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Inauguración de Donald Trump brillará por ausentismo político y protestas

Asimismo, la congresista Barbara Lee sostiene que no hay fiesta en la Casa Blanca.

Asimismo, la congresista Barbara Lee sostiene que no hay fiesta en la Casa Blanca.

(Los Angeles Times)

A unas cuantas horas de la inauguración de Donald Trump como presidente, decenas de políticos y centenares de activistas y líderes comunitarios planean ausentarse de la ceremonia o llevar a cabo protestas en un día que se supone, es de fiesta para la nación.

La inconformidad con el nuevo presidente surge desde sus comentarios racistas, sus políticas divisivas, hasta el rechazo de su gabinete mayormente compuesto por magnates empresarios.

En la política

Hasta el momento, entre los 59 congresistas que han dicho públicamente que no asistirán a la inauguración, 14 provienen de California; entre ellos Tony Cárdenas, Judy Chu, Karen Bass, Mark DeSaulnier, Jared Huffman, Lucille Roybal-Allard y Maxine Waters.

Enfatizando el dicho, “Dime con quién andas y te diré quién eres”, Cárdenas dice que después de considerar el tema seriamente decidió no apoyar a Trump durante la inauguración.

Trump “ha sido consistente en sus palabras y acciones. Le ha faltado al respeto a un sinnúmero de americanos; mujeres, líderes de derechos civiles, latinos, gente con discapacidades, musulmanes, familias de valor, afroamericanos, políticos y muchos más”, sostiene el congresista.

“Siento que esta decisión representa mejor a mi familia, a mis constituyentes y al país”, agrega Cárdenas, quien formará parte de la Marcha de Mujeres en Washington al siguiente día de la inauguración.

Asimismo, la congresista Barbara Lee sostiene que no hay fiesta en la Casa Blanca.

“Las inauguraciones son eventos para celebrar, un época para darle la bienvenida a la transición pacífica de poder y honrar a la nueva administración. El 20 de enero no voy a celebrar u honrar al nuevo presidente que llevó el racismo, el sexismo, la xenofobia y el fanatismo a la Casa Blanca”, dice Lee.

De igual forma, la congresista Waters señala que nunca contempló asistir a ninguna actividad asociada con Trump para “no perder el tiempo”.

Roybal-Allard, quien tampoco estará presente, agrega: “Por el bien de nuestra nación y un mundo que tiene los ojos puestos en América para el liderazgo, espero que el presidente electo cambie su tono retórico, responsabilidad, respecto y compasión de acuerdo a los valores de nuestra nación”.

Varios congresistas se unieron a este boicot luego de que el congresista de Georgia, John Lewis, dijo ante la televisora NBC, que no veía a Trump como presidente legitimo, por lo cual había decido no formar parte del festejo.

En la educación

A nivel local, en Los Ángeles, las autoridades en la educación piden acción de los padres de familia para proteger a los estudiantes de “la retórica e ideología de Trump y la nominación de la senadora Betsy DeVos para liderar el Departamento de Educación.

“Las propias palabras de Trump y las posturas de sus nominados sugieren que su administración se dirigirá a atacar a los inmigrantes, gente de color, mujeres, la comunidad LGBTQ, musulmanes estadounidenses, educadores, familias trabajadoras, el movimiento obrero y otros de manera que divide aún más a América”, sostiene un comunicado de prensa de la Asociación de Educación Nacional, la Asociación de Maestros de California y United Teachers of Los Angeles.

En el activismo

Representantes de docenas de organizaciones a favor de la inmigración indocumentada y otra minoría, instan a la comunidad a formar parte de protestas en el centro de Los Ángeles, que le dejen saber al nuevo presidente que la comunidad se une contra sus políticas y comentarios racistas.

Ángela Sanbrano, directora ejecutiva de RedMex, una de las organizaciones que va a marchar, sostiene que el 20 de enero es día de acción para los inmigrantes y las minorías.

“Es una sorpresa desagradable para mí que la gente de Estados Unidos permita que un hombre con ideas neofascistas y sin récord de servicio público haya llegado a la oficina más alta del país”, dice Sanbrano.

“No vamos a permitir que la comunidad sea victimizada y hostigada”, agrega.

Ron Gochez, de la organización Union del Barrio, indica que la comunidad “tiene la obligación de salir ese día” para enviarle al presidente el mensaje de que nadie le teme.

“Vamos a organizarnos para usar el amor y defendernos”, añade Gochez.

Respecto a las protestas, el Departamento de Policía de Los Ángeles enfatiza que el centro y otras zonas tendrán la presencia masiva de sus agentes para asegurarse de que toda protesta es segura para los participantes.

  • La primera marcha coordinada por Unión del Barrio tendrá lugar el viernes a las 10 a.m., en Broadway y Olympic.
  • La segunda “Marcha contra Trump” del Centro SCO tendrá lugar el viernes en Boyle Heights a las 11 a.m., en Mariachi Plaza.
  • La tercera marcha coordinada por California por el Progreso se realizará en el centro de la ciudad a las 11 a.m., y las 6 p.m., del viernes. Los participantes han sido invitados a reunirse sobre la Olympic y la Figueroa.
  • El evento Women’s March en Los Ángeles se llevará a cabo el sábado 21 de enero en Pershing Square desde las 9 a.m.

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