Despiden a gobernadora y senador mexicanos en politizado funeral de Estado

EFE

Desde los históricos Fuertes de Loreto y Guadalupe, donde fue derrotado el poderoso Ejército francés en 1862, se rindió homenaje luctuoso a los políticos mexicanos Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle, fallecidos ayer en un accidente aéreo, en medio de un ambiente de polarización política.

Cientos de habitantes del central estado mexicano de Puebla, junto con la clase política local y nacional, despidieron las cenizas de la gobernadora y su esposo y senador, ambos del derechista Partido Acción Nacional (PAN).

El fuerte operativo de seguridad del Policía Estatal y el Ejército Mexicano no disuadió a los cientos de poblanos que atrás de las vallas observaron el funeral de Estado encabezado por la secretaria federal de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

"Fuera, fuera" le gritaron a la ministra algunos asistentes, mientras otros decían "Asesinos, asesinos".

Luis Banck Serrato, jefe de la oficina del Gobierno de Puebla, exigió a las autoridades federales una investigación "profesional e independiente, que no deje lugar a dudas de las causas de accidente, que atentó contra la luz de esperanza de contar en nuestro país con un contrapeso democrático efectivo".

Las coronas de flores y las fotografías de las cinco víctimas del accidente aéreo, incluyendo a Alonso y Moreno Valle, enmarcaron el adiós de la pareja que formaba un fuerte grupo político al interior del PAN.

Importantes figuras políticas acudieron a Puebla para despedir al matrimonio.

Los gobernadores de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón "El Bronco", y Tlaxcala, Marco Antonio Mena, además de los líderes nacionales del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Movimiento Ciudadano (MC) y Partido de la Revolución Democrática (PRD), Claudia Ruiz Massieu, Dante Delgado y Ángel Ávila, respectivamente, fueron algunos de los presentes.

El lunes por la tarde se desplomó en el municipio de Coronango, Puebla, un helicóptero en el que viajaban Alonso, Moreno Valle, un asistente de este llamado Héctor Baltaazar, el piloto Roberto Coppe y el primer oficial Marco Antonio Tavera.

Alonso había asumido la gubernatura de Puebla, estado que su esposo ya había gobernado de 2011 a 2017, apenas el 14 de diciembre pasado después de una larga polémica electoral.

La polémica por definir quién fue el ganador de las elecciones del 1 de julio -cuando también Andrés Manuel López Obrador fue elegido presidente del país- se extendió durante más de cinco meses.

A principios de diciembre, el Tribunal Electoral de la Federación rechazó la posibilidad de anular los comicios por diversas irregularidades, como denunciaba el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), al que pertenece López Obrador.

Así, ratificó el triunfo de Alonso sobre Miguel Barbosa, abanderado de Morena.

López Obrador dijo entonces que respetaba la decisión del Tribunal, aunque la calificó como "equivocada" y "antidemocrática".

Pero desde que del propio López Obrador confirmó el lunes la muerte de Alonso y de Moreno Valle y expresó sus condolencias, diversas autoridades federales han expresado su determinación de ayudar a las estatales a determinar las causas del accidente sin consideraciones políticas.

Este martes, el subprocurador de Procedimientos Regionales de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía), Roberto Ochoa, dijo en rueda de prensa que la investigación de las autoridades federales se está efectuando en "estrechísima, incondicional y transparente colaboración con la Fiscalía del estado de Puebla".

A su vez, Carlos Alfonso Morán, subsecretario de Transportes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, dijo que se ha establecido un equipo de investigadores en que participan representantes del fabricante italiano del helicóptero Agusta A109, así como del fabricante canadiense de los motores Pratt & Whitney.

Asimismo, indicó, "se ha establecido contacto con el Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, que es una institución del mayor reconocimiento internacional en materia de investigación de accidentes".

En este escenario, el presidente del Congreso de Puebla, José Juan Espinosa, anunció que será en las próximas horas cuando analizarán los pasos legales que deben seguir para restituir el poder político.

El legislador de la coalición Juntos Haremos Historia, encabezada por Morena, recordó que la Constitución local ordena nombrar a un gobernador interino y convocar elecciones extraordinarias.

El actual secretario de Gobierno, Jesús Rodríguez Almeida, se desempeña como encargado de despacho al frente del Gobierno estatal.

Si bien no existe impedimento legal para que pueda ser ratificado como gobernador interino, el líder del Congreso rechazó esa posibilidad. "Es una valoración política que tenemos que tomar en una mesa muy amplia. Además debemos consultar con el presidente de la República qué es lo que recomienda", manifestó.

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