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Cuatro católicos evangélicos son asesinados en México

Soldados del Ejército Mexicano resguardan la zona donde fueron localizados los cuerpos de cuatro jóvenes evangelizadores católicos en el municipio de Apatzingán, en el estado mexicano de Michoacán. Los cuatro habían sido privados de su libertad el sábado pasado por un comando armado en el poblado de La Ruana, en el municipio de Buenavista Tomatlán, donde formaban parte del grupo evangelizador católico Arcoiris. EFE/César Aguirre

Soldados del Ejército Mexicano resguardan la zona donde fueron localizados los cuerpos de cuatro jóvenes evangelizadores católicos en el municipio de Apatzingán, en el estado mexicano de Michoacán. Los cuatro habían sido privados de su libertad el sábado pasado por un comando armado en el poblado de La Ruana, en el municipio de Buenavista Tomatlán, donde formaban parte del grupo evangelizador católico Arcoiris. EFE/César Aguirre

Cuatro jóvenes hallados muertos a la vera de un camino han sido identificados como miembros de un grupo católico evangélico, informaron autoridades en México.

La Procuraduría General de Justicia del estado de Michoacán dijo en un comunicado emitido el martes que familiares de los hombres identificaron sus restos.

Los religiosos fueron vistos por última vez el sábado, dijeron los familiares a las autoridades, aunque no reportaron en ese entonces su desaparición.

José Luis Segura Barragán, antes párroco de la localidad de La Ruana, comenzó el domingo a informar sobre la desaparición mediante Facebook. Dijo que los evangélicos pertenecían a un grupo llamado Arcoiris que hacía proselitismo en las comunidades locales. Todos tenían alrededor de 20 años.

Los jóvenes fueron vistos por última vez afuera de la iglesia a eso de las 10:30 de la noche. Segura no respondió de inmediato a mensajes, pero la diócesis de Apatzingán confirmó que esa página de Facebook es de Segura.

Los muertos fueron hallados el martes en San Juan de los Plátanos, a unos 16 kilómetros (10 millas) al oeste de Apatzingán.

En su página de Facebook, Segura atribuyó la matanza al crimen organizado y pidió a la comunidad a resistir la violencia.

“Me toca en lo profundo del corazón las tragedia, porque conviví con ellos durante tres años, y los acompañé en sus retiros de evangelización y en las misiones en los ranchos”, escribió Segura.

“Creo que ha llegado el tiempo de que tomemos en serio al crimen organizado y al gobierno, inútil o cómplice... No podemos soportar más los asesinatos, ejecuciones, levantones, secuestros, extorsiones y demás eventos crueles y destructivos que los criminales cometen en contra de la sociedad y de la Iglesia católica”, añadió.

Desde hace años Michoacán ha sufrido la violencia de los cárteles de la droga. Grupos que se llaman autodefensas han empezado a confrontarlos ante la ausencia de las fuerzas de seguridad, aunque incluso algunos de estos grupos también han sido infiltrados por el crimen organizado.

El mes pasado un cura fue asesinado en Michoacán. El lunes, la procuraduría estatal dijo que el padre José Alfredo López Guillén fue asesinado por dos hombres que lo habían visitado en su residencia.


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