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Erika Andiola, rostro de la frustración de unos “soñadores” sin el Dream Act

Erika Andiola (izq.), reconocida líder nacional del movimiento de los "soñadores", aseguró hoy sentirse frustrada ante la falta de agallas de los congresistas demócratas que, presumiblemente, dejarán que llegue el receso de fin de año sin forzar la aprobación del Dream Act. EFE/ARCHIVO

Erika Andiola (izq.), reconocida líder nacional del movimiento de los “soñadores”, aseguró hoy sentirse frustrada ante la falta de agallas de los congresistas demócratas que, presumiblemente, dejarán que llegue el receso de fin de año sin forzar la aprobación del Dream Act. EFE/ARCHIVO

Erika Andiola, reconocida líder nacional del movimiento de los “soñadores”, aseguró hoy sentirse frustrada ante la falta de agallas de los congresistas demócratas que, presumiblemente, dejarán que llegue el receso de fin de año sin forzar la aprobación del Dream Act.

Andiola, que este miércoles fue liberada tras seis días en la cárcel junto con otros “soñadores”, varios de los cuales permanecieron en huelga de hambre, lamentó que los demócratas no vayan a cumplir su amenaza de cerrar parcialmente el Gobierno si no se aprobaba una ley que les diese un estatus migratorio permanente.

“De los republicanos no me sorprende, pero lo que más me frustra es que los demócratas siempre han dicho que apoyan a los ‘soñadores’. Cuando hay elecciones utilizan nuestras historias, pero cuando realmente les toca demostrar este apoyo, como ahora, no lo hacen”, dijo en entrevista telefónica a Efe.

La activista, quien fuera secretaria de prensa del senador demócrata Bernie Sanders durante su campaña presidencial en 2016, fue rotunda al afirmar que esta ocasión no es la primera en la que los “soñadores” han sido “defraudados” por los políticos de ambos partidos.

Ahora solo les queda que haya un acuerdo antes de que el 5 de marzo de 2018 se culmine el cierre del programa Acción Diferida (DACA) anunciado por el presidente Donald Trump y que en 2012 ofreció amparo ante la deportación a unos 800.000 indocumentados que llegaron al país siendo niños.

Pero lo que sí parece es que se esfuma el sueño de los cientos de jóvenes indocumentados que llegaron esta semana a la capital del país para presionar para que se apruebe el Dream Act como parte del paquete legislativo del presupuesto nacional, cuya fecha límite de aprobación es este viernes.

Sin embargo, Andiola asegura que este revés no puede ser visto como una falla de los “soñadores”.

“No tener un Acta Sueño en 2017 no sería un fracaso. Cada generación de ‘soñadores’ que ha luchado ha contribuido a seguir la lucha. A veces el movimiento se ha dormido, otras se ha despertado, y ahorita estamos más despiertos que nunca y, a pesar de los obstáculos, seguiremos luchando”, dijo.

En su opinión, la atomización del movimiento no les ha restado fuerza e influencia, pues no son una “organización” o una “institución”, sino un conjunto de grupos con “diversas estrategias” y todas ellas contribuyen a un objetivo común.

Rechazó además las críticas al movimiento por permitir que jóvenes con DACA sean arrestados durante actos de desobediencia civil que los pone en peligro de ser deportados, como ocurrió con ella misma el viernes cuando fue detenida en las oficinas de los congresistas Chuck Schumer y Carlos Curbelo.

“Es arriesgado, pero esta es la única forma que logramos que en el 2010 el Senado considerara el Acta Sueño y que fuera aprobado DACA” por una orden ejecutiva del entonces presidente Barack Obama, indicó.

Esa misma estrategia de presión se mantuvo hoy con similar resultado cuando otros ocho “soñadores” y cinco activistas fueron detenidos en el Capitolio.

Por otra parte, Andiola expresó cautela ante el anuncio hecho este miércoles por el senador republicano por Arizona Jeff Flake sobre la existencia de un acuerdo bipartidista, que incluiría a la Casa Blanca, para impulsar una legislación sobre los “soñadores” en enero próximo.

Para la activista, una vez asegurado este viernes el presupuesto para el funcionamiento del Gobierno, los republicanos se sentirán más liberados y querrán incluir medidas para reforzar la seguridad fronteriza y la lucha contra la inmigración ilegal que “afectarían” a sus familias.

En su opinión, los soñadores siempre deben de estar preparados para “lo peor”, especialmente ahora que más de un centenar de jóvenes pierden cada día la protección de DACA.


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