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Refugiados cubanos víctimas del ambiente antiinmigrante

Migrantes cubanos en el albergue temporal en el pueblo de La Cruz, cerca de la frontera entre Costa Rica y Nicaragua.

Migrantes cubanos en el albergue temporal en el pueblo de La Cruz, cerca de la frontera entre Costa Rica y Nicaragua.

(JUAN CARLOS ULATE / Reuters Photo)

El futuro de 1,100 cubanos detenidos en Costa Rica, es sólo la punta del Iceberg en una ola migratoria que podría alcanzar las 13,000 personas.

“Es un acto de desesperación, salen en una balsa o en la rueda de un avión con el fin de realizar sus sueños, porque el sistema no te deja y las condiciones económicas son difíciles”, indicó Fernando Marquet, activista cubano radicado en el Sur de California.

La crisis actual se desató cuando el gobierno de Nicaragua impidió que los cubanos pasaran libremente por su territorio, acusando a las autoridades costarricenses de violar la soberanía al enviarle a migrantes en masa.

Marquet manifestó que debido a esta crisis sus compatriotas optan ahora por viajar a Ecuador, nación que desde el 2013 otorga libre visado a los oriundos de la isla, de donde salen por tierra hacia Estados unidos.

A criterio de Germán Peña, fundador de Nicaraguan American Opportunity Foundation, es lamentable que el presidente Daniel Ortega les haya cerrado las puertas, al considerar que los migrantes no se van a quedar en esa nación.

“Es algo inhumano, ellos tienen el derecho a migrar y a buscar la felicidad, pero Nicaragua y Costa Rica les están negando esa oportunidad, cuando se sabe que lo único que quieren es llegar a Estados Unidos como todo mundo desea”, destacó Peña.

Bajo la denominada Ley de Ajuste Cubano los migrantes que tocan territorio estadounidense pueden quedarse en el país, mientras los que son capturados en el mar son deportados, medida que puede cambiar y que estaría provocando la actual ola migratoria.

Miguel Tinker Salas, profesor de Estudios Latinoamericanos del Colegio de Pomona, consideró que con el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington, el pasado 20 de julio, el cambio en la política migratoria es cuestión de tiempo.

“La política migratoria se va a modificar, de lo contrario los países latinoamericanos van a reclamar”, señaló el académico. “En este momento los cubanos quieren entrar por tierra como los demás latinos antes que se terminen el estatus de privilegio”.

En efecto, activistas y políticos se encuentran en la encrucijada sobre el manejo de este caso, mientras la Embajada de Cuba culpa a las autoridades estadounidenses, al señalar que sus connacionales son víctimas de la politización del tema migratorio.

De acuerdo a Juan José Gutiérrez, director de Vamos Unidos USA, a los cubanos se les trata con un doble estándar, por lo que considera que este caso enviará un mensaje al resto de migrantes latinos que intentan alcanzar el ‘Sueño Americano’.

“Es una cuestión delicada, todos deberían transitar libremente”, planteó el activista pro-inmigrante, “por eso creo que no debería ser preferencial solo para los cubanos, sino veamos a los centroamericanos que sufren todo tipo de violaciones para llegar”.

Ante la llegada de los cubanos, las autoridades tienen un espejo en frente, al pedir respeto por los derechos de sus connacionales en México y Estados Unidos, algo que los caribeños también esperan de los gobiernos del istmo centroamericano.

“Hay regulaciones y leyes que deben aplicarse bajo todos los protocolos internacionales, pero al centro hay que ubicar los derechos de las personas”, indicó a HOY Werner Marroquín, diputado salvadoreño del Parlamento Centroamericano.

Sin entrar en cuestionamientos, ni ahondar en el rol que tiene Costa Rica y Nicaragua en ese momento, el legislador agregó que es una tarea que queda en las manos de Cuba y Estados Unidos, como parte de las nuevas relaciones.

“La apertura de relaciones abre una oportunidad para abordar la migración de forma ordenada”, concluyó el parlamentario miembro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln).


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