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Era una noche latina, pero de repente “escuché 20, 40, 50 tiros y la música se detuvo”, dijo sobreviviente

Ray Rivera, el DJ del club Pulse, donde fue la balacera, consuela a una amiga afuera del Departamento de Policía de Orlando. Joe Burbank / Orlando Sentinel

Ray Rivera, el DJ del club Pulse, donde fue la balacera, consuela a una amiga afuera del Departamento de Policía de Orlando. Joe Burbank / Orlando Sentinel

Un hombre con un fusil de asalto y una pistola tomó rehenes y disparó a quemarropa en un club nocturno gay de Orlando, lo que causó la muerte de al menos 50 personas y dejó 53 heridos.

Se trata del peor ataque armado en toda la historia de Estados Unidos. Supera la masacre de Virginia Tech.

“Hay sangre por doquier”, expresó el Alcalde de Orlando, Buddy Dyer, en conferencia de prensa.

Poco antes, el representante de la Policía Alan Grayson identificó al agresor como Omar Mateen, originario de Port St. Lucie, Florida.

El atacante fue abatido por comandos policiales, informó la Policía de Florida.

El jefe policial John Mina dijo que el agresor también portaba algún tipo de artefacto sospechoso, como explosivos, y explicó que el individuo se entabló en una balacera con un policía que estaba dentro del club alrededor de las 2:00 horas de este domingo, y luego se adentró y tomó rehenes.

Cerca de las 5:00 horas, las autoridades desplegaron un equipo SWAT para rescatar a los rehenes, unas 30 personas, y el agresor murió en una balacera con esos agentes.

El comandante policial Danny Banks explicó en conferencia de prensa que las autoridades indagan la hipótesis de que pudo haberse tratado de un acto de terrorismo interno o internacional, pero también que el agresor pudo haber actuado por su cuenta.

“Desde mi punto de vista, esto se trata de un incidente de terrorismo interno”, dijo el jefe policial del condado de Orange, Jerry Demings.

La Policía anteriormente había informado en Twitter que había ocurrido una explosión controlada en el lugar, el club Pulse Orlando. Mina dijo que ése fue un estallido detonado a propósito por policías para distraer al atacante.

El número de muertos de este ataque excede los 32 muertos de la masacre a Virginia Tech, en 2007, y los 26 de la agresión contra la escuela primaria de Newtown, en Connecticut, en 2012.

Agentes del orden federales informaron que no habían encontrado ahora ningún indicio de que el atacante estuviera vinculado a ninguna organización.

El ataque terrorista de diciembre pasado en San Bernardino, California, se llevó a cabo en nombre del islamismo radical por dos personas que se había autorradicalizado y que aparentemente no tenían vínculos con ninguna organización, pero que se habían inspirado en grupos como el autodenominado Estado Islámico (EI) y Al-Qaeda.

El Estado Islámico en particular animó a sus simpatizantes en occidente, los llamados “lobos solitarios”, sobre todo en Estados Unidos, a realizar ataques contra civiles.

Una mujer de nombre Mina Justice estaba afuera del club la mañana de este domingo tratando de encontrar a su hijo Eddie, de 30 años de edad, quien le había enviado un mensaje de texto narrando lo que sucedía e implorándole que llamara a la Policía.

Le dijo a ella que se había encerrado en un baño con otras personas y que luego escribió “ahí viene”.

“El último mensaje que escribió fue: ‘Nos tiene acorralados, está aquí adentro con nosotros’. Ésa fue la última comunicación”, afirmó Justice.

Decenas de vehículos policiales, entre ellos camionetas de equipos SWAT, acudieron con urgencia al lugar. Por lo menos dos camionetas de la Policía se estaban llevando lo que parecían ser víctimas fatales del suceso al Orlando Regional Medical Center.

Pulse Orlando publicó poco después de las 2:00 horas una nota en su página con el mensaje “Salgan de Pulse y corran”.

“Tan pronto como tengamos información se las vamos a hacer llegar. Por favor, mantengan a todos en sus oraciones mientras trabajamos en este trágico suceso. Gracias por sus pensamientos y su amor”, se lee en un texto publicado cerca de las 6:00 horas en el sitio del bar.

Un testigo de nombre Jon Alamo dijo que estaba en la parte de atrás de una de las salas del club nocturno cuando un hombre con un arma entró en la parte de delante.

“Escuché 20, 40, 50 tiros. La música se detuvo”, dijo Alamo.

Otro de los presentes en la discoteca, Rob Rick, dijo que el incidente tuvo lugar alrededor de las 2:00 horas de la madrugada, poco antes de la hora de cierre.

Se cree que en el interior del club había más de 100 personas cuando se escucharon los disparos. Los presentes se agacharon y se arrastraron hacia la cabina de un DJ. Derribaron una separación entre la zona de discoteca y un área reservada a trabajadores y la gente pudo escapar por la parte de atrás de la sala.

La Policía dijo que las autoridades locales, estatales y federales están investigando el incidente.

Los funcionarios del Centro Médico Regional de Orlando pidieron a los familiares de las víctimas y personas desaparecidas reunirse en la entrada norte del club, donde serían escoltados adentro.

El Centro de la Comunidad Gay, Lesbiana, Bisexual y Transgénero de Florida ofrecen servicios de apoyo emocional a las víctimas y sobrevivientes.

El club, que se llama a sí mismo “The Orlando’s Latin Hotspot,” acoge una exclusiva noche latina los sábados por la noche con tres D.J.s y un programa de medianoche.

El incidente ocurrió un día después de que la cantante de 22 años Christina Grimmie fue baleada tras un concierto en Orlando, a manos de un hombre de 27 años originario de Florida, quien más tarde se suicidó. Grimmie era una estrella en YouTube y había participado en el programa de televisión “The Voice”.


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