LGBTQ.

Con un triunfo demócrata buscan que no se derogue la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare, y la supresión de los fondos a Planned Parenthood para sus servicios a la comunidad, así como blindar el acceso al aborto ante un posible revés de la Corte Suprema.

Después de que el presidente Trump propusiera al juez conservador Brett Kavanaugh para el Tribunal Supremo del país, las organizaciones feministas temen que esté en riesgo la decisión de esa corte que legalizó el aborto en 1973.

Angélica Romero, una joven de 20 años residente en Arizona que acudió al evento, aprendió a utilizar Hustle, una herramienta para distribuir mensajes personalizados a grandes cantidades de personas y que puede usarse para animarles a registrarse en el Censo, acudir a una manifestación o invitarles a eventos.

La joven, de origen mexicano, explicó a Efe que al volver a su ciudad aplicará lo aprendido, ya que hará campaña por Raquel Teran, que aspira a ser candidata demócrata a la Cámara de Representantes de Arizona.

También probaron a hacer llamadas de teléfono y, en poco más de una hora, los voluntarios llamaron a cerca de 13.000 personas -familiares y amigos de su entorno-, pidiéndoles que dejaran mensajes de voz a sus senadores sobre su desacuerdo con la nominación de Kavanaugh.

Grecia Magdaleno, estudiante de administración social en Chicago, acudió a un taller de Emily’s List, una entidad que apoya candidaturas de mujeres a puestos legislativos, y aunque ella se define como persona de género no binario, salió inspirada y sueña con ser senadora de Illinois.

“Nos enseñaron a establecer una relación a través de una característica compartida, por ejemplo si estoy hablando con una persona latina, LGTBQ o de primera generación como yo, y a partir de ahí establecer una relación genuina”, recalcó a Efe Magdaleno.

Lili Navarrete, coordinadora de los voluntarios de Planned Parenthood en el estado de Washington, quiere ocupar un asiento en el ayuntamiento de su ciudad dentro de dos años y por ello acudió a una sesión en la que le explicaron cómo atender a los medios.

“Nos enseñaron a evitar gesticular demasiado, a mirar siempre a los ojos al reportero, a ser firme y honesta, y nos animaron a que lleváramos nosotros las riendas de la conversación”, reconoció la mexicana.


Anuncio