Anuncio
Share

Una cena segura para el Día de Acción de Gracias ¿y para la semana siguiente?

Carmen Goley (izquierda) recibió su pavo en la entrega realizada por el Instituto de Educación Popular del Sur de California.

Carmen Goley (izquierda) recibió su pavo en la entrega realizada por el Instituto de Educación Popular del Sur de California.

(Soudi Jiménez)

Un grupo de jornaleros y empleadas de casa se llevaron un pavo a sus casas, en la entrega realizada en el vecindario Pico Union; estos trabajadores, que muchas veces no generan los ingresos suficientes para comer, ahora tendrán una cena garantizada.

Cerca de 70 personas, en su mayoría jefes de hogar, fueron beneficiadas con el donativo que por primera vez realizó el Instituto de Educación Popular del Sur de California (Idepsca) en ocasión del Día de Acción de Gracias.

“Con lo que gano saco para los gastos de la casa y apenas sale para comprar comida, con este pavo me ayuda para tener una cena”, manifestó Agustín Sánchez, residente en Wilmington y padre de dos hijos.

En el último año, Sánchez se vio obligado a visitar un centro de jornaleros, ubicado en Harbor City, luego de perder su empleo de chofer. En una jornada comunitaria, cuenta que llegó a donar su tiempo y terminó encontrando a su actual empleador.

Así como él, otras seis personas fueron contratadas. Desde entonces han pasado dos meses. “Estoy agradecido por tener trabajo y por Idepsca, porque estos centros permiten que los jornaleros no estemos en las esquinas”, agregó el joven de 29 años.

Carmen Goley, por su parte, llegó como voluntaria a esta organización en el 2003. En los últimos seis años ha laborado como empleada de casa. Al salir con su pavo en la mano destacó que el donativo no sólo servirá para los suyos.

“Este es un ahorro bien grande para nosotros, por como está de cara toda la comida; es mucha carne para una sola persona, así que me alcanzará para compartir e invitar al vecino o vecina”, advirtió la migrante hondureña residente en Los Ángeles.

Esta organización cuenta con cuatro centros de jornaleros, donde migrantes llegan a buscar trabajo como jardineros, pintores, electricistas y albañiles, entre otras labores. Estos trabajadores son los más vulnerables al robo de salario y abusos de los empleadores.

Conociendo las necesidades que enfrentan, acudieron a Gil Cedillo, concejal del Distrito 1 de Los Ángeles y Kevin De León, presidente del Senado de California, quienes contribuyeron para hacer realidad esta obra solidaria.

“Sabemos que esto es un poquito de alivio, pero sirve para compartir y reflexionar que tenemos que luchar para lograr la reforma migratoria para que no estén las familias separadas”, indicó Guadalupe García, gerente del programa de jornaleros.

En todo Estados Unidos hay más de 120,000 personas que salen a buscar trabajo a diario en las esquinas o en los 70 centros de jornaleros ubicados alrededor de la nación.

A juicio de Maegan Ortiz, directora ejecutiva de Idepsca, la ocasión debe servir para agradecer el trabajo que estos trabajadores realizan; al mismo tiempo, aboga para que se les garantice que los centros ubicados en Los Ángeles seguirán funcionando.

El concejo angelino entrega anualmente 738,000 dólares para 7 centros de jornaleros; sin embargo, en los últimos dos años han tenido que entrar en un estira y encoge para lograr que los fondos se mantengan para estos locales.

“Si la ciudad de Los Ángeles quiere lucirse tiene que garantizar que los centros sigan operando, no queremos estar en esa lucha de los fondos cada año”, señaló Ortiz.

“Necesitamos que los jornaleros trabajen sin miedo, ellos apoyan a las demás familias y gracias a ellos otros pueden tener sus propios negocios”, concluyó la activista.


Anuncio