Reporte

Sospechoso defraudador de migrantes huye a México

Kristina Davis
Contact ReporterSan Diego Union-Tribune

Un individuo del condado de San Diego que enfrenta juicio por acusaciones de hacerse pasar por un agente federal para estafar a inmigrantes no autorizados por al menos 1,5 millones de dólares se encuentra prófugo.

Hardev Singh Mohan Singh Panesar, de 70 años de edad, se quitó el grillete del tobillo con localizador GPS y huyó a México, según documentos judiciales.

Se emitió una orden para su arresto, y ahora su esposa enfrenta una acusación federal de hacer declaraciones falsas después de que admitió haber mentido sobre su paradero, de acuerdo con los registros judiciales.

Panesar podría ser un hombre difícil de localizar.

Originario de Kenia y creyente de la religión sikh, habla cinco idiomas, frecuentemente usa un alias y está acusado de mentir de manera crónica, dijeron las autoridades.

Durante la investigación de un año con registros telefónicos del FBI, le dijo a alguien que el entonces presidente Barack Obama le había dado una chaqueta durante una reunión.

Cuando fue arrestado, inicialmente afirmó que era agente de la Agencia de Seguridad Nacional, dijo un fiscal.

La tarde del jueves 21 de junio, cuando las autoridades fueron alertadas de que el grillete de tobillo había sido manipulado, también recibieron un correo electrónico del cofirmante de su fianza 100 mil dólares de Panesar quien expresó "gran preocupación" sobre la intención del sospechoso de huir.

“Tiene un pasaporte nigeriano pensaba huír cuando se le retirara el dispositivo GPS", escribió Bob Virk.

Varios intentos de contactar a Panesar en casa no tuvieron éxito.

Panesar es acusado de hacerse pasar por agente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y prometer a más de 100 víctimas que podría obtener estatus migratorio legal para ellos o detener sus procedimientos de deportación, por honorarios exorbitantes.

Él y su codemandado están acusados ​​de mostrar una credencial de DHS, darles a las víctimas formularios de inmigración para completar e incluso tomar sus huellas dactilares, dijeron las autoridades.

A las víctimas se les pedía que pagaran entre 20 mil y 40 mil dólares o más por el servicio.

Cuando algunos clientes comenzaron a sospechar y exigieron que les devolviera su dinero, él amagó con violencia, incluyendo amenazas de decapitar al menos una vez, de acuerdo con los registros judiciales.

Los fiscales abogaron por la detención sin fianza después de que fue arrestado en junio de 2017, pero el juez magistrado concedió su libertad bajo una fianza de 100 mil dólares.

En enero, su abogado solicitó que se le detuviera en su casa y se le permitiera salir entre las 6 a.m. y las 10 p.m. Hasta el momento, se había desempeñado y estaba empleado, dijo el abogado. El juez otorgó la solicitud, sin oposición de los fiscales.

Las autoridades fueron alertadas de la posibilidad de fuga a las 8:42 p.m. del jueves pasado. El sábado, la esposa de Panesar, una ciudadana estadounidense que vive en México, fue detenida cuando ingresó a los Estados Unidos a través de la garita de Otay Mesa.

Fue interrogada por el FBI y se le advirtió en varias ocasiones que mentirles a los agentes federales es un delito grave, según la denuncia.

Leticia Panesar dijo que su esposo solo la había llamado una vez ese día y que ella colgó. Pero después de que los agentes miraran su teléfono y papeles con varios números escritos en su auto, ella admitió: “Lo siento, mentí”.

Ella dijo que su esposo se estaba quedando en su casa en México. Aceptó quedarse en los Estados Unidos esa noche para que la policía pudiera intentar arrestarlo. Pero ella huyó al otro lado de la frontera y admitió haberle advertido, le dijo a un agente del FBI, de acuerdo con la denuncia.

Cuando la policía mexicana llegó, aproximadamente media hora después, se había ido.

Leticia Panesar fue arrestada el lunes 25 de junio cuando cruzó de regreso a los Estados Unidos. Se declaró no culpable. Cuando un juez preguntó el martes si entendió el cargo contra ella, ella dijo: "Sí, señor, pero...” luego se encogió de hombros, un gesto tácito que indicaba que había ganado su lealtad hacia su marido.

Un defensor público le advirtió que no dijera nada más en la corte.

Fue llevada a la corte para una audiencia para determinar si debería ser liberada bajo fianza, pero continuó hasta el viernes porque dijo que se sentía enferma.

Mientras tanto, el caso de su marido continúa. Gurdev Singh de Bakersfield, acusado de ayudar a reclutar víctimas, se declaró culpable la semana pasada de conspiración para cometer fraude electrónico.

Rafael Rafa Hastie, acusado de ser el brazo derecho de Panesar, se declaró inocente.

Y a principios de este mes, un exsupervisor de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), Johnny Martin, de 59 años, fue acusado de mentirle al FBI sobre la transmisión inadecuada de información delicada de la policía.

Las autoridades dijeron que realizó búsquedas de inmigrantes en una base de datos policial confidencial y compartió la información con alguien relacionado con los fraudes de Panesar.

Panesar y Hastie luego usaron la información personal confidencial como una forma de convencer a las víctimas de que eran agentes federales de buena fe, dijeron los fiscales.

Martin, residente de Chula Vista que se retiró de HSI en 2016, se declaró inocente.

Davis escribe para el U-T.

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