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Spaccia deberá pagar 8 millones por “robo” a la ciudad de Bell

Ángela Spaccia

Ángela Spaccia

(Los Angeles Times)

Ángela Spaccia, exasistente del administrador de la ciudad de Bell, recibe nueva sentencia tras una revocación de la corte de apelaciones de cinco cargos de apropiación indebida de fondos.

Spaccia deberá pagar unos 8 millones de dólares en restitución a la ciudad.

El juez de la Corte Superior de Los Ángeles, Ronald S. Coen, emitió una sentencia de 10 años en prisión por robo a la tesorería de la ciudad de Bell.

La juez de la Corte Superior de L.A. Kathleen Kennedy, dijo en su momento que creía que Spaccia era una “estafadora”, y rechazó a su abogado defensor que la había expuesto como “víctima” del exadministrador, Robert Rizzo.

Su nueva sentencia se aplica a cuatro cargos de conflicto de interés y un cargo por conspiración para malversar fondos públicos, por lo que se le requiere pagar la cifra de $8 millones.

Por su parte, el abogado de Spaccia, Harland Braun, dijo que su cliente apelaría esa decisión, alegando que a ella se le está exigiendo pagar un dinero relacionado con los delitos que ya pagó en prisión.

Los cargos de apropiación indebida contra Spaccia, se derivaron de su salario y los salarios del exadministrador Rizzo y el exjefe de policía Randy Adams, junto con un par de préstamos que recibió entre el 2009 y 2010.

Los cargos por conflicto de intereses involucraron el manejo de su plan de pensiones, y la escritura de su propio empleo, así como contratos en 2005, 2006 y 2008.

La decisión del panel de apelaciones tomó nota del testimonio de un experto que indicó Rizzo y Spaccia tenían los salarios gubernamentales más altos que jamás se haya visto en el sector público de la nación.

Spaccia fue despedida en el 2010, cuando ganaba un salario de más de 340 mil dólares anualmente, mientras Rizzo ganaba 700 mil dólares.

En el juicio, los fiscales dijeron que Spaccia comenzó a trabajar en un plan de pensiones que solo beneficiaba a sí misma y a Rizzo y que ella estuvo involucrada en la creación de contratos que le costaron a Bell “millones dólares y dejó a los contribuyentes de la ciudad con una enorme carga”.

Braun respondió que su cliente había sufrido enormemente, ya que la ciudad de Bell le había echando la culpa de lo que hizo Rizzo, aunque reconoció que a Spaccia se le pagaba una enorme cantidad como salario.


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