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Los pastores de la nación se confiesan: Les toca hablar del #MeToo pero no saben cómo

(Reuters)

Los hallazgos del acoso sexual en el empleo y la misma iglesia, lugares que se creen “seguros” para que este tipo de crimen no suceda, ha provocado que los líderes religiosos tengan que hablar del tema hasta en sus sermones.

Un nuevo estudio de LifeWay Research muestra que el noventa por ciento de los pastores han tratado una situación de violencia doméstica o sexual, pero solo el 45 por ciento informó que recibió capacitación para enfrentar situaciones de ese tipo.

Y muchos pastores creen que el movimiento #MeToo ha hecho que sus feligreses sean más conscientes de cuán comunes son la violencia sexual y doméstica.

El problema ha crecido a tal grado que más pastores dicen que están abordando estos problemas desde el púlpito. Aun así, la mitad admite carecer de capacitación sobre cómo abordar ambos temas.

Esos son algunos de los hallazgos del estudio sobre los puntos de vista de los pastores sobre #MeToo y la violencia sexual y doméstica en las iglesias protestantes.

El estudio, patrocinado por IMA World Health and Sojourners, se basa en una encuesta telefónica a 1,000 pastores protestantes entre el 19 de junio y el 2 de julio de 2018. Asimismo, se realizaron comparaciones telefónicas de 1,000 pastores protestantes realizadas por LifeWay Research del 7 al 31 de mayo de 2014, usando la misma metodología.

Hablan más del tema

Hoy en día, un 51 por ciento de los pastores afirman hablar con su iglesia sobre ambos problemas en comparación con el 34 por ciento en 2014.

La mayoría de los pastores encuestados (85 por ciento) dicen haber oído hablar del movimiento #MeToo. Sin embargo, el 41 por ciento está más inclinado a predicar acerca de la violencia doméstica o sexual.

Jenna Barnett, Coordinadora de la Campaña de Mujeres y Niñas de Sojourners declara: “Ahora sabemos que 9 de cada 10 pastores encontrarán situaciones de violencia doméstica o sexual en su carrera, pero solo la mitad de los pastores informan sentirse suficientemente capacitados para responder”.

“Los hallazgos de este estudio han identificado los puntos ciegos de la iglesia con respecto a la violencia doméstica y sexual. Ahora sabemos a dónde dirigir nuestro tiempo, energía y recursos”, agrega Barnetss enfatizando que los pastores necesitan más entrenamiento.

Otras iglesias

  • Los pastores metodistas (57%) y presbiterianos / reformados (52%) son más propensos a decir que predicarán más acerca de la violencia sexual y doméstica.
  • Menos pastores luteranos (37%), de la Iglesia de Cristo / Cristianos (36%), Bautistas (30%) y Pentecostales (24%) dicen que ahora están más inclinados a predicar sobre esos temas.

“Nos alienta que cada vez más pastores hablen y busquen capacitación para hacer de sus iglesias santuarios más seguros para los sobrevivientes de la violencia, pero los resultados también muestran que nosotros, como comunidad cristiana, aún no estamos a la altura”, sostiene el presidente y fundador de Sojourners, Jim Wallis.
“Si creemos que la forma en que tratamos a los más vulnerables es cómo tratamos a Cristo, debemos ser profundamente solidarios con las mujeres y los hombres que sufren abuso doméstico o sexual en algún momento de sus vidas”, añade Wallis.

A juicio de Scott McConnell, director ejecutivo de LifeWay Research, el movimiento #MeToo - y más debate público sobre la violencia sexual y doméstica parece haber llamado la atención de los pastores.

“Los pastores están empezando a hablar sobre cuestiones como el acoso sexual y el abuso doméstico más que en el pasado… No siempre saben cómo responder, pero los ven menos como temas tabú”, agrega.

La encuesta fue encargada en nombre de la coalición We Will Speak Out, un movimiento de diversos grupos de fe que buscan acción y defensa para poner fin al silencio en torno a la violencia sexual y de género.


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