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México intensifica su actividad diplomática en mitad de la crisis con EE.UU.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, durante una conferencia de prensa. EFE/Archivo

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, durante una conferencia de prensa. EFE/Archivo

El Gobierno de México intensificó hoy su actividad diplomática en diversos frentes mientras sigue la polémica desatada por filtraciones de la llamada telefónica del viernes pasado entre el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y el estadounidense, Donald Trump.

El canciller mexicano, Luis Videgaray, fue el protagonista de una jornada en la que continúa siendo palpable la tensión entre ambos países, que viven la situación más complicada en la relación bilateral desde hace años.

En la mañana, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) mantuvo una conversación telefónica con Rex Tillerson, a quien felicitó por haber sido confirmado el miércoles por el Senado estadounidense como secretario de Estado.

Ambos, recalcó un comunicado de la Cancillería, “acordaron sostener un encuentro en el futuro cercano a fin de avanzar en los retos comunes que enfrentan México y Estados Unidos”.

El secretario, además, emprendió hoy un viaje a Nueva York para, entre otras actividades, reunirse con el secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres.

Esto con el fin de “abordar las prioridades de México en la ONU” y discutir el rol de la organización “para hacer frente a los retos del contexto internacional actual”.

En declaraciones a periodistas, Videgaray aseguró que confía en que se puedan superar las “diferencias públicas y notorias” con EE.UU., y destacó el carácter “estratégico” de los vínculos mutuos.

Dentro de estas diferencias brilla la relacionada con la construcción de un muro a lo largo de toda la frontera común, que el Gobierno mexicano ha reiterado que no pagará, pese a que esta es la idea de Trump.

Este desencuentro hizo que Peña Nieto cancelara la visita a la Casa Blanca programada para el 31 de enero, horas después de que Trump amenazara con anularla si México no estaba dispuesto a financiar el muro.

Por otra parte, varios senadores exigieron al Gobierno que entregue a las comisiones de Seguridad y de Exteriores de la Cámara alta detalles de la llamada telefónica entre Peña Nieto y Trump, después de que parte del contenido fuera filtrado el miércoles a varios medios.

Legisladores de los opositores Partido Acción Nacional (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD) consideraron que el Ejecutivo debe entregar la conversación para evitar sospechas y para que las comisiones del Senado tengan más información sobre el contexto actual.

Después de que se produjeran las filtraciones, que incluyen datos como que Trump dijo a Peña Nieto que podía enviar tropas a México para combatir los “bad hombres”, el Gobierno desmintió las informaciones.

En una carta dirigida a la periodista Dolia Estévez, la directora de Comunicación de la SRE, Claudia Algorri, dijo que la información “está basada en absolutas falsedades y con evidente mala intención”.

No obstante, la periodista aseguró esta mañana al portal de Aristegui Noticias que desde que salió a la luz el contenido de la conversación, el paso de las horas “nos ha dado la razón en términos informativos”.

La información, defendió, “es absolutamente no solamente veraz, sino que concuerda con esa actitud en forma y contenido de lo que es la nueva política exterior de EE.UU., ese mundo en torno a la personalidad y el temperamento de Trump”.

Asimismo, se refirió al fragmento de la carta en la que Algorri indica: “Sólo el presidente y el canciller participaron en esa llamada y ninguno de ellos recuerda conocerla o haber hablado con usted”.

A lo que Estévez respondió que Videgaray debe estar “perdiendo la memoria”, porque le concedió en 2013 una entrevista exclusiva e incluso le llamaba por su nombre de pila cuando en las ruedas de prensa alzaba la mano para hacer una pregunta.

Trump admitió este jueves que está siendo “duro” y lo seguirá siendo en sus llamadas con otros líderes internacionales, ya que, a su juicio, el resto de países “se han aprovechado” hasta ahora de EE.UU. y “eso no va a ocurrir más”.


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