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Tres cadenas perpetuas para madre: ‘Mi esposa no mató a mis hijas... fue su enfermedad’

Activistas a favor de Carol Coronado montan tres carritos afuera de la corte pidiendo justicia para las madres con enfermedades mentales.

Activistas a favor de Carol Coronado montan tres carritos afuera de la corte pidiendo justicia para las madres con enfermedades mentales.

(Selene Rivera / HOY)

Carol Coronado fue sentenciada este lunes a tres cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional por la muerte de sus tres hijas de tres, seis y 24 meses de edad en mayo del 2014.

La mujer de 31 años de edad utilizó cuatro cuchillos para degollar a sus hijas Zenia y Sophia y apuñalarlas en el corazón, mientras que a Yazmine la golpeo en la cabeza con un martillo.

A pesar de que la defensa señaló que Carol sufría de sicosis posparto cuando mató a sus hijas en su hogar de Compton, el juez del Tribunal Superior, Ricardo Ocampo, rechazó enviarla a un hospital psiquiátrico, ya que consideró que el asesinato fue planificado y sofisticado.

La decisión del juez fue un golpe para varios activistas que llegaron a la corte para apoyar a Carol y concientizar a la comunidad de que la depresión posparto y la depresión sicótica existen, y que son enfermedades mentales por las que atraviesan muchas madres.

La pesadilla de un esposo

Rudy Coronado, esposo de Carol, llegó también a la corte para decirle al juez que respetaba su decisión de considerar a su esposa “mentalmente sana”, pero le pidió enviarla a una institución para personas con enfermedades mentales y no a prisión.

A pesar de la suplica, el juez digo que Carol podía conseguir ayuda médica en prisión.

“Yo he perdido todo… mi familia y mis hijas”, dijo Coronado detrás de unas gafas oscuras que nunca se quitó.

“Estoy aquí porque quiero que la gente sepa que la sicosis posparto es una enfermedad real de la que sabemos muy poco. Carol siempre fue una buena madre, mis hijas siempre estuvieron limpias y bien alimentadas. Ella incluso sirvió en las fuerzas armadas (de Estados Unidos)”, sostuvo Coronado.

El hombre agregó que fue difícil perdonar a su esposa después de haber matado a sus hijas, pero indicó que ahora que sabe de estas enfermedades mentales, reflexionó y le brindó su apoyo.

“Mi esposa no mató a mis hijas. Fue su enfermedad”, dijo Coronado.

Los asesinatos ocurrieron mientras Coronado estaba afuera de su hogar, reparando su auto.

Abogado defensor inconforme

Stephen Allen, abogado de Carol, dijo que es claro que la mujer estaba enferma cuando cometió los crímenes y agregó que ya había apelado la sentencia.

“Es muy triste que tenga que suceder una tragedia como esta para educar a la gente sobre estas enfermedades”, dijo Allen.

El apoyo

Afuera y dentro de la corte, algunos activistas mostraron su apoyo para Carol y sus familiares.

Los trastornos de salud mental, tales como la depresión y la psicosis postparto, afectan a entre 15 y 20 por ciento de las 4 millones de mujeres que resultan embarazadas anualmente o que han dado a luz hasta un año después del nacimiento de sus hijos, según la Academia Americana de Pediatría.

“Lo peor de todo es que estas enfermedades son difíciles de ser diagnosticadas y por ello las pacientes no obtienen el tratamiento necesario”, dijo Joy Burkhard, fundadora de 2020 Mom, una organización sin fines de lucro que lucha por que estas enfermedades sean tomadas en cuenta en los círculos políticos.

Burkhard sostuvo que es necesario instruir a los políticos, al sistema judicial y a la comunidad médica, acerca de las enfermedades mentales y obligarlos a tomar medidas especificas para tratar este problema de salud mental.

“La psicosis posparto es una enfermedad cualitativamente diferente a la depresión posparto y golpea a uno de cada 1,000 madres”, explica la psiquiatra Emily Dossett.

Entre estos dos trastornos, la diferencia es una línea entre la realidad y el delirio. Las personas que sufren depresión psicótica experimentan ansiedad que es acompañada de pensamientos suicidas y homicidas, dice Dossett.

“Las madres con depresión posparto se pueden sentir fuera de control, pero no llegan a atentar contra la vida de sus hijos, ya que se dan cuenta de todas sus acciones”, señala la especialista.


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