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Temen que legalización de marihuana genere más dispensarios y un impacto negativo en el Este de Los Ángeles

Los defensores de la Prop-64 señalan que su legalización de la marihuana tendrá como resultado nuevos ingresos impositivos y despenalizará la posesión y distribución de la droga. Foto de Ernesto Orozco

Los defensores de la Prop-64 señalan que su legalización de la marihuana tendrá como resultado nuevos ingresos impositivos y despenalizará la posesión y distribución de la droga. Foto de Ernesto Orozco

En las comunidades del Este de Los Ángeles, los residentes perciben la existencia de una nueva tienda de venta de marihuana al ver las conocidas vidrieras esfumadas, la cruz verde y el negocio de carteles también de letras verdes que aparecen en otro local deteriorado.

Un flujo constante de clientes entra y sale de estas tiendas a lo largo del día, y a veces estas personas dejan residuos o fuman de manera ilegal cerca de hogares y otros negocios. Estos dispensarios de marihuana para fines medicinales operan en Boyle Heights y en el vecino Este de Los Ángeles a pesar de las prohibiciones establecidas por las autoridades municipales y del condado respectivamente.

En todos los lugares próximos a un dispensario se genera algún tipo de problema”.

Cynthia González, trabajadora de la fiscalía vecinal de la Procuraduría de la Ciudad de Los Ángeles.

Dado que es probable que los votantes de California aprueben la Proposición 64 este martes, a algunos de los residentes del Este de Los Ángeles les preocupa que la legalización de la marihuana tenga como resultado el establecimiento de más dispensarios, generando un impacto negativo en la vida de la comunidad. Históricamente, este tipo de negocios terminan estableciéndose de manera desproporcionada en vecindarios de bajos ingresos como Boyle Heights y el Este de Los Ángeles.

En el presente, la marihuana es solo legal en California para fines medicinales y se debe contar con la recomendación de un médico. Si se aprueba la Proposición 64 en California, cualquier persona mayor de 21 años podrá fumar marihuana para fines recreativos, tener posesión de hasta una onza de marihuana y cultivar hasta seis plantas en sus hogares. Los consumidores de marihuana para fines recreativos no podrán fumar en la mayoría de los espacios públicos, a diferencia de los consumidores de marihuana para fines medicinales que sí estarán autorizados a fumar en todos los lugares donde se permite fumar tabaco.

Todas las encuestas indican que esta propuesta será aprobada por un amplio margen.

La legalización genera más ingresos impositivos y establece más programas de prevención

Los defensores de la marihuana señalan que su legalización tendrá como resultado nuevos ingresos impositivos y despenalizará la posesión y distribución de la marihuana. La Proposición 64 también generará una nueva fuente de ingresos para el estado, algo que no ocurre con la marihuana para fines medicinales. Según un informe de la Oficina de Análisis Legislativo de California, los impuestos gravados a la marihuana para fines recreativos podrían llegar a generar hasta mil millones de dólares en forma anual.

Actualmente algunos dispensarios, en su mayoría de ellos ilegales, ofrecen productos comestibles con marihuana, que son imitaciones de golosinas, como gomitas o los agridulces "Sour Patch Kids". Foto de Ernesto Orozco

Actualmente algunos dispensarios, en su mayoría de ellos ilegales, ofrecen productos comestibles con marihuana, que son imitaciones de golosinas, como gomitas o los agridulces “Sour Patch Kids”. Foto de Ernesto Orozco

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La mayor parte de estos ingresos será destinada a desarrollar programas de prevención de drogas para adolescentes y talleres de capacitación para la aplicación de la ley en caso de conducir bajo los efectos de la marihuana, además de promover el desarrollo económico de ciudades con altos índices de arrestos y procesamientos por venta y posesión de marihuana.

La Propuesta 64 también está diseñada a garantizar que los productos de marihuana no estén orientados a los jóvenes. Actualmente, los dispensarios en todas partes ofrecen muchos productos comestibles con marihuana, que son imitaciones de golosinas, como gomitas o los agridulces “Sour Patch Kids”. Esta medida prohíbe los productos que puedan “confundirse fácilmente con la venta de golosinas y demás alimentos que no contienen marihuana”.

Martín Baeza, capitán del Departamento de Policía de Los Ángeles y oficial de mando en la división Hollenbeck, a la que pertenece el vecindario Boyle Heights, afirmó que no tiene una postura oficial sobre la Proposición 64. “Sé que hay un segmento de la comunidad que la apoya y también hay otra sección de la comunidad que expresa enfáticamente su oposición”, señaló.

Los residentes de Boyle Heights se quejan de las consecuencias negativas que traen las tiendas de marihuana

Pero la legalización no es el único tema sobre el tapete. Baeza señala que muchos residentes de Boyle Heights se quejan sobre temas de calidad de vida relacionados con la presencia de las tiendas de marihuana. “Los residuos que dejan, la gente que compra y fuma en el estacionamiento, frente a hogares de familias o el vandalismo que ocurre en dichos lugares”, explicó.

La Proposición 64 ofrecerá justicia legal y capacitación laboral para las comunidades de minorías que han sido blanco de la guerra fracasada contra la marihuana”.

Arturo Rodríguez, presidente de UFW,

La Ciudad de Los Ángeles no publica la lista de tiendas con permiso para vender marihuana como resultado de la aprobación de la Proposición D en el año 2013, la que regula los dispensarios de marihuana. Como la mayoría de los dispensarios de Boyle Heights surgieron luego de la aprobación de la Proposición D, la Procuraduría de la Ciudad de Los Ángeles considera ilegales y continúa clausurando estas tiendas en toda la ciudad.

La conocida aplicación para celulares “Weedmaps” indica 10 dispensarios en Boyle Heights, algunos de los cuales se encuentran muy próximos a hogares y escuelas primarias. Chávez Smoke Shop, una minúscula tienda con vidrios esfumados, es un dispensario sobre la avenida César Chávez , una de las zonas de más movimiento comercial del vecindario. Se encuentra a una puerta de distancia de una clínica de salud muy concurrida que ofrece tratamientos para niños.

Luz, recepcionista de la Clínica Médica Cathedral, afirmó que los pacientes en la sala de espera a veces están expuestos al humo y al olor de la marihuana que les llega por las personas que fuman cerca de las puertas abiertas de la clínica. “Llegan muchas personas extrañas”, señaló. “A veces quieren sentarse aquí y tienen mala actitud. Fuman aquí, justo frente a la clínica y no quieren moverse. Nos hacen sentir inseguros”.

La fiscalía recibe muchas quejas

Cynthia González, que trabaja en la fiscalía vecinal de la Procuraduría de la Ciudad de Los Ángeles asignada a la división Hollenbeck, señaló que dichas inquietudes no son infrecuentes. Recibe muchas quejas de las escuelas.

“En todos los lugares próximos a un dispensario se genera algún tipo de problema”, afirmó González. “Ya sea el vagabundeo, la congregación de miembros de pandillas fuera de las tiendas, el humo que afecta a las personas que se encuentran al aire libre y a los niños que caminan a la escuela y tienen que ver la parafernalia de la marihuana y percibir su olor”.

González afirmó que la concentración de los dispensarios en vecindarios como Boyle Heights y zonas no incorporadas del Este de Los Ángeles afecta desproporcionadamente a los residentes de bajos ingresos.

Las tiendas de marihuana fueron prohibidas en las zonas no incorporadas del Condado Los Ángeles desde el año 2011, pero dicha medida no ha impedido el surgimiento de nuevas tiendas. En una cuadra de Whittier Boulevard en el Este de Los Ángeles, los dispensarios pueden encontrarse uno junto a otro, con hasta cuatro tiendas en una cuadra a ambos lados de la calle. Antonio De Luna, propietario de una tintorería en la misma cuadra, considera que estos dispensarios ilegales son una gran molestia.

“[Son] muy cochinos los cabrones, toda la basura que traen, la tiran”, dijo De Luna. “Todo lo tiran, donde quiera que vayan. No es gente buena. Qué bueno que venga gente buena a gastar, a consumir, pero viene puro ‘yonke’ a comprar marihuana”.

Andrés Azij, empleado de una joyería ubicada entre dos dispensarios de marihuana para fines medicinales, afirmó que su tienda se vio obligada a colocar un portón de hierro para evitar el vandalismo. “Tuvimos problemas con una de las personas que vino a comprar marihuana para fines medicinales, que entró a nuestro negocio y empezó a romper cosas”, recordó.

Empleado de dispensario ilegal se opone a la legalización y a la nueva competencia que esto generaría

No queda claro lo que ocurrirá con los dispensarios ilegales, si se aprueba la Proposición 64. Un portavoz del Departamento del Sheriff del Condado Los Ángeles que supervisa el Este de Los Ángeles señaló que su organismo está clausurando lentamente las tiendas de venta de marihuana, pero que el Condado espera ver lo que ocurrirá con la proposición antes de tomar medidas para hacer cumplir la prohibición. Asimismo, el capitán Baeza dijo que la ciudad también espera ver los resultados de las elecciones para decidir qué hacer con los dispensarios ilegales en la ciudad.

La aprobación de la Propuesta 64 también revocará los procesamientos por posesión de marihuana, un tema que ha afectado desproporcionadamente las comunidades pobres de minorías. Este es uno de los motivos por los que el sindicato de trabajadores del campo United Farm Workers (UFW) apoya esta medida.

“La Proposición 64 ofrecerá justicia legal y capacitación laboral para las comunidades de minorías que han sido blanco de la guerra fracasada contra la marihuana”, señaló Arturo Rodríguez, presidente de UFW, en un comunicado de prensa. Rodríguez también señaló que la asociación espera que los productores agrícolas de marihuana formen un sindicato en el futuro.

Por otra parte, existe un grupo que ha manifestado de manera inesperada su oposición a esta propuesta. En la tienda de venta de marihuana Chávez Smoke, un empleado que pidió permanecer anónimo señaló que la medida generará normas más estrictas en los dispensarios y aumentará el precio de la marihuana. También agregó que, dado que hasta el 90 por ciento de los dispensarios en Boyle Heights son ilegales, es muy probable que se opongan a la Proposición 64.

Diego Flores es reportero de el Pulso de Boyle Heights


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