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En crisis payasos latinos por rumores de ataques

Cada año, Rafael López caracteriza a Santa Claus en Navidad. Con la difusión de los payasos espeluznantes tiene temor de salir a la calle vestido con su disfraz.

Cada año, Rafael López caracteriza a Santa Claus en Navidad. Con la difusión de los payasos espeluznantes tiene temor de salir a la calle vestido con su disfraz.

(Soudi Jiménez)

“Payaso asesino”, le gritaron a Rafael López, al caminar por una calle en el Sur de California. En 30 años de carrera, caracterizando a personajes con la nariz roja y zapatos enormes, es la primera vez que este hombre de pelo blanco siente temor de vestir su colorido traje al salir a trabajar.

Esta sensación, afirmó el artista originario de Oaxaca, México obedece al fenómeno de los payasos espeluznantes, que a través de las redes sociales, se ha dispersado por Estados Unidos y que en el Condado de Los Ángeles, ha comenzado a tomar fuerza en diferentes ciudades.

“Al principio lo tomé como broma”, manifestó López, conocido en el medio artístico como el Conde Narigato. “Ya han arrestado a unos compañeros payasos”, aseguró, al destacar que se vio obligado a ponerse su traje y maquillaje hasta que llega al lugar en donde va a presentarse.

“Uno anda con temor porque no puedes salir a la calle libremente, antes siempre salía maquillado”, aseveró el artista de 72 años de edad, residente en la ciudad de Lynwood. “Mientras pasa esta bronca voy a asumir el disfraz de zorro, vaquero o ‘homeless’, no me quiero arriesgar”, indicó.

Este fenómeno está causando zozobra a nivel local. En la ciudad de Lancaster, al norte del Condado de L.A., agentes del Sheriff informaron que residentes estaban aterrorizados por las bromas de un grupo de hombres vestidos con trajes de payasos espeluznantes que se acercaban a los peatones.

Los testigos dijeron a las autoridades que pensaban que podrían llevar cuchillos.

“Me siento triste”, dijo Dewy Bond, un payaso semi profesional en declaraciones que recogió NBC Los Ángeles, al afirmar que las caracterizaciones con máscaras desfiguradas no solo están asustando a la población, sino que “está destruyendo algo que es bueno en este mundo confuso, desordenado”.

En efecto, la compañía McDonald’s advirtió este martes en un comunicado que el popular Ronald McDonald está manteniendo una presencia discreta.

“Le preocupa a uno porque en el rato menos pensado vayan a agarrar a un niños para hacerle cualquier maldad”, manifestó Ingrid Paredes, residente en el Valle de San Fernando.

Sandra Zamorano, madre de un niño de tres años y una bebé de cinco meses, indicó: “Al ver esos payasos da miedo, no sabes si lo están haciendo por chiste o andan locos y quieren matar”.

La policía en Culver City, por su parte, se mantiene alerta con los mensajes difundidos en Instagram esta semana. En la cuenta “We are coming to Cali” (Estamos viniendo a California) se encuentran 12 fotografías publicadas, con imágenes de payasos con máscaras de terror portando globos negros.

“No tenga miedo, todo lo que queremos es decir hola”, se lee en uno de uno de los textos.

Las publicaciones de esta cuenta incluyen amenazas a comunidades alrededor de Los Ángeles, Pasadena, Carson, Inglewood, Torrance y Crenshaw.

La policía de Fontana, en el condado de San Bernardino, indicó en un comunicado de prensa que está monitoreando la situación. “Las redes sociales han visto esta actividad que se produce en todo el país durante las últimas semanas y se cree que es un engaño”, señalaron.

Las bromas o amenazas que están provocando estos personajes, planteó la sicóloga Elisa Jiménez, quizá a los adultos no parezca algo traumático, pero “si vemos a alguien con una pistola o un cuchillo”, la opinión sería diferente, cuyo impacto tiene graves consecuencias en un menor de edad.

“Los sustos en los niños permanecen a veces como temores toda la vida”, apuntó la sicoterapeuta.

Juanita Navarro-Suárez, vocera del Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles, exhortó a la comunidad a mantenerse vigilante en sus alrededores; en caso de observar a un payaso haciendo bromas pesadas o que representa un peligro para los niños y adultos es mejor llamar al 9-1-1.

“Hacer una broma con una navaja o un cuchillo es un crimen, no es nada de que reírse”, indicó a HOY la funcionaria, al tiempo que enfatizó que una llamada puede evitar que alguien salga lastimado. “Muchos de estos casos son criminales y se resuelven con ayuda de la comunidad”.


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