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Una jueza federal detiene deportación de taxista ecuatoriano

Una familia ecuatoriana de Nueva York celebra hoy la decisión de una jueza federal que detuvo la deportación de su padre, el taxista Edison Barros, detenido el pasado mes luego de acudir a una cita en un tribunal. EFE/ARCHIVO

Una familia ecuatoriana de Nueva York celebra hoy la decisión de una jueza federal que detuvo la deportación de su padre, el taxista Edison Barros, detenido el pasado mes luego de acudir a una cita en un tribunal. EFE/ARCHIVO

EFE

Una familia ecuatoriana de Nueva York celebra hoy la decisión de una jueza federal que detuvo la deportación de su padre, el taxista Edison Barros, detenido el pasado mes luego de acudir a una cita en un tribunal.

La jueza Katherine Polk Failla, de la corte federal para el distrito sur de Nueva York, en Manhattan, emitió la decisión la noche del jueves evitando así que Barros, que reside en esta ciudad hace más de veinticinco años, fuera regresado a su país.

Sus abogados de oficio, de la Legal Aid Society, indicaron en un comunicado que la jueza permitió que Barros, de 46 años y que tiene dos hijas, pueda continuar luchando su caso de inmigración desde este país.

Barros fue llevado inicialmente a un centro de detención de Inmigración en Nueva Jersey pero fue trasladado recientemente a Luisiana, desde donde continúa luchando su caso.

“Damos la bienvenida a la decisión”, indicó el abogado Gregory Copeland, de la Unidad de Inmigración de la Legal Aid Society, y afirmó que este caso es otro preocupante ejemplo de la cruel guerra de esta Administración federal para separar familias, tanto en la frontera como en una ciudad santuario”.

Barros acudió el pasado 16 de julio a una cita en una corte en el condado de Queens tras haber tenido un altercado verbal con un conductor que casi atropella a su perro y el caso fue desestimado. Pero, al salir de la corte fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Su familia pidió ayuda a funcionarios y organizaciones pro inmigrantes para evitar su deportación.

Otro juez federal también detuvo en junio la deportación del ecuatoriano Carlos Villavicencio, que había sido detenido el 1 de junio en una base militar en Nueva York cuando entregaba una pizza.

Finalmente, el pasado 24 de julio, tras una audiencia en la corte federal en Manhattan, Villavicencio fue liberado por orden del juez Paul Crotty, tras 53 días en un centro de detención.

El magistrado señaló además que el inmigrante puede permanecer en este país mientras ejerce su derecho a completar el proceso para obtener un estatus legal. Villavicencio solicitó el pasado febrero la residencia permanente por estar casado con una ciudadana.


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