Reporte

México: 98 muertos tras explosión de toma clandestina en oleoducto (Video)

Al menos 98 personas murieron, decenas resultaron heridas y decenas están sin identificar, por un enorme incendio que se desató al explotar una toma clandestina en un oleoducto donde robaban combustible en Tlahuelilpan, Hidalgo -centro de México-, informaron las autoridades.

Imágenes de video captadas horas antes mostraban un géiser de gasolina que se elevaba varios metros y a decenas de personas alrededor robando el combustible en diversos envases.

El ambiente parecía festivo, con centenares de personas -familias completas- reunidas en el campo para robar gasolina. Posteriormente las tomas mostraron llamaradas de gran altura en la noche del viernes.

Las autoridades habían pedido no hacercarse a la zona, pero los pobladores no hicieron caso, reportó el gobernador Omar Fayad.

El fuego se desató en las inmediaciones del pequeño pueblo de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, a unos 100 kilómetros (62 millas) al norte de la Ciudad de México.

El presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó una ofensiva contra el robo de combustible, conocido en México como “huachicoleo”, y exhortó a todas las agencias federales a prestar asistencia a las víctimas.

 

En una conferencia de prensa, López Obrador prometió seguir la lucha contra el robo de combustible, que recauda 3,000 millones de dólares anualmente.

“Vamos a erradicar eso que no sólo daña materialmente, no sólo es lo que pierda la nación por ese comercio ilegal, este mercado negro de combustibles, sino el riesgo, el peligro, la pérdida de vidas humanas”, dijo el presidente.

Estas declaraciones encontraron eco en Tlahuelilpan, una población surcada de ductos y situada a pocos kilómetros de una refinería.

“Lo que pasó aquí debe servir de ejemplo para toda la nación para unirse al combate que está llevando el presidente en contra de este mal”, dijo el director municipal de salud, Jorge Aguilar López.

La toma clandestina fue hecha por ladrones y tras robar la gasolina se fueron, luego llegaron los pobladores que también hurtaron el combustible.  

Las autoridades tuvieron reporte de la fuga del combustible a las 4:50 PM (local). "Se reporta que ciudadanos se encuentran en el lugar intentando obtener hidrocarburo", señaló la policía e intentaron alejar a las personas, pero no aceptaron. A las 6:50 PM (local) se registró la explosión.  

El incendio fue controlado en los primeros minutos del sábado 19 de enero.

El oleoducto transporta gasolina desde la costa del Golfo de México a la ciudad de Tula, Hidalgo, ubicada a poco más de una hora -en automóvil- de Ciudad de México.

Petróleos Mexicanos (Pemex) atribuyó el fuego a “la manipulación de una toma clandestina".

El incidente se registra en días en que López Obrador lanzó una ofensiva contra el sector de robo de combustible -conocido en México como “huachicoleo”, con ingresos por 3,000 millones de dólares al año-, tras asumir el puesto el 1 de diciembre.

Los ladrones hicieron unas 12,581 perforaciones ilegales en los primeros 10 meses de 2018, y el país ha emplazado a 3,200 infantes de Marina para resguardar los oleoductos y las refinerías.

El nuevo gobierno también ha cerrado oleoductos para detectar y desalentar las perforaciones ilegales, optando por transportar los combustibles en camiones cisterna. Pero son insuficientes, y varios estados han padecido escasez y largas filas en las gasolineras.

Sin embargo, las pandillas locales de robo de combustible ya han logrado granjearse la lealtad de vecindarios enteros en otras ocasiones, regalando gasolina a cambio de que los residentes funjan como vigías y confronten a patrullas militares que efectúan redadas contra el robo.

Se desconoce si la reciente tragedia provocará un cambio en la opinión que esos pobladores tienen de los criminales.

"Hago un llamado a toda la población a no ser cómplices en el robo de combustible. Esto, además de ser ilícito, pone en riesgo tu vida y la de las familias. Lo ocurrido en Tlahuelilpan no debe repetirse”, escribió Fayad. 

No es la primera vez que ocurre un accidente así.

En diciembre de 2010, las autoridades culparon a ladrones de combustible de la explosión de un oleoducto en el centro de México, cerca de la capital, donde murieron 28 personas, incluidos 13 niños.

El fuego también destruyó viviendas, afectando a 5,000 habitantes en un área de 10 kilómetros (seis millas) de diámetro en San Martín Texmelucan (Puebla).

El mismo viernes, otro incendio se generó en un ducto de Pemex por una toma clandestina en Paso de Mata, San Juan del Río, Querétaro, donde no reportaron lesionados.

Pemex dijo que el incendio fue en una zona despoblada y no había riesgo para la gente.

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