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Supervisores del condado de Orange prometen apertura de refugio para indigentes tras presión

La acción de los supervisores llegó horas antes de que los concejales del ayuntamiento de Santa Ana declararan la indigencia en esa zona como una “crisis pública y de seguridad”.

La acción de los supervisores llegó horas antes de que los concejales del ayuntamiento de Santa Ana declararan la indigencia en esa zona como una “crisis pública y de seguridad”.

(Los Angeles Times)

Residentes del condado de Orange se anotan una victoria tras el anuncio de un plan para convertir una terminal de camiones en Santa Ana en un refugio permanente para indigentes.

La junta de supervisores de esa región, dio a conocer el proyecto el jueves.

Mientras tanto, el supervisor Andrew Do, quien está detrás del esfuerzo, señala que va a hacer todo lo posible para que la terminal en el 400 W. Santa Ana Boulevard, abra sus puertas para el próximo mes.

Según Do, si en enero la transformación de la terminal fue inmediata en acoger a los indigentes en los días de lluvias, es posible que el proyecto pueda estar listo para principios de octubre en esta ocasión.

Por su parte, varios residentes activistas dicen estar contentos por el plan que no solo le da techo a los necesitados sino que les brinda seguridad a sus familias, especialmente a las mujeres, niños y ancianos.

“Yo no tengo auto y tengo que pasar a diario con mis hijos por varias calles del centro que están plagadas de indigentes, los cuales hasta se les ve drogándose”, dijo Matilde Guerra, una residente y quien ha abogado por la apertura del refugio en varias juntas.

Asimismo, Mauricio Velázquez, otro residente, sostuvo que el proyecto es crítico para la seguridad de la población en general, alegando que mucha gente sin hogar tiene enfermedades mentales.

“Un indigente con esquizofrenia, paranoia y otras afecciones no pertenece en las calles. En ocasiones se ponen agresivos, gritan, pelean entre sí o dicen malas palabras. Mucha gente se intimida porque no saben sin van a ser atacados. Así no se puede vivir”, señaló Velázquez.

Otros residentes han mostrado preocupación porque el problema se ha estado agudizando en los últimos tres años y ni los supervisores ni los concejales habían hecho nada, según Rosa Fuentes, activista local.

“Uno va a las juntas, pero no hay soluciones fijas. Esperamos que el refugio sí sea un plan fijo”, dijo Fuentes.

La acción de los supervisores llegó horas antes de que los concejales del ayuntamiento de Santa Ana declararan la indigencia en esa zona como una “crisis pública y de seguridad”.

“Hice esta propuesta el día antes de que el ayuntamiento de Santa Ana emitiera su declaración, la idea de que de alguna manera el ayuntamiento de Santa Ana tuvo que instarle al condado tomar medidas inmediatas es falsa”, dijo Do.

De hecho hace dos años el concilio de Santa Ana y los supervisores del Orange County habían acordado abrir un refugio en el 1217 E. Normandy Place, pero varios residentes no quisieron que el servicio abriera sus puertas en su vecindario.

Por ahora, tanto concejales como supervisores se han estado culpando del problema de la indigencia resaltando entre sí los fondos que cada dependencia tiene disponibles y los gastos que han hecho para atacar el problema.


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