Anuncio
Share

Trabajadoras domésticas, viven una explotación que ya es normal en México

Trabajadoras domésticas se han manifestado y han luchado por sus derechos en Ciudad de México.

Trabajadoras domésticas se han manifestado y han luchado por sus derechos en Ciudad de México.

México tiene sólo 0.1 por ciento de las trabajadores domésticos inscritos en la seguridad social, el nivel más bajo en América Latina.

Datos del Inegi advierten que en esta actividad se desempeñan 2 millones 466 mil 615 personas, al tercer trimestre de 2015 y va en aumento, ya que en lo que va del sexenio, 122 mil personas se sumaron a estas labores.

De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, el País, junto con El Salvador, son los únicos en la región donde la cobertura social es de carácter voluntario en las leyes, lo cual contrasta con la realidad de Ecuador, Chile y Uruguay, donde más de 40 por ciento de las trabajadoras domésticas cuentan con acceso a instituciones de salud.

El organismo internacional consideró que el diseño de los sistemas de seguridad social no responde a las particularidades del sector de trabajo doméstico, en especial en lo relativo a la baja capacidad contributiva y debido a que estas personas laboran en jornadas parciales y para uno o varios empleadores simultáneamente.

En la reforma a Ley Federal del Trabajo, que entró en vigor en diciembre de 2012, se contempla sólo una mayor flexibilidad de la jornada laboral para el caso de los trabajadores domésticos que habitan en el hogar donde prestan sus servicios.

“Deberán disfrutar de un descanso mínimo diario nocturno de nueve horas consecutivas, además de un descanso mínimo diario de tres horas entre las actividades matutinas y vespertinas”, advierte la Ley.

Además tienen derecho a un descanso semanal de día y medio ininterrumpido, preferiblemente en sábado y domingo.

Oscar de la Vega, abogado laboral del despacho Litter, admitió que si bien se contemplan ciertas obligaciones para los patrones en caso de enfermedad, éstas no se aplican en la práctica. Además de que está muy alejado de ser una verdadera protección para los trabajadores.

El artículo 338 advierte que en caso de enfermedad, el patrón deberá pagar al trabajador doméstico el salario que le corresponde hasta por un mes.

Si la enfermedad no es crónica, debe proporcionarle asistencia médica en tanto se logra su curación o se hace cargo del trabajador algún servicio asistencia.

Asimismo, si la enfermedad es crónica y el trabajador ha prestado sus servicios durante 6 meses por lo menos, el patrón debe proporcionarle asistencia médica hasta por 3 meses, o antes si se hace cargo del trabajador algún asistencial.

“Realmente no se respeta la legislación como tal, es un sector totalmente desprotegido. Hay un total desconocimiento de parte de los trabajadores y también de las familias, que quieren que trabajen 24 horas. Se genera una explotación y lo peor del caso es que ya nos acostumbramos a verlo”, subrayó De la Vega.

La OIT afirmó que se deben buscar medidas para flexibilizar esquemas de afiliación a la seguridad social para estas personas, permitiendo cotizaciones a tiempo parcial o con distintos patrones.

En Argentina, por ejemplo, los aportaciones y las contribuciones se establecen en grupos diferenciados según las horas trabajadas semanalmente.


Anuncio