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Prevalece el suicidio entre jóvenes latinos; así es como una organización en L.A. se dispone a ayudar

(AP)

Si nadie quiere hablar de la crisis de suicidios en público, una organización se dispone a hacerlo a través de la apertura de un centro de asistencia muy peculiar en Los Ángeles.

La proporción de latinos que mueren a causa del suicidio ronda en 6.9 por cada 100,000 habitantes y va escalándose cada año.

En general, el suicidio es la segunda causa de muerte en individuos entre las edades de 10 y 24, y la cuarta entre las edades de 35 a 54, indica Kita Curry, directora ejecutiva de Didi Hirsch Mental Health Services.

“Estamos poniendo al tema del suicidio fuera de las sombras. Tal como los centros de prevención de cáncer muestran sus servicios con letreros grandes, así lo hacemos nosotros”, sostiene.

La nueva instalación tiene una característica inusual: un letrero que lo declarará un Centro de Prevención del Suicidio con el objetivo de desestigmatizar aún más la palabra.

Esta es la primera vez que la palabra “suicidio” aparece en el exterior de cualquier centro de atención médico en Estados Unidos.

“De la ignorancia nace el estigma, el miedo y la discriminación… El mensaje es abrirnos a la conversación a la gente que busca el suicidio. Ellos son personas que están sufriendo, tienen miedo y necesitamos darles un espacio donde no sean avergonzados”, señala Curry.

Lo especial del centro, es que tendrá el primer programa de grupos de apoyo para la prevención del suicidio enfocado en los jóvenes, un sector que no ha sido apoyado en la salud mental.

En el 2017, por ejemplo, hubo 3,933 muertes por suicidio entre los latinos en Estados Unidos, y la tasa de suicidio entre latinos sigue en aumento en todo el país desde el 2012.

Ese mismo año, hubo 23,057 intentos de suicidio (hospitalizaciones y visitas a urgencias) por latinos Estados Unidos, y un total de 225 muertes por suicidio de latinos en 2016 en el Condado de Los Ángeles, sostiene la organización.

El Centro de Prevención del Suicidio tiene una línea de crisis las 24 horas al día, siete días a la semana con expertos de habla hispana todo el tiempo, y coreana en las horas pico.

La organización expande sus servicios al entrenamiento a través del país en 23 estados para maestros, padres, estudiantes, entrenadores y otros profesionales de la salud.

Anualmente, se espera que la asistencia llegue a más de 120 mil personas.

“Muchos piensan que cuando un familias dice que se va a matar, este solo quiere atención… Lo cierto es que estas son las primeras señales de alarma que no podemos ignorar”, dijo.

Ricardo Guerra, coordinador del programa bilingüe de la línea de crisis de Didi Hirsch Suicide Prevention Center, conoce más que nadie estas señales.

“He notado que en la comunidad latina especialmente, se necesita mucha educación. La gente percibe el intento de suicidio como algo malo en lugar de un problema de salud, que es la depresión”, agrega.

“Los latinos deben entender que sufrir o tener un dolor no es algo malo, pero que para aliviarlo se necesita que alguien nos escuche. Le pedimos a la comunidad que se acerque para pedir ayuda, queremos escucharlo”, dice Guerra.

De acuerdo al experto, el sentimiento del suicidio llega en muchas ocasiones por la pérdida de algo, ya sea una relación, el trabajo, dinero o salud.

“Entonces si nota en esa persona algún cambio de ánimo, ya no desea hacer cosas que antes hacía y la persona se siente una carga, usted debe poner atención, acercarse y conectarse… no solo responder ‘ya te pasar’o ya te llegará algo’… Uno debe ser respetuoso del dolor de otros”, agrega.

Las personas que buscan la ayuda no necesitan tener seguro, pueden acercarse físicamente a los grupos de apoyo y ofrecer una pequeña donación si la tienen. Si no es así, de todos modos son bien venidos.

ASISTENCIA

Dirección: 10277 Olympic Blvd. L.A.

Línea de prevención: 800-273-8255


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