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Más de 20 mil niños son hospitalizados por la influenza anualmente; se recomienda la vacuna

Otras infecciones graves desencadenadas por la influenza son la inflamación del tejido que rodea el corazón (miocarditis), el tejido cerebral (encefalitis) o el tejido muscular (miosotis, rabdomiólisis) y la insuficiencia renal y respiratoria.

Otras infecciones graves desencadenadas por la influenza son la inflamación del tejido que rodea el corazón (miocarditis), el tejido cerebral (encefalitis) o el tejido muscular (miosotis, rabdomiólisis) y la insuficiencia renal y respiratoria.

(Los Angeles Times)

La influenza es más peligrosa en los niños que el resfriado común. Cada año, muchos menores enferman de influenza o gripe estacional, lo que puede provocar inclusive la muerte.

Habitualmente, los niños necesitan atención médica a causa de la influenza, especialmente antes de cumplir los cinco años de edad, ya que las complicaciones pueden ser graves.

Por este motivo es importante que los padres de familia lleven a sus hijos a tomar la vacuna, dicen expertos.

“La influenza, a diferencia del resfriado común, es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por el virus de la influenza. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones puede llevar a la muerte”, dice Ilan Shapiro, de las clínicas sin fines de lucro, AltaMed.

Cada año, un promedio de 20 mil niños menores de cinco años son hospitalizados debido a complicaciones por la influenza, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

El problema es que “el sistema de un menor no ha sido expuesto al virus. Entonces el cuerpo no tiene las defensas para atacarlo, por lo que este entra más rápido y puede atacar fuertemente”, señala Shapiro.

Los niños con problemas de salud crónicos como asma, diabetes, afecciones del hígado, renales, trastornos sanguíneos y trastornos del cerebro o del sistema nervioso tienen un alto riesgo de desarrollar complicaciones graves a causa de la influenza. No obstante, todos los menores están expuestos a la influenza.

Entre las complicaciones moderadas se encuentran las infecciones sinusales y del oído mientras que la neumonía es una complicación grave.

Otras infecciones graves desencadenadas por la influenza son la inflamación del tejido que rodea el corazón (miocarditis), el tejido cerebral (encefalitis) o el tejido muscular (miosotis, rabdomiólisis) y la insuficiencia renal y respiratoria.

La influenza también puede empeorar otros problemas de salud crónicos. Por ejemplo, las personas con asma pueden sufrir ataques de asma mientras tienen influenza y las personas con enfermedad del corazón pueden presentar un agravamiento de su condición desencadenado por la influenza.

“Y que cuando la influenza entra, el cuerpo está más débil y entran otras bacterias y complicaciones que pueden empeorar el estado de una persona”, afirma el doctor.

Por lo general la influenza comienza de repente. Las personas pueden presentar síntomas como fiebre, tos, dolor de garganta, dolores musculares, dolores de cabeza, fatiga y hasta vómitos y diarrea en los niños.

“La gente llega al hospital y señala no querer tomar la vacuna por miedo a enfermarse. Esto es mentira, el medicamento los va a poder proteger mucho mejor”, agrega Shapiro.

Los niños pequeños, adultos mayores de 65 años, mujeres embarazadas y personas con ciertas enfermedades crónicas, se encuentran entre los grupos más vulnerables.

La vacuna contra la influenza estacional protege contra el virus de influenza que, según las investigaciones de CDC, serán los más comunes la próxima temporada.

Las vacunas contra la influenza tradicionales (llamadas vacunas “trivalentes”) están fabricadas para brindar protección contra los tres virus de la influenza: influenza A (H1N1); influenza A (H3N2) e influenza B. Además, hay vacunas hechas para brindar protección contra los cuatro virus de la influenza (llamadas vacunas “tetravalentes”). Estas vacunas brindan protección contra los mismos tres virus que la vacuna trivalente más un virus de la influenza B.

Los CDC recomiendan que todas las personas de seis meses de edad o más se vacunen contra la influenza.


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