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Vendedores ambulantes ven esperanza para operar en las calles sin esconderse

Después de la votación, los concejales autores de la ordenanza dijeron estar felices por la acción que la comunidad había pedido por muchos años.

Después de la votación, los concejales autores de la ordenanza dijeron estar felices por la acción que la comunidad había pedido por muchos años.

(Los Angeles Times)

Tras varios años de lucha de parte de los vendedores y activistas comunitarios, el concilio de la ciudad de Los Ángeles vota a favor de legalizar la venta ambulante en una de las ciudades más grandes del país.

La ordenanza de los concejales Curren Price, Joe Buscaino y José Huizar, obtuvo el voto de 11 concejales a favor y dos en contra, justo a unos días de las acciones ejecutivas que dio a conocer Donald Trump en contra de los inmigrantes indocumentados.

La ordenanza pide que las autoridades dejen de criminalizar a los vendedores ambulantes mientras se prepara un reporte sobre cómo implementar el programa de ventas. Dar a conocer los detalles podría tomar meses, según la ciudad, pero por lo mientras las personas que venden en las calles no pueden estar sujetas a ser detenidas por las autoridades o imponérseles delitos menores por vender.

“Estoy emocionada de que finalmente la ciudad se haya conmovido de nuestra pobreza y necesidad de trabajar honestamente”, dice María González, vendedora de elotes en Boyle Heights.

Después de la votación, los concejales autores de la ordenanza dijeron estar felices por la acción que los constituyentes habían pedido por muchos años.

Durante los últimos años, he trabajado arduamente para crear una política de venta ambulante que sea consciente y que considere a todos los angelinos”, dice el concejal Price. “Hoy en día, estamos proponiendo un enfoque justo y equilibrado que provea un camino para que los vendedores salgan de las sombras y cumplan con las reglas y regulaciones, mientras que abordan adecuadamente las preocupaciones de los consumidores”, agrega Price.

De igual forma, Huizar enfatiza que es “espantoso que Los Ángeles sea la única ciudad importante de Estados Unidos que no permita la venta ambulante”.

“No podemos seguir permitiendo un sistema no regulado que penaliza a los vendedores que trabajan duro, en su mayoría inmigrantes, con posibles cargos por delitos menores criminales”, dice Huizar recalcando que los vendedores ambulantes “están pidiendo una oportunidad para levantarse y proveer para sus familias”.

Se estima que hay hasta unos 50 mil vendedores que se podrían beneficiar de esta ordeanza, dice la licenciada Cynthia Anderson-Barker, de National Lawyers Guild.


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