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Regresó la calma al metro de L.A. en medio de fuertes medidas de seguridad

La vigilancia se aumentó como resultado de la amenaza de bomba a la estación del tren en Universal City.

La vigilancia se aumentó como resultado de la amenaza de bomba a la estación del tren en Universal City.

(Soudi Jiménez)

Los caninos recorrían los accesos; los agentes del Departamento del Sheriff de Los Ángeles, con cascos y chalecos antibalas, estaban apostados frente al ascensor de la estación del metro de Universal City, conexión del tren que amaneció este martes bajo fuerte vigilancia.

Las medidas de seguridad aumentaron en las diferentes estaciones que recorre la Línea Roja de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Metro), como consecuencia de la amenaza de bomba que alarmó a los angelinos ayer, pero que las autoridades calificaron como un hecho no creíble.

“Me asusté cuando vi tanto policía”, manifestó Zoila Lozano, mientras empujaba un carrito con unas bolsas, al ingresar a la plataforma del tren.

Ana Alvarado, residente en Los Ángeles, viaja todos los días desde el centro de L.A. hacia Universal City. Esta mañana, contrario a otros días, el flujo de pasajeros que observó era menor. “Miré el tren bien solo, se me hizo extraño, quizá influyó las notificaciones que nos dieron en el trabajo”, indicó.

La Línea Roja se desplaza desde North Hollywood hasta la Union Station, en el centro de la ciudad. En conjunto a la Línea Morada, al compartir conexiones, movilizan un promedio de 150 mil pasajeros en un día entre semana, según estadísticas de la Metro.

Rick Jager, vocero de Metro, explicó a HOY que la vigilancia continuará, la cual era evidente en las plataformas y entradas de las estaciones en el parque MacArthur y North Hollywood, al mismo tiempo exhortó a la comunidad a utilizar la línea 1-888-950-7233 ante cualquier amenaza.

“Mantenga la calma, vaya haciendo sus actividades regulares. Si usted ve algo, diga algo y reporte la actividad sospechosa al personal de Metro o al personal de las agencias de la ley”, enfatizó Jager, advirtiendo que los pasajeros encontrarán cierto retrasos al abordar el tren por ciertas inspecciones al azar.

A pesar de la alarma, Morena López salió de L.A. hacia el Valle de San Fernando muy temprano. Sentada en la estación de North Hollywood, mientras esperaba el autobús hacia Van Nuys, manifestó que se sintió segura en el recorrido.

“Estaba todo tranquilo, tenía más temor para el Thanksgiving, porque entonces también había mucho Sheriff”, indicó.

Esta rutina, de subir y bajarse de un tren, aseveró Rosa García, residente en el Sur de L.A., la realiza por necesidad. En esta oportunidad no tiene preocupación, sin embargo considera que las autoridades deberían fortalecer la seguridad, porque siente más peligro en la noche.

“Cuando van a chequear los ‘tickets’ todo mundo está ahí, a veces hasta arrestando a la gente, pero en la noche no hay policías, uno ve peleas y ataques en el tren, pero nadie hace nada”, denunció García. “Así como hay cámaras deberían poner más seguridad”.

Los autobuses y trenes de Metro transportan en promedio a 1.3 millones de pasajeros cada día entre semana.


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