Anuncio

Asesinato a 3 menores en México, dicen que el culpable fue el padre, otros que la policía

Los cuerpos de los tres menores de cuatro, ocho y 10 años que fueron asesinados el sábado pasado durante un enfrentamiento en San Miguel de Allende, Guanajuato (México), son velados en una misa hoy, lunes 16 de enero de 2017, en una iglesia de ese municipio. Mientras que la Procuraduría General de Justicia del Estado (fiscalía) señala al padre como principal sospechoso, la madre de los niños asegura que los homicidas fueron policías. EFE/Emilio Castillo/Periódico El Correo/SOLO USO EDITORIAL

Los cuerpos de los tres menores de cuatro, ocho y 10 años que fueron asesinados el sábado pasado durante un enfrentamiento en San Miguel de Allende, Guanajuato (México), son velados en una misa hoy, lunes 16 de enero de 2017, en una iglesia de ese municipio. Mientras que la Procuraduría General de Justicia del Estado (fiscalía) señala al padre como principal sospechoso, la madre de los niños asegura que los homicidas fueron policías. EFE/Emilio Castillo/Periódico El Correo/SOLO USO EDITORIAL

Tres menores de cuatro, ocho y 10 años fueron asesinados en San Miguel de Allende (Guanajuato), y mientras que la Procuraduría General de Justicia del Estado (fiscalía) señala al padre como principal sospechoso, la madre de los niños asegura que los homicidas fueron policías.

La fiscalía del estado de Guanajuato informó hoy en un reporte que, alrededor de las 2.00 hora local (8.00 GMT) del pasado sábado, hubo un enfrentamiento en la comunidad Ampliación Cieneguita entre fuerzas policiales y presuntos miembros de un grupo criminal de la ciudad.

Según la versión oficial, cuando los elementos policiacos llegaron al lugar de los hechos fueron recibidos con disparos de armas de fuego, por lo que solicitaron apoyo por parte de los grupos tácticos.

Miembros del grupo delictivo se dispersaron por el patio trasero del inmueble en el que ocurría en el enfrentamiento, y a su llegada, los refuerzos policiales entraron en el domicilio y detuvieron a la persona que disparaba un arma de fuego, que era el padre de los menores asesinados.

Junto con él se encontraba una mujer que dijo ser su esposa e indicó a las fuerzas de seguridad -de acuerdo con la fiscalía del estado- que él había matado a sus hijos, tres menores de 11, ocho y cuatro años, y que también le había amenazado con asesinarla.

Las autoridades investigan al padre por varios delitos, entre ellos homicidio en grado de parentesco y posesión de armas de fuego y sustancias prohibidas (drogas).

Por otro lado, una de las armas requisadas dio hoy positivo con las balas que fueron sustraídas de los cuerpos de los tres menores al momento de la autopsia.

Sin embargo, la madre de los menores, Juana Luna, desmintió la versión oficial ante medios de comunicación y destacó una serie de irregularidades cuando presentó su declaración: no contó con abogado de oficio y tuvo que firmar hojas, que ella dice que estaban en blanco, para ser liberada.

Juana Luna declaró en una entrevista radiofónica con Radio Fórmula que “en ningún momento los policías se identificaron como tales al realizar detonaciones con arma de fuego” en su casa.

Por otro lado, al encontrarlos encerrados en un baño donde se resguardaban, los policías despojaron a su esposo de la pistola que utilizaba en su trabajo como vigilante.

Escuchó detonaciones, aunque desconoce quién disparó, y acto seguido, los policías obligaron a su esposo a sostener de nuevo el arma.

Posteriormente fue interrogada por los agentes, quienes le aseguraban que fue su esposo quien detonó el arma.

“Yo suplicaba por ver a mis niños, entonces ellos me dijeron que quién había matado a mis niños, yo les dije que mis niños estaban vivos, y ellos dijeron ‘los mató tu esposo’”, relató Juana Luna.

“Yo veía como prendían y apagaban unos celulares (...) yo sé que (el esposo) no fue, él sólo disparó hacia las escaleras para que no se metieran y no nos hicieran daño”, narró la mujer.

Juana Luna agregó que al principio ella y su familia pensaban que se trataba de un robo, pero cuando empezaron a oír los disparos creyeron que eran secuestradores, puesto que insistió en que los policías “nunca se identificaron”.

“Cuando entraron al cuarto dijeron que nos iban a matar y nos iba a cargar la chingada”, relató.


Anuncio