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Al rescate de los padres con hijos discapacitados de LAUSD

“No pude cruzar mis brazos y ver que los padres se quedaban a la merced de lo que algunos maestros les decían por tener miedo y no poder implementar las reglas”, sostiene la activista.

“No pude cruzar mis brazos y ver que los padres se quedaban a la merced de lo que algunos maestros les decían por tener miedo y no poder implementar las reglas”, sostiene la activista.

(Selene Rivera / HOY)

Karina López no aspira a la presidencia de ninguna agencia de la ley, ni quiere ser héroe de nadie. Sin embargo, en su agenda principal está el empoderar a los padres de familia del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) con hijos discapacitados.

“Mi meta es enseñarle a las familias sus derechos y los de sus hijos dentro de las aulas. No hay mejor satisfacción que ver a un niño discapacitado y vulnerable rescatado de las garras de un sistema complicado”, dice madre oriunda de México.

Hace cuatro años, López se dio a la tarea de quitarse el mandil y amárraselo en el cuello, figurativamente hablando, para convertirse en héroe, guía y maestra de muchos padres de familia al empezar a darles clases sobre cómo navegar el sistema escolar de LAUSD para que sus hijos con discapacidad obtengan una educación de calidad y un trato digno.

La tarea de López empezó un año después de que su hija fue diagnosticada con autismo en el 2011.

“Veía comportamientos raros en mi niña; se aislaba, tenía dificultades para comer porque solo le gustaban ciertas cosas, dormía poco, lloraba demasiado ante mucha gente y no participaba como los demás niños”, dice López.

A la edad de seis años, López supo que su hija sufría la condición neurológica, por lo que le dijo a su escuela local que su hija necesita clases especial.

“Pero tiempo después el LAUSD dijo que mi hija no tenía la discapacidad y la pusieron en clases regulares. En esas clases ella fue acosada por sus compañeros que se burlaban de su forma de ser y sus calificaciones eran muy bajas. Incluso mi hija quería matarse”, dice López.

Sin saber qué hacer, la madre empezó a investigar, navegar el sistema y encontrar por si sola las leyes y reglamentos que la protegían a ella y a su niña.

“Me di cuenta entonces, que yo no era la única madre que desconocía del sistema. Había muchos padres con hijos especiales que no sabían dónde o cómo pedir ayuda si surgían problemas. Me aferré entonces a educar a otros padres y hacer valer los derechos de sus hijos”, dice López.

“No pude cruzar mis brazos y ver que los padres se quedaban a la merced de lo que algunos maestros les decían por tener miedo y no poder implementar las reglas”, sostiene.

López empezó a dar clases mensuales gratuitamente en Boyle Heights, en la estación de policía de Hollenbeck y luego en las oficinas de su concejal José Huizar.

Hasta la fecha, las clases proveen educación a decenas de padres de familia; donde entre las principales dudas predomina qué hacer si no hay seguridad escolar, cómo navegar el sistema y cómo los niños pueden avanzar en su currículo.

“Los padres tienen derecho a ser escuchados, a pedir juntas si así el tema lo requiere, tienen derecho a obtener respuestas prontas y si nadie los escucha entonces piden ayuda a otro nivel”, dice López.

Hasta ahora, la señora ha dado talleres sobre los derechos del padre, la importancia de leer el manual de padres y estudiantes discapacitados dentro de la aulas, cómo someter formularios para adquirir libros en buenas condiciones, cómo obtener maestros certificados para la instrucción académica, el derecho a salones limpios, la protección del estudiante en la escuela y su seguridad, las medidas que los padres debe tomar cuando a nivel local no se les escucha, cómo documentar quejas y dónde enviarlas así cómo dónde adquirir cuidado mental para los menores.

“La meta final es implementar los derechos de tus hijos, usar las palabras apropiadas, dejarle saber a los maestros y autoridades por escrito lo que sucede para estar documentados por si el problema escala”, dice López.

“Lastimosamente a veces un maestro te dice una cosa, el director te dice otra, el distrito te envía a diferentes lados y al final no sabes qué hacer. Muchos maestros son abusivos y otros tienen miedo a decir la verdad cuando hay problemas”, agrega la activista.

López recalca que hay padres negligentes que por temor o no conocer las reglas, son negligentes con los hijos y permiten que los problemas en las aulas permanezcan.

“Soy respetuosa, pero exigente cuando un niño es lastimado y los padres no hacen nada. Yo no solo les ayudo, también les digo que ellos solos deben hacer las cosas porque no estaré ahí siempre para ellos. Pues así como un padre tiene derechos, también tiene responsabilidades”, dice López.

Para contactar a López, los padres pueden escribir al correo electrónico misslopezzuniga1@gmail.com o hablar al 323.602.9453.


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