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Llevaba una vida ejemplar, pero ahora pudiera ser deportada por un error en su juventud

Mayra Machado lleva desde hace un año recluida en un centro de detención en Luisiana y desde que las autoridades le dijeron que ya estaba a punto de ser deportada a finales de noviembre, los activistas llevan una carrera contrarreloj para detener su expulsión del país. Foto de Leticia Zelaya

Mayra Machado lleva desde hace un año recluida en un centro de detención en Luisiana y desde que las autoridades le dijeron que ya estaba a punto de ser deportada a finales de noviembre, los activistas llevan una carrera contrarreloj para detener su expulsión del país. Foto de Leticia Zelaya

La salvadoreña Mayra Machado, madre de tres niños nacidos en Estados Unidos y convertida en el estandarte de una campaña contra la deportación de los indocumentados con récord criminal, afirma que ya pagó sus errores y pide que la dejen criar a sus hijos en este país.

“Mayra Machado es el ejemplo de porqué las políticas de deportación de personas con antecedentes están siendo mal aplicadas. Ella es madre soltera de tres niños nacidos en Estados Unidos, y si la deportan dejarían huérfanos a sus hijos”, declaró Olga Tomchin, coordinadora de defensa de deportación de la Red Nacional de Jornaleros (NDLON).

La hispana lleva desde hace un año recluida en un centro de detención en Luisiana y desde que las autoridades le dijeron que ya estaba a punto de ser deportada a finales de noviembre, los activistas llevan una carrera contrarreloj para detener su expulsión del país.

“Me dieron una notificación que si detengo más mi deportación me van a poner otros cargos”, declaró Machado en una entrevista telefónica desde el centro de detención.

Los problemas de la inmigrante indocumentada con la justicia comenzaron en el 2004, cuando apenas tenía 19 años, debido a que falsificó unos cheques por un valor de 1.500 dólares.

A raíz de eso, Machado fue sentenciada a pasar 4 meses en un centro de readaptación para jóvenes que cometen una primera ofensa.

Aunque la salvadoreña, oriunda de Usulután, cumplió con su condena, parece que quedó en la mira de las autoridades de inmigración desde entonces.

El interés en su caso se acrecentó en 2014 cuando el entonces secretario de Seguridad nacional (DHS), Jeb Johnson, puso como prioridad para deportar a indocumentados con récord criminal.

De los 235.000 deportados en el año fiscal 2015, un 59 % tenía antecedentes penales.

“Estos delitos son tratados como crímenes particularmente graves bajo la ley de inmigración”, aclaró Dayna Wheatley, la abogada que representa a Machado y que ha presentado una solicitud formal para suspender el proceso de deportación

En su primera entrevista como presidente electo, Donald Trump dijo que su prioridad para las deportaciones que prometió durante la campaña electoral serían tres millones de indocumentados, la mayoría con antecedentes criminales como Machado.

Sin embargo, los activistas de NDLON creen que el caso de Machado es un ejemplo perfecto de cómo no todos los inmigrantes que enfrentan cargos son criminales.

“Ella cometió un error y ya pagó por eso. Ahora es madre de tres niños y estaba viviendo su vida como cualquiera de nosotros”, explicó Tomchin.

Machado, que es la única del grupo de indocumentadas con quienes llegó al país que sigue peleando su caso, aseguró que de las decenas de mujeres que han pasado por el centro de detención tan sólo 10 pudieron salir bajo fianza, las demás fueron deportadas.

“El juez no me quiere escuchar, ni siquiera deja que hable inglés, yo quiero luchar porque aunque me equivoqué no soy una criminal y merezco criar a mis hijos en este país, al igual que las mujeres que hay aquí peleando por su Visa U (para víctimas de violencia en EE.UU.)”, manifestó.

Tomchin resaltó que la salvadoreña fue traída por sus padres cuando tan sólo tenía cinco años y que ha sido víctima de varios atropellos por ser hispana.

Machado fue arrestada por la policía de Arkansas el 5 de diciembre del 2015 cuando viajaba en automóvil con sus hijos Dominic (10), Dayanara (9), y Dorian (6). Las autoridades locales remitieron a la joven a los agentes de inmigración.

La campaña de NDLON denunció por otra parte que el récord criminal de la hispana se mezcló con el de otro detenido.

“Esto le ha manchado la imagen, y no ha permitido que se aplique una discreción por parte de las autoridades de inmigración y se le de derecho al debido proceso”, insistió Tomchin.

Activistas alrededor del país lanzaron una campaña con el hashtag #FreeMamaMayra que pide el apoyo de la comunidad con llamar a las autoridades de inmigración para detener la deportación de la madre.

“Después de los problemas que tuvo siendo adolescente, ella ha hecho todo lo correcto. Está mal castigar a sus hijos al separarlos de su madre por esto”, indicó Pablo Alvarado, director de NDLON.

Según el Migration Policy Institute, en el país hay alrededor de 820.000 indocumentados que han cometido algún delito y de ellos 390.000 son señalados como criminales por cometer una ofensa menor.

“Tenemos que luchar contra esta mala imagen de pensar que un error te convierte en criminal y que ya no tienes futuro en este país, esto se va a convertir en un problema aún mayor en la Administración de Trump”, sentenció Tomchin.


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