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EEUU en alerta por terrorismo; experto sostiene que ‘debe ser normal’ desarrollar medidas de prevención

Soldados, policías y bomberos caminan cerca de los cuerpos cubiertos con frazadas azules en la ciudad de Niza, Francia.

Soldados, policías y bomberos caminan cerca de los cuerpos cubiertos con frazadas azules en la ciudad de Niza, Francia.

Los estallidos y derramamiento de sangre en Francia, Bélgica y Turquía por ataques terroristas recientes, mantiene en vilo a los estadounidenses que también han visto como San Bernardino (California) y Orlando (Florida) sufrieron las secuelas de un problema global que sigue avanzando.

Las imágenes del camión que embistió a una multitud en la ciudad francesa de Niza, en donde murieron más de 80 personas, solo le sirven a Néstor Molina, residente en Los Ángeles, para confirmar que el peligro es inminente por vivir en una región de tiene mucha atención mundial.

“Siempre cabe la duda de lo que puede pasar, porque en la ciudad no hay 100% de seguridad; la policía puede tener vigilancia, pero siempre hay lugares donde no hay control”, aseveró el empleado de un negocio fotográfico, ubicado en la ciudad de Glendale, al norte de la urbe angelina.

Los hechos recientes, explicó a HOY Sergio Robleto, excomandante de investigación de homicidios de la policía de L.A., muestran cómo está evolucionando el terrorismo implementando tácticas diferentes, pero teniendo en mente siempre grandes concentraciones de personas.

“[Los ataques] pueden ser en una calle o un lugar de trabajo”, valoró el asesor de seguridad que laboró en el cuerpo policial durante 25 años, considerando que en las grandes ciudades como Chicago, Nueva York y Los Ángeles “desarrollar medidas de prevención debe ser normal”.

En ese sentido, el experto aconseja que cada persona elabore en un plan de evacuación, identificando puertas de salida de los recintos a los que se ingresa. Asimismo, plantea que se busquen opciones para protegerse de balas, como un poste de cemento o, en última instancia, debajo de los asientos.

“Muchos han sobrevivido actuando como que han sido heridos”, señaló Robleto al puntualizar que no es algo que acostumbra recomendar, pero en lo que sí enfatiza es en llamar al 9-1-1 en caso se encontrarse en un tiroteo. “Solo marque y no diga nada, así los oficiales lo pueden localizar”.

En un boletín, divulgado a mediados de junio por el Departamento de Seguridad Nacional, se emitió una advertencia que durará hasta el 15 de noviembre, cuando se volverá a evaluar la amenaza de terrorismo, medida tomada por los ataques perpetrados en París, Bruselas y Orlando.

En consecuencia, se han incrementado las inspecciones en estaciones de trenes y autobuses, así como en aeropuertos.

A juicio del sicoterapeuta Mario Matute los acontecimientos en Francia dejan a la vista los problemas sociales, sacando a la luz la falta de aceptación entre los diferentes grupos étnicos, situación de la que no se excluye a la Unión Americana.

“Los grupos de inmigrantes no son aceptados, como resultado existe un gran resentimiento”, afirmó el sicólogo; por esa razón, condena la política internacional del “Tío Sam”. “No es un secreto que Estados Unidos continúa siendo partícipe de la violencia en el globo terrestre, ¡es una pena!”.

En la misma dirección, Alberto Juárez, profesor de Ciencias Políticas del Colegio Comunitario de Pasadena, pone en la lupa el debate sobre la venta de armas, los ataques racistas contra los latinos y la violencia contra los inmigrantes centroamericanos en su búsqueda del ‘sueño americano’.

A criterio del politólogo, la Unión Americana y Europa se encuentran en medio de “un evento sísmico para que se hagan reajustes en la sociedad”, pero cree que así como los racistas no tienen escrúpulos en manifestarse, es lo mismo que deben hacer los amantes de la paz y la tolerancia.

“El racismo de Donald Trump siempre ha existido, pero ahora descaradamente están sacando el odio que tienen; esta es una enfermedad que se tiene que controlar, porque bajo la filosofía de proteger al país les están dando licencia a locos para que se levanten”, concluyó Juárez.


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