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México, Guatemala y El Salvador esperan un cambio en la política migratoria de EEUU

Un padre y su hija son detenidos al tratar de ingresar por la frontera entre México y Estados Unidos.

Un padre y su hija son detenidos al tratar de ingresar por la frontera entre México y Estados Unidos.

(Archivo/Hoy)

Las elecciones en Estados Unidos generan grandes expectativas en el mundo; en los países vecinos, ubicados al sur del Río Bravo, apuestan por un cambio en la política migratoria, un tema polémico en el que los dos candidatos en contienda han expresado posturas contrapuestas durante la campaña.

“Tener finalmente una reforma [migratoria]”, aseguró Carlos García de Alba, cónsul de México en Los Ángeles, “es el deseo más importante que tenemos”, agregó, durante una mesa redonda realizada junto a representantes de los consulados de Guatemala y El Salvador.

En el foro, realizado en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), los funcionarios abordaron los temas de la migración, educación y desarrollo socioeconómico en la región, tópicos que están conectados a lo que pasa en la Unión Americana debido al contexto electoral.

“Representa mucho pero no solo para México y América Latina”, abundó García de Alba, en entrevista con HOY, al referirse a la elección presidencial. “Estados Unidos es el único país donde solo votan los estadounidenses, pero el resultado impacta en todo el mundo”.

En territorio estadounidense viven alrededor de 11.1 millones de inmigrantes indocumentados, de ellos 5.8 millones son de origen mexicano (52%), seguidos por 675 mil salvadoreños (6.1%), 525 mil guatemaltecos (4.7%) y 350 mil hondureños (3.1%), los grupos más grandes de ascendencia latina.

María Mercedes López, cónsul de El Salvador, advirtió que 185 mil de sus connacionales están amparados al Estatus de Protección Temporal (TPS), pero plantea que sería positivo que, en la próxima administración en la Casa Blanca, se facilite la reunificación.

“¿Por qué no otorgar un programa de visas para los familiares que tienen TPS?”, reflexionó la diplomática, al subrayar que se evitaría la migración forzada y vendrían “ordenadamente a verse con su familia”, algo que al final disminuiría la salida de sus compatriotas.

Entretanto, para los guatemaltecos, aseveró el cónsul Roberto Archila, el punto de partida es que el gobierno estadounidense les otorgue al menos el TPS, solo en el 2016 señaló que el presidente Jimmy Morales lo ha solicitado en cuatro ocasiones.

“Sería un alivio temporal inmediato que nos permitiría que el guatemalteco tenga una mejor calidad de vida en Estados Unidos”, valoró el funcionario consular.

En esa nación, según el reporte presentado en UCLA, elaborado por la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID), hay alrededor de 667,000 jóvenes, en edades que oscilan entre los 15 y 24 años, que se encuentran fuera del sistema educativo.

En una encuesta, elaborada por Juárez y Asociados a solicitud de la agencia estadounidense, se entrevistó a 1,227 mujeres y 1,221 hombres en 12 municipios al occidente del país. El 47% de los jóvenes aseguró no tener expectativas de vida a corto ni mediano plazo.

Asimismo, en ese sondeo, el 60.7% de jóvenes mestizos afirmó tener menos de 9 años de escolaridad, mientras que el índice entre los muchachos de ascendencia indígena fue del 54.2%.

Fernando Rubio, investigador y catedrático universitario que dirigió la encuesta, plantea que mientras los gobiernos aspiran a soluciones en la tierra del ‘Tío Sam’, de forma paralela se deben crear condiciones y oportunidades en el lugar de origen que detengan la migración.

“Cuando los jóvenes tienen oportunidades de mejor educación, aprenden oficios y actividades laborales que les permitan ubicarse en el país, su preferencia es a quedarse, no a migrar”, indicó el director de Juárez y Asociados, en la sede que tienen en territorio chapín.

Esos esfuerzos, agrega Rubio, van de la mano con la reducción de la inseguridad, porque en la actualidad debido a la influencia de las pandillas la población se está desplazando dentro y fuera del país, con lo cual se incrementan las remesas que terminan sosteniendo la economía.

“En El Salvador y Guatemala la fuente número uno de divisas son las remesas, uno puede afirmar que el principal artículo de exportación de la región es el capital humano”, apuntó el profesor de Método, Investigación y Evaluación de la Universidad del Valle en Guatemala.

Después de varios años, las remesas de los mexicanos superaron, en el 2015, los ingresos que se generan por el petróleo. Los inmigrantes enviaron 24,771 millones de dólares, es decir que se registró un aumento del 4.75% en comparación al 2014.

La comunidad guatemalteca, por su parte, en su conjunto hicieron llegar 6,284 millones de dólares, lo que representa el 13.36% más que el año anterior. Por otra parte, los salvadoreños enviaron 4,279 millones de dólares, eso significa un incremento del 3% más.


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