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Supervisor del condado de Los Ángeles pide reducción de delitos por marihuana

(EFE)

Tras la aprobación de la ley para el consumo recreativo de la marihuana, un supervisor del condado de Los Ángeles se encuentra abogando por la reducción de delitos por la misma.

Mark Ridley-Thomas pidió esta semana un plan para ayudar a las personas que hayan sido acusadas por delitos menores, que involucren la droga, a reducir o desestimar sus condenas.

De acuerdo al supervisor, en la mayoría de casos las sentencias son otorgadas “de manera desproporcionada contra las minorías”.

“La aplicación desproporcionada afecta a las comunidades afroamericanas y latinas en particular, lo que resulta en tasas más altas de arresto, cargos y sentencias más severas, que a su vez agravan los obstáculos al empleo, la vivienda y la asistencia financiera”, dijo Ridley-Thomas.

Bajo la Proposición 64, que legalizó el cannabis, ciertas condenas califican para la reducción o desestimación, incluida la destrucción de los registros judiciales para jóvenes delincuentes.

Sin embargo, muchas personas no se dan cuenta de que son elegibles o no pueden fácilmente lidiar con un proceso engorroso, dijo el supervisor.

Se estima que hasta 1 millón de personas en todo el estado pueden calificar para el beneficio.

Después de que Alaska legalizó la marihuana, los residentes negros aún fueron arrestados a una tasa aproximadamente 10 veces mayor que los residentes blancos, dijo Ridley-Thomas. En Washington D.C., la relación fue de aproximadamente 4 a 1, y en Colorado 3 a 1.

“Es importante garantizar que haya equidad en la aplicación de ofensas relacionadas con el cannabis en el futuro, para que no repitamos los errores del pasado”, sostuvo.

David Galindo, miembro de la Red para Detener la Encarcelación, sostuvo que el plan es ideal para sacar a muchos jóvenes de las cárceles.

“Al mismo tiempo que tenemos que educar a nuestros hijos sobre las drogas, debemos también abogar por aquellos cuyas vidas son destruidas por delitos menores”, dice Galindo.

Gil Brown, integrante activista de Black Lives Matter, apuntó que las minorías esperan este tipo de beneficios, especialmente al momento de entrar las nuevas compañías de marihuana al condado.

“Creo que el condado de debe sentar precedente con las nuevas tendencias. Nuestras minorías merecen eso y más después de muchos años de arrestos y condenas injustas”, dijo Brown.

Además, el supervisor planea pedir el apoyo de sus colegas para preguntarle a la Oficina de Manejo de Cannabis y las agencias de la ley del condado, así como abogados, desarrollar un plan estratégico para ver cómo se pueden reducir las condenas.

El condado aún no ha aprobado un conjunto de recomendaciones, redactadas por la Oficina de Gestión del Cannabis para la implementación de la legalización, que tomó efecto en todo el estado el primero de enero.

Las empresas de cannabis siguen estando prohibidas por una ordenanza local.


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