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Celebran y reconocen el “espíritu inmigrante” del país

"Hoy [ayer] celebramos el espíritu inmigrante de la gente de nuestro país. Éste la historia del estado de California y la historia de nuestro país, que es una nación de inmigrantes", destacó el arzobispo de Los Ángeles monseñor José Gómez.

“Hoy [ayer] celebramos el espíritu inmigrante de la gente de nuestro país. Éste la historia del estado de California y la historia de nuestro país, que es una nación de inmigrantes”, destacó el arzobispo de Los Ángeles monseñor José Gómez.

Cientos de personas, en su mayoría inmigrantes, concluyeron ayer en Los Ángeles (California) peregrinaciones de varias millas durante la cuales celebraron el “espíritu inmigrante” del país.

Una de ellas, denominada “Siempre Adelante”, recorrió unas 50 millas a lo largo de tres días desde el condado Orange y finalizó su peregrinaje en la catedral de Los Ángeles, en donde se celebró una misa a favor de “la unidad de fe” de todos aquellos “impactados por un sistema de inmigración que no funciona”.

En la iglesia, tanto los peregrinos de Orange, como otro grupo de caminantes provenientes del condado de San Bernardino y fieles de diferentes parroquias de la ciudad, escucharon los testimonios de varios inmigrantes.

“Hoy [ayer] celebramos el espíritu inmigrante de la gente de nuestro país. Éste la historia del estado de California y la historia de nuestro país, que es una nación de inmigrantes”, destacó el arzobispo de Los Ángeles monseñor José Gómez.

Emiliano Leonides, indocumentado de México y uno de los peregrinos que marchó desde el condado de Orange, contó cómo “luego de muchos años de esfuerzo y trabajo duro” pudo completar el dinero para pagar una operación quirúrgica en beneficio de su padre enfermo que le salvó su vida.

Contando parte de su historia en lenguaje maya, el guatemalteco Juanatano Cano, que recientemente obtuvo una maestría de la Universidad inicial Estatal de California Northridge, destacó las oportunidades que brinda el país a quienes ponen el esfuerzo y el trabajo necesarios.

Otro guatemalteco, el joven de 17 años Juan Samayoa, que llegó a Estados Unidos sin un acompañante adulto, contó cómo tuvo que huir de su país a causa de la persecución de las pandillas.

Tras señalar que la ceremonia congregó una gran cantidad de fieles “para rezar por todos los inmigrantes y sus familias”, el arzobispo reafirmó su apoyo a una reforma a la ley de inmigración del país.

“Rezamos por la reforma de inmigración en nuestro país, por nuestros funcionarios electos y para que las personas en todo el mundo abran sus corazones a los inmigrantes que llegan a sus países” dijo Gómez.


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