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Inmigrante peruano se ofrece a ser ‘los ojos’ de Leonardo DiCaprio con barco-hospital en el Amazonas

Luis Heredia muestra el barco-hospital en miniatura con el que desea llegar a la región amazónica de Perú

Luis Heredia muestra el barco-hospital en miniatura con el que desea llegar a la región amazónica de Perú

(Soudi Jiménez)

La vida de Luis Heredia gira en torno a las investigaciones de fraude corporativo. En el tiempo libre, su mente arma el rompecabezas de cómo hacer realidad un sueño frustrado. Cuando llegó a California quería estudiar medicina, pero el servicio humanitario lo hará tangible en su tierra natal.

En la sala de su casa, este inmigrante peruano, ha colocado la maqueta de un barco de tres pisos. En la superficie tiene un estetoscopio, emblema del trabajo médico. Las banderas de su país de origen y la de su patria adoptiva, Estados Unidos, lucen firmes en lo que representa un hospital flotante.

“Nunca he sido capitán de un barco, ni tampoco doctor”, aclaró al mostrar el cuerpo flotante en miniatura, en el que se lee Misiones Médicas Transamazónicas, que ha comenzado a gestionar y que al materializar le servirá para dejar Bellflower y establecerse en la nación que dejó en 1984.

Han pasado 33 años. Era un chico, con tan solo 17, cuando de forma irregular accedió a Los Ángeles. “Era mi vocación”, dice sobre el campo de la medicina. Los altos costos de la carrera, sin embargo, lo condujeron a investigar negligencias o errores humanos en los reclamos de seguro.

“Este proyecto nos va a absorver el resto de la vida”, dijo en alusión al barco-hospital que en febrero se le coló sin invitación. Junto a su esposa Vania, la madre de sus hijos Vania Nicole y Joshua Adam, los planes que tenían era crear un orfanato, el cual les permitiría ir y venir.

Heredia, de 50 años de edad, considera que se trata de una labor humanitaria. El miedo a la oscuridad e insectos, reconoció, es algo con lo que ha luchado. Este regreso, por lo tanto, en la compañía de “El Maestro del Río”, como denomina al barco, se antepone a sus fobias.

Iquitos, la ciudad peruana en la zona del Amazonas peruana, es su objetivo. Aquí viven alrededor de 500,000 habitantes. La forma de llegar es por canoas o en avión, todo está rodeado de agua. Uno de los graves problemas es la prostitución, en la que se comercia sexualmente a niñas y adolescentes.

“Los fetos de niños no deseados son ahogados en la selva”, explicó sobre una práctica normal. Llevar un hospital significa, entonces, ofrecer una oportunidad a esas mujeres para que entreguen a sus bebés en adopción. “Nuestro fin es mostrar el amor de Dios en acción”.

La compra de un barco usado oscila en los 200,000 dólares. En este momento, realiza la gestión para formalizar una organización no lucrativa. Mientras los trámites avanzan, los ofrecimientos han comenzado a llegar. Una empresa se ha comprometido con equipar un cuarto de cirugía.

“Los fondos son los que necesitamos”, admitió. Las maletas están hechas, confesó con convicción del proyecto. El financiamiento para el equipamiento, no obstante, es algo que no le preocupa. En cuanto tenga el barco, considera que las personas altruistas se identificarán con esta iniciativa.

Entre las puertas que piensa tocar, reconoció, está el actor estadounidense Leonardo DiCaprio. El artista, identificado con la causa del medio ambiente, publicó en su cuenta de Instagram un mensaje de solidaridad, por los derrame de petróleo en el Amazonas (25 de enero) y Loreto (3 de febrero).

“Únete a mí y a Amazon Watch en nuestra petición a la empresa para limpiar el derrame”, pidió el ganador del premio Óscar por el filme “The Revenant”. “De pie con las poblaciones indígenas para proteger el Amazonas”, se leía en el texto inserto en una fotografía con más de 200 mil ‘likes’.

“Le voy a decir [al actor] que nosotros queremos ser los ojos de él en el Amazonas”, manifestó el inmigrante tomándole la palabra al artista.

Heredia, originario de Talara, ha realizado viajes misioneros a Perú, México, Honduras y El Salvador. Si bien su fe es la razón principal de esta causa, no está supeditado a un credo religioso. “Sería obstaculizar el tamaño del trabajo”, argumentó.

“Tengo cientos de hijos que me están esperando para que los salvemos de una enfermedad o la muerte, no vamos a esperar”, subrayó. En el correo electrónico: transamazon.medical.missions@gmail.com, se le puede contactar para apoyar este proyecto.


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