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Familiares de reos demandan a cuatro condados por elevadas tarifas telefónicas

Hilda Alarid habla hasta tres veces a la semana con su hijo, pero no tiene suficiente dinero para pagar los servicios.

Hilda Alarid habla hasta tres veces a la semana con su hijo, pero no tiene suficiente dinero para pagar los servicios.

(Selene Rivera / HOY)

Un grupo de padres de familia sometieron este jueves una demanda colectiva en contra de los condados de Los Ángeles, Orange, San Bernardino y Riverside por el alto costo de las llamadas telefónicas para hablar con sus familiares en las cárceles.

La demanda alega que tanto los encarcelados como sus familias han sido “rehenes” durante varios años de los injustos cargos excesivos por el servicio telefónico. Sostiene también que estos cargos no son nada más que estafas de los condados y las cárceles para ganar dinero al forzar a las familias a pagar elevadas tarifas para mantenerse en contacto con sus seres queridos.

“Los afectados son padres de familia, esposas, hijas de bajos recursos… y en su mayoría son latinos y afroamericanos los que sufren este robo”, dijo Ron Kaye, uno de los abogados que lleva la demanda.

La querella señala que los cuatro condados imponen tarifas inconstitucionales, ganando alrededor de 25 millones de dolares anualmente en conjunto. El Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles está a la cabeza en las ganancias, con un total de 15 millones de dólares.

La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) recientemente ordenó la reducción de los costos excesivos, observando que las familias no deben pagar por lo que sus familiares encarcelados están pagando, dijo Barett Litt, otro abogado que lleva el caso.

Hasta hace un mes, un minuto de llamada costaba hasta 14 dólares en el condado de Los Ángeles en costos de servicio, operación, conexión y otros cargos, por lo que la FCC estableció límites de cobro a 11 centavos por minuto.

No obstante, el costo total por minuto no es netamente de 11 centavos, el costo es de casi un dólar por minuto, dice Star Salazar, una de las demandantes cuyo esposo se encuentra en la Cárcel Central de Hombres en el condado de Los Ángeles.

“He gastado miles de dólares para que mis hijos puedan mantenerse contacto con su padre. Yo me pregunto por qué las familias somos castigadas de esta forma por querer estar en comunicación con nuestros seres queridos”.

Para Hilda Alarid, otra de las demandantes, la situación la hace vivir con “frustración y tristeza”.

“Hablar con un ser querido que se encuentra tras las rejas es sumamente importante porque les demuestras amor y apoyo en una situación que es estresante para ellos. Pero gastar tanto dinero para decir te amo es un robo que muchas madres de familia no tenemos el privilegio de pagar”, sostuvo.

Por el momento Alarid paga unos 25 dólares por tres llamadas de 10 minutos con su hijo de 33 años de edad en West Valley Detention Center, en San Bernardino.

“Es un error que yo no pueda hablar con mi hijo. Yo soy la persona que él necesita escuchar cuando se deprime. Ahí en la cárcel ya ha estado a punto de suicidarse dos veces”, dijo Alarid.

Respecto a la demanda, las cuatro juntas de supervisores aún no han dado comentarios.

No obstante, cuando la FCC criticó el mes pasado los costos de las llamadas, Karen Dalton, la vocera del Sheriff del Condado de Los Ángeles, le dijo a arstechnica.com que las comisiones de los contratos para el servicio telefónico se usan en programas de educación para los reos y el mantenimiento de las cárceles.


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