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Redes sociales: esperanza y extorsiones para familiares de migrantes desaparecidos

En situaciones de intento de extorsiones, en la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) manifiestan que lo mejor es apoyarse con las autoridades locales, acudiendo a las estaciones de policía, para evitar un fraude.

En situaciones de intento de extorsiones, en la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) manifiestan que lo mejor es apoyarse con las autoridades locales, acudiendo a las estaciones de policía, para evitar un fraude.

(Soudi Jiménez)

Con la idea de sumar esfuerzos, parientes y conocidos de víctimas interactúan en el grupo de conversación denominado ‘Desaparecidos en busca del Sueño Americano’, con más de 17,500 seguidores en la red social Facebook.

“Es triste no saber de nuestros familiares yo pasé por la misma situación”, respondió César Flores al comentario de un usuario de este grupo, en el que se dan detalles y características de los desaparecidos, así como números telefónicos de contacto.

Grupos de conversación como estos son comunes; sin embargo, al caer en manos del crimen organizado, esta información pública es utilizada para chantajear y engañar a quienes sufren por la zozobra de no saber nada sobre sus seres queridos.

Belén Ascensión, residente en el Sur de California, dijo a HOY que su mamá distribuyó hojas volantes en Tamaulipas, México; asimismo, colocaron un número de teléfono en las redes sociales, con el propósito de encontrar a su hermano Andrés.

“Es una navaja de doble filo, porque con la desesperación de no saber nada uno tiene la esperanza que va a funcionar”, valoró Ascensión. “Tuvimos dos intentos de extorsión, por eso ahora solo estamos dando la información de las autoridades”.

Desde que desapareció Andrés, en el 2011, esta familia no ha detenido la búsqueda. Al saber cómo operan algunas bandas criminales, Belén entiende que a muchas personas no les importar correr el riesgo, siempre que sirva para ver una luz al final del túnel.

“Me parte el corazón ver que se aprovechen de la necesidad y que sean capaces de destruir al ser humano, a pesar del dolor que están sufriendo”, aseveró Ascensión, cuya familia es originaria del estado mexicano de Puebla.

La desesperación por encontrar a una persona desaparecida mueve a sus familiares a buscarlo en cualquier lugar, sin importar los riesgos que conlleven las acciones o las consecuencias de publicar información que llegue a manos de desconocidos.

El administrador del grupo ‘Desaparecidos en busca del Sueño Americano’, por ejemplo, publicó el 17 de septiembre pasado que se está buscando a Denis García, de 25 años de edad, oriundo de Ocotepeque, Honduras, desaparecido en el trayecto de México a Estados Unidos.

“Desapareció hace más de cinco meses”, indicó el aviso, en donde se describe al muchacho de estatura baja, con una cicatriz en el lado derecho de una ceja y un lunar en el lado izquierdo de la nariz. “Dios nos ilumine para encontrarlo”, agregó.

A juicio de Eduardo Canales, fundador del Centro de Derechos Humanos del Sur de Texas, las extorsiones comienzan por los mismos ‘coyotes’. Si bien reconoce que el flujo de migrantes ha bajado, sostiene que el riesgo de los secuestros es inminente.

“Muchas veces las personas pensando que su familiar vive mandan el dinero, como resultado de la angustia. Desafortunadamente hay tantas páginas [en las redes sociales], por eso está pasando tanta extorsión”, agregó el activista a HOY.

En los últimos 39 años, Isabel García se ha dedicado a buscar migrantes en Arizona. Desde 1993, a través de la Coalición de Derechos Humanos en Tucson, impulsa diferentes esfuerzos para apoyar a los familiares de las víctimas.

“Si la gente nos llama, convocamos a los equipos de búsqueda”, aseguró a HOY García, detallando que van al desierto, hospitales, oficinas forenses y cárceles. “Los criminales solo generan esperanzas y muchas veces no tienen a nadie”.

En el 2009, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzó una base de datos con el fin de registrar a personas desaparecidas, denominada National Missing and Unidentified Persons System’s (NamUs).

Hasta la fecha, se reportan 21,328 casos. De ellos, se han ayudado a 11.84%; sin embargo, 45.18% son expedientes cerrados y 54.81% siguen abiertos, es decir 11,690 casos se mantienen bajo investigación.

En situaciones de intento de extorsiones, en la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) manifiestan que lo mejor es apoyarse con las autoridades locales, acudiendo a las estaciones de policía, para evitar un fraude.

“Si entregan el dinero es muy difícil recuperarlo”, aseguró Lourdes Arocho, portavoz del FBI en Los Ángeles. “Se debe tener cuidado con el tipo de datos que se publican en las redes sociales, porque los criminales hacen lo que sea con esa información”.

CONSEJOS PARA EVITAR UNA EXTORSIÓN
1. Las bandas criminales hacen muchas llamadas, las autoridades recomiendan que se solicite hablar con la víctima del secuestro.
2. Si piden un rescate mantenga la calma y evite proporcionar información personal, pida hablar con la víctima y haga preguntas que solo la víctima puede contestar.
3. Comuníquese con la estación de policía o la oficina del FBI local

ASISTENCIA
Base de datos para reportar a una personas desaparecida en la frontera:
Sitio web: findthemissing.org/es
Tel. 1-855-626-7600
Coalición de Derechos Humanos en Tucson, Arizona
Tel. 520.770.1373
Centro de Derechos Humanos del Sur de Texas
Tel. 361.325.2555


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