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Padres que hacen el papel de madres

INSEPARABLES. Álex González y su hija Stephanie, de 14 años, no pueden disimular la felicidad de estar juntos.Foto: Saudi Jiménez

INSEPARABLES. Álex González y su hija Stephanie, de 14 años, no pueden disimular la felicidad de estar juntos.Foto: Saudi Jiménez

En el escenario, Álex González representa a un personaje divertido y sin preocupaciones. En la vida diaria, desempeña el papel de un padre soltero, un rol que no buscó por su propia cuenta, pero que aceptó con agrado y que le ha permitido ganarse el afecto de su hija, quien se ha convertido en su mejor compañera de andanzas.

Ahora que se dan los últimos toques para festejar el Día del Padre, este inmigrante originario de Colombia realiza malabares para sobrevivir, y en su responsabilidad de padre y madre, las expresiones de esta festividad las recibirá únicamente de su hija, Stephanie González Angarita.

“Hay padres responsables... los hay”, dice contundente, aunque prefiere no meter las manos al fuego por todos. Y es que, a su juicio, la irresponsabilidad de muchos explica que la celebración, en el tercer domingo de junio, no sea con bombos y platillos, como la que se dedica a las madres.

González, de 57 años de edad, se separó de su esposa en el 2014. Su hija, de 14 años, se quedaba por un tiempo con la mamá y a veces con él. En febrero del 2015 la jovencita decidió, por su propia iniciativa, que se sentía mejor con su padre y se mudó a vivir de forma permanente con él.

González, de 57 años de edad, se separó de su esposa en el 2014. Su hija, de 14 años, se quedaba por un tiempo con la mamá y a veces con él. En febrero del 2015 la jovencita decidió, por su propia iniciativa, que se sentía mejor con su padre y se mudó a vivir de forma permanente con él.

González, de 57 años de edad, se separó de su esposa en el 2014. Su hija, de 14 años, se quedaba por un tiempo con la mamá y a veces con él. En febrero del 2015 la jovencita decidió, por su propia iniciativa, que se sentía mejor con su padre y se mudó a vivir de forma permanente con él.

“Ella creía saber todo lo que yo quería, pero no pasaba mucho tiempo conmigo”, se lamentó Stephanie, quien se prepara para estudiar el octavo grado y le gusta el arte al igual que a su padre, quien impartió clases de actuación y pintura durante 25 años en su natal Antioquia

La decisión de su hija, aseguró el experto en pantomima, no le sorprendió. “Me preocupó; hay cosas obvias que no sé cómo voy a resolver, como los temas de mujeres o de los novios”, detalló. “Pero enfrento el desafío con responsabilidad porque es mi única hija, y mi intención era no dejarla tirada por cualquier parte”.

“Se ha generalizado que el hombre es el proveedor y no es responsable de sus hijos... Hay personas que no asimilan que ella esté conmigo”.

ÁLEX GONZÁLEZ, PADRE SOLTERO

Un rol que ha ido cambiando

El caso de González es cada vez más frecuente. En un análisis del Centro Pew se muestra que en 1960 había en Estados Unidos 297 mil hogares dirigidos por padres solteros; sin embargo, en el 2011, esa cifra aumentó en cerca de nueve veces más, ascendiendo a 2.6 millones. En una encuesta realizada en el 2012, este centro de investigación reveló que, al mismo tiempo, el rol de los padres se ha ido transformando.

En ese mismo sondeo se indica que en 1965 el 42% de padres se dedicaba a trabajar para proveer a la casa, cifra que descendió al 37% en el 2011; antes, el 4% se ocupaba de las labores del hogar, índice que subió al 10%.

En el caso de los padres que cuidaban a sus hijos en la casa, pasó del 2.5% al 7%. Eso significa que alrededor de 2 millones de hombres no trabajaban para dedicarse de tiempo completo a sus hijos.

“Se ha generalizado que el hombre es el proveedor y no es responsable de sus hijos”, dijo González de los patrones sociales. “Hay personas que no asimilan que ella esté conmigo. En el ‘welfare’, por ejemplo, me disminuyeron los beneficios y denuncié que me estaban discriminando por ser hombre”.

Buenos compañeros

Álex y Stephanie viven en una pequeña habitación en la que tienen un televisor y tres maletas de ropa, entre otras pertenencias. Por lo general, González trabaja de 5 a 11 de la noche monitoreando el ingreso de personas a un campo de futbol, actividad en la que es acompañado por su hija.

Mientras termina su recorrido vendiendo chocolates, se prepara para una presentación de pantomima denominada “Stop Bullying”, que llevará al Este de Los Ángeles. En el 2015 montó las historias tituladas “Amor” y “El Inmigrante”, en las que eventualmente intervino su hija.

“A veces no me quiero quitar el maquillaje”, señaló medio en broma sobre el personaje de Charles Chaplin en el que se convierte al subirse al escenario. “Las cosas que represento son chistosas, todo es felicidad y todo tiene una solución; cuando me quito la máscara, la vida cotidiana es más difícil”.

El 20 de mayo anterior, un juez firmó la sentencia otorgándole la custodia física de su hija. En consecuencia, la exesposa le pagará mensualmente 73 dólares de ‘child support’.

“La mamá manifestó que estaba de acuerdo en que mi hija se quedara conmigo”, dijo, destacando que un sábado cada 15 días, entre las 10 a.m. y las 8 de la noche, Stephanie tiene que ir con su madre.

“Me llevo bien con mi papá, me trata bien”, dice la jovencita, mientras juega en el teléfono con unos audífonos en sus oídos. Antes de concluir la entrevista, cuestiona a su padre por unos comentarios, algo que González no supo contestar. “¿Estás seguro de que no tengo novio?”.

‘No hay vergüenza’

Juan José Mangandi, oriundo de El Salvador, cuida solo a su hijo Barack desde que este tenía 18 meses. Desde entonces han pasado un poco más de cinco años. Al principio, admite que no era aceptado por las mujeres cuando lo veían recogiendo a su pequeño en la escuela o en las juntas de padres. “Los hombres tenemos la capacidad de ser mamá y papá”, señala convencido.

“No me avergüenza ponerme un delantal y lavar los platos; me pongo en los zapatos de una mujer, entonces respeto y valoro lo que ellas hacen”, aseveró Mangandi, por lo que considera importante que se modifiquen los patrones culturales y que el hombre no juege solo el papel de proveedor. “Esa es una extensión del machismo”.

La abogada Noreen Barcena explicó que en el campo legal todavía existe el estereotipo de que “la mamá es la mejor” para cuidar a los hijos.

No obstante, la jurista destaca que los jueces de tribunales de familia no otorgan las custodias de forma automática a las mujeres. “No es muy común, pero está ocurriendo que ahora también se le está dando ese derecho a los padres”.

A criterio de Celia Lacayo, socióloga de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), se está viendo un avance positivo, pero considera que los padres responsables “todavía son casos raros”.


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