‘No soy hombre o mujer, soy X’: Buscan reconocer un tercer género en California

‘No soy hombre o mujer, soy X’: Buscan reconocer un tercer género en California

Patris luce como hombre, pero sus movimientos son femeninos. Su voz en ronca, sin embargo, no deja de hablar suavemente. Cuando se le pregunta con qué género se identifica, su respuesta es “X”.

“No me siento como un hombre y no me considero una mujer", dijo soltando una risa que bien podría identificarse como de liberación.

"Al principio me atormentaba el no poder reconocerme como ninguno de estos dos géneros. Al final he llegado a la conclusión de que soy un ser humano. Soy ‘X’ y así quiero que algún día me vea la sociedad”, indicó.

El deseo de Patris, de 25 años de edad, podría estar más cerca de lo que sueña.

Por primera vez, el gobierno en Estados Unidos está reconociendo un tercer género neutral o no binario, para aquellos que no se sienten específicamente hombre o mujer.

Aunque hay aquellos que también están saliendo a protestar en contra de estas acciones.

Camino al género “X”

Un proyecto de ley en California, que permite a sus residentes identificarse en sus documentos e inclusive certificado de nacimiento como “no binario”, ya fue aprobada en el Senado en junio y se espera que los legisladores tomen un voto final al terminar este verano.

Actualmente, los californianos pueden solicitar un cambio en la designación de "género" en sus registros de nacimiento, sólo cuando presentan documentación médica que compruebe haberse sometido "a un tratamiento clínicamente apropiado con el propósito de transición de género".

Con la medida SB-179, de la senadora Tony Atkins (D-San Diego) y otros ocho co-autores, este criterio sería eliminado, permitiendo que los habitantes se identifiquen como masculino, femenino o neutral (X).

Para tal fin, se deberá presentar "una declaración jurada que acredite bajo pena de perjurio que la solicitud de un cambio de género es para confirmar la identidad de una persona y no es para propósitos fraudulentos”.

El Estado Dorado le sigue los pasos al estado de Oregón y Washington D.C., en donde a mediados de junio de 2017 se convirtieron en los primeros lugares del país en proveer esta opción en las tarjetas de identificación de sus residentes.

El senador Scott Wiener, co-autor del proyecto de ley, espera que esta acción pueda alentar a otros estados a introducir legislaciones similares para apoyar a este sector.

“Esta medida es grandiosa y un paso adelante, pero podemos hacer más, especialmente cuando tienes a varios gobiernos en diferentes estados del país aprobando leyes que atacan a nuestros hermanos y hermanas transgénero”, dijo Wiener.

Álex Cabrera, activista a favor del sector gay, lésbico, bisexual, transgénero (LGBTQ) en Los Ángeles, apuntó que “este es el momento para California en apoyar la medida".

El activista advierte que países como Australia, Bangladesh, Pakistán, Alemania, Nueva Zelanda y Canadá, ya brinda el estatus de tercer género a sus habitantes.

"Esto nos indica la mente cerrada que Estados Unidos aún tiene y lo mucho que debemos de trabajar para lograr el reconocimiento de estas personas como un derecho a sus libertad”, manifestó Cabrera.

En contra de la medida

La controversia, no obstante, no tardó en llegar. Después de la introducción de la iniciativa de ley SB-179, el California Family Council (CFC), un grupo que promueve el cristianismo lo critica fuertemente.

“Si bien estamos de acuerdo con las dificultades que enfrentan aquellos que sufren disforia de género, creemos que los documentos del gobierno deben reflejar los hechos biológicos para fines de identificación y médicos”, aseveró Jonathan Keller, director general de CFC, en un comunicado.

Así también, el pastor Greg Burt, miembro de la referida entidad, añade que el ser hombre o mujer no es una creencia religiosa solamente, sino una descripción de la raza humana.

“Si usted permite a alguien que es físicamente masculino registrarse en un documento gubernamental como femenino, o viceversa, entonces el gobierno estará legalizando una mentira", dijo el pastor.

"Eso asumiendo que todavía estamos usando el diccionario para definir lo que es un varón y una hembra”, dice Burt. 

El líder protestante exhorta a los senadores a que piensen en sus propios hijos.

¿Qué les dijeron a sus hijos sobre su género después de que nacieron? ¿Se basaron en sus características físicas para responder o animaron a sus hijos a elegir su género basado en cómo se sintieron?, son algunas de las preguntas de Burt.

"Esta es una pregunta retórica, porque sé lo que la mayoría, si no todos ustedes, hicieron. Le exclamaron al mundo entero con alegría en el momento en que nació su hijo, que había sido un 'hombre' o una 'mujer'", planteó el pastor.

"Y lo hicieron completamente y sin vacilación basados en las características físicas de la criatura”, aseveró Burt.

Sin miedo a las consecuencias

Según una investigación realizada por la Agencia Federal de Investigaciones (FBI), los individuos que ya se identifican como LGBTQ son los ciudadanos estadounidenses.

El FBI plantea que esas personas han tomado esa decisión porque tienen mayores riesgos de ser blanco de crímenes de odio por encima de los afroamericanos, latinos o judíos.

Por otro lado, el National Center for Transgender Equality publica que de más de 27 mil personas transgénero en los 50 estados, el 68 por ciento de los encuestados no tenía una identificación gubernamental que reflejara su nombre preferido o género.

Casi un tercio, es decir el 32 por ciento, de aquellos cuya identificación no coincidía con su género preferido, informaron haber sido hostigados verbalmente, agredidos o negado beneficios o servicios como consecuencia.

Patris, por su parte, medita detenidamente sobre las encuestas y sobre las citas del pastor Burst.

“Cuando eres pequeño tampoco escoges tu nombre, ni la familia rica o pobre en la que naces, ni la nacionalidad… Pero la gente tiene otra oportunidad de cambiar nombre, de salir adelante para tener éxito y hasta inmigra si piensa que eso le hace feliz”, indicó.

A su criterio, un cambio de orientación o identificación de género "no le hace daño a nadie, pero puede hacer feliz a miles o millones de personas que no encajan en la norma".

Respecto a los crímenes de odio, dijo que "siempre hay alguien que porque no tiene una vida feliz quiere que otros sean infelices".

La Vela Muxe

Aunque no ocurre en todo el territorio mexicano, en el estado de Oaxaca el pueblo celebra la inserción de la diversidad sexual al aceptar al muxe como un tercer género, a través de la fiesta Vela Muxe.

Los muxes son las personas que nacieron varones, pero asumen el rol de una mujer porque esa es su orientación. Así que no se les considera mujeres, sino un tercer género, destaca Miriam López, madrina de la festividad celebrada anualmente en Los Ángeles.

El nacer muxe para muchas familias es señal de bendición, sostiene López. De esa forma, si en un hogar hay alguien de este género se le empieza a dar un rol femenino desde desde pequeño.

"Se le viste con el huipil, el traje regional de la mujer indígena y se les enseñan labores propias como la cocina, el diseño, la confección, la peluquería y artes similares”, agregó en entrevista con HOY.

 “Uno nunca sabe cuando pueda tener un hijo muxe. Debemos educar a la comunidad a la tolerancia y la aceptación”, demandó López.

 

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