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Menos compradores en los callejones de L.A. gracias al ‘efecto Trump’

El Distrito de la Moda es una de las áreas de mayor actividad comercial en los denominados callejones de Los Ángeles.

El Distrito de la Moda es una de las áreas de mayor actividad comercial en los denominados callejones de Los Ángeles.

(Soudi Jiménez)

Los comercios en el centro de Los Ángeles están enfrentando una reducción de clientes. A partir de las elecciones presidenciales, en las que resultó ganador Donald Trump, la demanda no ha sido igual en los últimos días, algo que se puede palpar al recorrer los tradicionales callejones.

En un carrito de ‘hot dogs’, una mujer de aproximadamente 50 años de edad, fríe salchichas y cebollas. En sus manos sujeta una bolsa con mayonesa, preparándose para recibir a los transeúntes que visitan el Distrito de la Moda. “Siempre ha estado malo, pero ahora se ve la cosa peor”, aseguró.

Al caminar un pocos sobre la calle Los Ángeles, una pareja observa unas piezas colgadas en una tienda. “¿En cuánto sale este vestido?”, pregunta la mujer. “Está en 12 dólares”, le contestó una joven, empleada de un negocio exclusivo de ropa para damas.

La empleada comentó que la mayor parte de sus clientes son latinos. Aquí llegan a comprar comerciantes para revender las prendas en sus propios negocios. “Hoy no he vendido ningún dólar”, aseveró a media mañana, explicando que el cambio se ha visto desde el 8 de noviembre.

En un negocio de abrigos, se encontraban en la puerta dos vendedoras. La encargada del local, de forma contundente, indicó que “la gente tiene miedo de que sean agarrados, no quieren surtirse porque prefieren ahorrar su dinerito por si son echados, por eso ha bajado el negocio”.

Marissa Nuncio, directora del Centro de Trabajadores de Costura, manifestó a HOY que por lo general en esta época del año las compras bajan, por eso no le parece extraño que los negocios experimenten un menor flujo de consumidores.

Sin embargo, advierte que el ‘efecto Trump’ está generando incertidumbre entre las personas que laboran en esta industria. El fin de semana sostuvieron una reunión con los trabajadores, a fin de dialogar y ofrecer recursos en caso de enfrentar una persecusión por parte de la ‘Migra’.

“La gente expresa preocupación, aunque no es nada nuevo, porque han estado navegando con el racismo por años, solo que ahora es una nueva forma, porque ya hemos visto más de dos millones de deportaciones durante la administración de Obama”, aseguró Nuncio.

En la zona metropolitana de Los Ángeles, se estima que hay alrededor de 45,000 empleados en negocios de costura, debido a que la mayoría de ellos son inmigrantes enfrentan robo de salario, no reciben pago por horas extras y laboran en condiciones infrahumanas.

“Esta elección no es la que queríamos ver y es muy claro que con el gabinete que se está construyendo van a sacar a la comunidad inmigrante, tenemos que estar preparados”, agregó Nuncio.

En un negocio de ropa para hombre, con muchas cajas que se observan al interior, un inmigrante del Medio Oriente atiende el local. Al principio, un poco esquivo, le restó mérito al impacto de las elecciones. “No he visto ese efecto, es lo mismo de todos los días”, apuntaló.

Después de algunos minutos, el comerciante entró en confianza. “No puede deportar a todos los mexicanos”, aseguró, destacando que son esos inmigrantes junto a chinos, coreanos y vietamitas los que mueven esta industria. “¿Quién va a trabajar la manufactura?”, reflexionó.

“Lo que ha dicho es que va a sacar a los que tienen antecedentes criminales, eso es bueno por nuestros hijos”, añadió el negociante. “En este momento no sabemos que va a pasar, puede ser mejor o puede ser peor”.

Cuando el reloj marcaba las 12 del mediodia, la circulación de consumidores comenzaba a incrementar. Dos mujeres, que se identificaron oriundas de México, llevaban dos bolsas en las manos. Según detallaron no tienen ningún temor para dejar de visitar esta zona comercial.

“No va a durar mucho tiempo”, dijo una de ellas en referencia al presidente electo, destacando que “la presión del puesto es grande y ya está mayor de edad”. Su acompañante, mientras observaba unos vestidos, manifestó: “No soy de este país, si mañana me deportan, me voy”.


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