Mexicanos regalan juguetes por el día de los Reyes Magos

Associated Press

Varias mujeres y niños de bajos recursos rodearon un automóvil blanco del que les obsequiaron juguetes, frente al monumento más emblemático en la Ciudad de México. Cuando se acabaron los regalos, como camioncitos y muñecas de plástico, llegó una camioneta SUV de la que fueron bajadas cuerdas para saltar y pelotas de plástico.

En el día en el que los cristianos en el mundo celebran la Epifanía, que este año cayó el domingo y evoca a los Tres Reyes Magos que siguieron una estrella para llegar al niño Jesús, es tradición que los menores abran sus regalos en América Latina. En otras partes del mundo, los chicos recibieron sus obsequios de Santa Claus en el día de la Navidad.

Sin embargo, los niños y niñas más desfavorecidos en la capital quizá no reciban nada.

La distribución de juguetes en la base del Ángel de la Independencia se ha convertido en una tradición anual y muchas personas se han sumado a esta acción en fechas más reciente. Los niños de la calle que piden dinero o acompañan a sus madres que venden baratijas en la avenida de la zona se arremolinan en los vehículos mientras otros menores y sus padres hacen largas travesías desde localidades no tan próximas a la ciudad por la ocasión.

Salvador González, de 33, obrero de la construcción del Estado de México, contiguo a la capital, dijo que compró 80 juguetes en el centro de la ciudad y los repartió cerca del Ángel después de ver que otras personas hicieron lo mismo el año anterior. Sus hijos recibieron pijamas de unicornio y camioncitos este año, y quiso compartir la alegría.

González se vio abrumado cuando las familias rodearon su coche blanco y los juguetes se acabaron. Los obsequios, como muñecas y camioncitos nuevos cariñosamente envueltos, fueron como un canto de sirenas.

Había muchas personas esperando aquí, afirmó. Es imposible escoger lo que va a dárseles, agregó.

Las mujeres de la camioneta SUV saben lo que tienen que hacer cuando en su reparto de los Reyes Mayos. Obsequian juguetes desde 2002 y marcan la mano de cada niño o niña para que no repitan. Este año reunieron un equivalente a 300 dólares para distribuir 250 juguetes y bolsitas de dulces.

La estilista Angélica Donato, que estaba muy al pendiente durante el reparto de los juguetes, dijo que disfruta ver las caras felices de los niños.

Algunas personas sabían que habría regalos gratis en la avenida cercana al monumento. Jéssica González, de 18 años, dijo que gastó el equivalente a 1,50 dólares y viajó más de dos horas en autobús y tren desde Chimalhuacán, en el estado de México, después de que un pariente le contara de esta tradición poco conocida. Fue la primera vez que viene por reglaos y su primer año como madre.

Mientras mecía en sus brazos a su hija Alejandra de 6 años, Jéssica dijo que no tenía nada que regalarle. Al final se llevó una pelota y una muñeca.

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