Anuncio
Share

Crónica de la lucha contra la violencia de género: ‘Trata bien a tu mujercita’

La concentración sobre la violencia contra la mujer duró unas dos horas y la primera en retirase fue la diputada y nueva consejera del PRI, Carmen Salinas.

La concentración sobre la violencia contra la mujer duró unas dos horas y la primera en retirase fue la diputada y nueva consejera del PRI, Carmen Salinas.

Iba y venía entre los carros la diputada Carmen Salinas, metida en una playera blanca que decía “Más amor, cero violencia”, repartiendo calcomanías, perseguida por su hermano Gustavo que le llevaba el bolso; mientras una asistente la seguía con el paraguas para que no fuera a darle muy fuerte el sol y así evitar que el maquillaje se le cayera.

“Mi’jito, trata bien a tu mujer, a tu mamita”, le decía a cuanto conductor la reconociera y bajara la ventanilla. “Trata bien a tu mujercita”, añadía, y les palmeaba la mollera o les apretaba mientras los fotógrafos de espectáculos y de política atascaban el tráfico en el cruce del Ángel de la Independencia.

Se marchó cuando aún no aparecía César Camacho Quiroz con su playera blanca y dando fuertes zancadas largas. El coordinador priista recibió su ración de calcomanías y entró a la avenida.

Se paró una camioneta. Camacho se acercó y el copiloto ni lo miró siquiera. Movió el dedo. “Ahorita no, gracias”, le habrá dicho, por lo que el mexiquense gritó fuerte: “Federicooo” y el conductor, un ex colaborador, lo reconoció de inmediato. Se carcajeaba el poderoso diputado, sintiéndose acaso el más común de los inmortales.

Para entonces ya se habían ido los panistas, con Marko Cortés quien se quejó amargamente de que la playera apenas le entraba, se había ido también el legislador del Verde Jesús Sesma.

Sonaba cerca una tambora que hacía bailar a unos chinelos de una marcha contra la violencia, los claxonazos y los silbatos de la policía que sirvieron de coro al volanteo que hicieron los diputados en el Día de la Eliminación de la Violencia.

Llegó luego el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) con 34 cruces rosas y con su directora, Regina Tamés, lamentado que los diputados no aprobaran más recursos contra la violencia hacia la mujer.

Para entonces ya no quedaba ningún diputado, ni había calcomanías, ni se oía a la tambora que había venido desde Milpa Alta y se llamaba “La traicionera”.


Anuncio