Anuncio
Share

Crisis de asistencia en las escuelas; fiscalía lanza un programa de apoyo

Los estudiantes que no están leyendo a su nivel para cuando cursan el tercer grado, son estadísticamente más propensos a abandonar la preparatoria.

Los estudiantes que no están leyendo a su nivel para cuando cursan el tercer grado, son estadísticamente más propensos a abandonar la preparatoria.

(Getty Images)

California enfrenta una crisis de absentismo de estudiantes en las escuelas primarias. Uno de cada cinco alumnos tiene alrededor de tres o más faltas injustificadas.

La crisis es cuantiosa y es que cada año unos 230 mil estudiantes faltará más de un 10 por ciento a sus clases, según un reporte de la Oficina del Fiscal del estado.

En la lucha contra estas estadísticas, la fiscal general del estado, Kamala Harris, dio a conocer esta semana un kit de herramientas en línea diseñado para ayudar a los líderes locales a luchar contra la crisis de absentismo escolar en las primarias.

El kit que fue creado en con el apoyo de Ad Council y The California Endowment, ofrece a las escuelas y las organizaciones educativas recursos para trabajar en conjunto con los padres de familia sobre el ausentismo de sus hijos, consejos para hablar sobre el impacto a largo plazo y el rendimiento académico.

Incluye también una carta que los administradores de la escuela y del distrito pueden enviar a los profesores para ayudarles a mejorar la comunicación con los padres de los estudiantes.

La meta del material es que los educadores y las organizaciones líderes puedan acercarse a los padres inclusive con textos telefónicos para reducir las faltas.

“Casi un cuarto de millón de estudiantes de educación primaria de California fueron parte de un ausentismo crónico en el año fiscal 2014-2015, lo que tiene implicaciones muy serias en el futuro de nuestro estado”, dijo Harris.

Los estudiantes de bajos ingresos tienen las tasas más bajas de asistencia, según el reporte dado a conocer el año pasado.

“Si queremos abordar eficazmente esta crisis, tenemos que comunicarnos con los padres y profesores sobre lo importante que es la asistencia para el desarrollo de un niño. Este conjunto de herramientas ayudará a los maestros y líderes a discutir el tema”, sostuvo Harris al presentar el material.

Para las organizaciones que abogan por la educación, el kit puede ser de gran ayuda si los padres están dispuestos a involucrarse en la educación de sus hijos.

“La razón de las ausencias muchas veces se conecta a situaciones familiares que están fuera del alcance de los alumnos, especialmente los menores de primaria y secundaria. Entre estas razones puede ser que un menor tenga que cuidar de un miembro enfermo en el hogar”, dijo Deborah Márquez, directora de Communities in Schools.

“Otra razón que vemos demasiado es el temor de salir a la calle y asistir a clases después de una balacera. Los niños no se sienten seguros al caminar por las calles”, agregó Márquez.

No obstante, “los padres de familia y las escuelas sufren una desconexión que permite el ausentismo, especialmente en las comunidades de bajos recursos, ya que la mayoría de padres trabaja o no conoce el sistema escolar por ser de otro país”, señaló Márquez.

En 2013, Harris emitió las primeras estadísticas sobre la crisis de absentismo en California, el estudio reveló que el problema está directamente vinculado a la seguridad pública y la economía. Concluyó también que la falta de transportación era en muchas ocasiones un obstáculo.

Los estudiantes que no están leyendo a su nivel para cuando cursan el tercer grado, son estadísticamente más propensos a abandonar la preparatoria, indicó Feliza Ortiz, directora de educación de National Council of La Raza.

Anualmente, este abandono le cuesta a los contribuyentes alrededor de 46 mil millones de dólares en pérdida de productividad e impuestos.

“No hay duda, cuando le preguntas a los padres de familia que si quieren que sus hijos asistan a la universidad, estos van a levantar la mano para decir sí”, dijo Ortiz.

Sin embargo “los padres deben de acercarse a las escuelas. Yo siempre les digo que la educación universitaria empieza en el kínder pues a esa edad no solo se está desarrollando el cerebro de un menor sino el hábito y la disciplina”, agregó Ortiz.


Anuncio