Inmigrante ‘sobrevivió’ a redada masiva, ahora explica cómo prepararse en la era Trump

Inmigrante ‘sobrevivió’ a redada masiva en Van Nuys, ahora dice cómo prepararse en la era Trump

La paranoia que se ha desatado entre la comunidad inmigrante, después de la detención de 161 personas en seis condados del Sur de California, también han contagiado a Ulises Guerrero, quien trae al presente recuerdos agridulces de la redada masiva que vivió en el 2008.

“Estoy con nervios, asustado, porque tengo familia y más amigos en la misma situación”, manifestó a HOY el inmigrante mexicano, al mismo tiempo que saca fuerzas de flaquezas. “Trato de decirle a los demás que tienen que aprender, porque se puede pelear sus casos”, aseguró.

Han transcurrido nueve años desde aquel 7 de febrero. Guerrero lo tiene grabado en su mente. Este joven era supervisor de 12 empleados en la empresa Micro Solutions Enterprises. Esa tarde, habían transcurrido solo 15 minutos de su turno, cuando a las 3 pm llegó la ‘migra’.

“El personal recién se estaba acomodando”, indicó, cuando cerca de 100 agentes armados irrumpieron en la compañía, ubicada en el 8201 de la avenida Woodley, en Van Nuys. “Fue algo impresionante, nadie corrió, nadie gritó. Nos quedamos en ‘shock’”, rememoró.

El objetivo de ICE era arrestar a 8 personas con antecedentes criminales, entre los delitos señalados está el uso indebido de documentos de identidad.

“Cuando vi al montón de policías pensé que iban a hacer una revisión [de rutina]”, manifestó, recordando que en días previos se había reportado un robo de equipos de sonido en varios vehículos. “Al ver hacia la segunda planta habían 8 ó 9 agentes que daban instrucciones”.

En cuestión de minutos, la primera planta estaba atiborrada de agentes. La orden que dieron fue que todos se colocaron en una línea.

“Los que tengan papeles a un lado”, fue la otra instrucción. “Solo eran como 15, así que al salirse de la línea nos dejaron abanicando a todos. Luego nos comenzaron a esposar. Me daba vuelta para ver a mi papá, pero no se podía hacer nada. Nos quedamos en blanco”.

De repente, el llanto entre sus compañeros fue de menos a más. Las autoridades llegaron por ocho personas, pero al final detuvieron a 138 inmigrantes.

¿Qué se puede hacer al enfrentarse a una redada?

Con los cambios en las prioridades de las deportaciones, la preocupación entre los inmigrantes con estatus irregular es que regresen este tipo de redadas a gran escala, parecidas a las que se ejecutaron entre el 2007 y 2008, los dos últimos años del presidente George W. Bush.

Los operativos de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), dejaron la semana anterior un total de 680 inmigrantes detenidos en estados como Illinois, Indiana, Wisconsin, Kentucky, Kansas, Misuri, Georgia, Carolina del Norte y Sur; California, Nueva York y Texas.

“Si llega ICE a su lugar de trabajo, no corra”, sugirió Elizabeth Uribe, abogada de inmigración. “La única información que se puede dar es el nombre, no firme ningún documento, especialmente si no está en su idioma”.

La jurista señala que con los recientes operativos queda en evidencia las tácticas de esta agencia federal, por eso insiste en que “los agentes pueden decir que el detenido está firmando una cosa, aunque en realidad en inglés tiene otro significado”.

Ante este escenario, los organismos comunitarios aconsejan tener a la mano una lista de abogados de inmigración.

“Lo más importante es decirles a los agentes que quieren ver a un abogado”, subrayó Uribe. “Si una persona tiene orden de deportación lo pueden sacar el mismo día, pero si cuenta con un abogado y se mueven rápido se puede detener”. 

En el caso de tener hijos, la jurista aconseja que se tome en consideración elaborar un poder para que alguien recoja a los niños de la escuela.

Las lecciones de la redada en Van Nuys

A varios de los compañeros de Guerrero les colocaron un grillete. Como eran decenas de detenidos, para él no alcanzó. Sin embargo, tuvo que pagar 1,500 dólares de fianza. Después de acudir a varias audiencias, finalmente limpió su proceso de deportación en diciembre de 2016.

A las personas que se les colocó un grillete no podían trabajar. Tenían que estar en su casa de 7 am a 7 pm. Los lunes se presentaban en las oficinas de ICE, mientras que los viernes llegaba un agente a la vivienda de ellos, detalló el joven de 37 años de edad.

“Lo que aconsejo es prepararse con 2 ó 3 meses de renta para que no te agarre desprevenido”, exhortó Guerrero, detallando que muchos al verse ahogados financieramente optaron por irse, no pelearon sus casos. “A quienes se quedaron les ayudamos haciendo eventos comunitarios”.

En ese momento, agregó, nadie “sabía a quien pedir ayuda, por eso es importante conocer los derechos, ir con las organizaciones comunitarias y aprender de lo que han pasado los demás, esa es una forma de sobrevivir”, aseveró el oriundo de Tijuana, México.

De los 138 que cayeron en esa redada, Guerrero estima que todavía hay cerca de 60 personas en Los Ángeles.

“Los que teníamos un expediente limpio aquí estamos todavía, seguimos peleando, estamos en la lucha”, aseguró. “Fuimos los sobrevivientes de una redada”, concluyó.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
54°