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Comercio o legado cultural: ¿Cuál es la esencia de celebrar el Día de los Muertos?

Carita pinta de calaverita, 40 dólares. Papel picado con la imagen de la catrina, $10. Ramo de flores de cempaxúchitl $2.50. Calaverita de azúcar $5. Pan de muerto $5. Entrar a un Festival del Día de Muertos $20. Celebrar la tradición mexicana… ¿no tiene precio?

Honrar a los muertos cada vez más se apodera del Sur de California. Festivales privados, venta de calaveras de platico y papel picado hechos en China, negocios callejeros para pintar la cara de calavera.

Rosalinda Ramos sostiene la fotografía que colocará en el altar de muertos que elabora en su casa siguiendo la tradición. Su esposo, José Ramos falleció en el 2009 en Los Ángeles.

Rosalinda Ramos sostiene la fotografía que colocará en el altar de muertos que elabora en su casa siguiendo la tradición. Su esposo, José Ramos falleció en el 2009 en Los Ángeles.

(Soudi Jiménez)

Como Halloween, el comercio detrás del Día de Muertos ha comenzado a abundar en las ciudades californianas, sin embargo frente a la mercadeo desmesurado de la tradición muchos se preguntan: ¿Cuál es la esencia de celebrar el Día de los Muertos?

“Hay muchachos que piensan que sólo es pintarse la cara o lo ven como si fuera lo mismo que Halloween”, cuestionó el pintor y muralista mexicano Mario Sibajas.

A Sibajas, le preocupa que esta celebración ancestral se convierta en un evento superficial, donde domine el entretenimiento y comercialización de la celebración, olvidando la esencia que originó esta tradición

“Se debería poner mayor énfasis en la parte cultural e histórica para que la gente sepa porqué se celebra”, dice el artista.

El Día de los Muertos, una celebración mexicana de origen mesoamericano, solía, en el pasado, festejarse hasta por un mes completo, donde los fieles entregaban ofrendas a sus seres queridos e incluían objetos que había utilizado el difunto. Era una manera se sentirse cerca de los que amaron.

En el restaurante Expresión Oaxaqueña desde hace cinco años no falta la decoración alusiva al Día de Muertos. En esta imagen, Aldo Cruz coloca el tradicional pan de muerto en el altar que elaboró en el 2013.

En el restaurante Expresión Oaxaqueña desde hace cinco años no falta la decoración alusiva al Día de Muertos. En esta imagen, Aldo Cruz coloca el tradicional pan de muerto en el altar que elaboró en el 2013.

(Soudi Jiménez)

Con la migración de millones de mexicanos a EE.UU., emigró también la fiesta mortuoria que hoy en día se expande de la mano de festivales que combinan la cultura con la comercialización de los altares, la música, el bailes, la gastronomía y entretenimiento.

“En Los Ángeles se mantiene viva por la gran cantidad de mexicanos”, valoró Sergio Juárez, portavoz de la oficina consular de México en L.A., destacando que cada año se suman diferentes actividades en donde se rescata la tradición

Esa mezcla del concepto espiritual con actividades comerciales, es visto por algunos como una deformación de la tradición original; sin embargo, otros consideran que sirve para que este legado cultural sea conocido más allá de las comunidades latinas.

De la tradición al negocio

En 1999, el cementerio Hollywood Forever realizó el primer festival enmarcado en el Día de los Muertos. Al principio, era un evento gratuito. En las ediciones recientes se estableció un costo que pasó de los 15 a los 20 dólares en los boletos de entrada.

En los últimos 10 años, el decorador y diseñador Aldo Cruz, ha participado en el concurso de altares de este evento. A su juicio, las críticas por el enfoque comercial no tienen mérito, debido al costo de producción por el espectáculo que se ofrece.

“Si no se hubiera creado este evento, no existieran nuevos festivales”, valoró el fundador del grupo folclórico Princesa de Donaji. “Lo interesante es que tiene un enfoque multicultural y llega a otras comunidades quienes aprenden de nuestra cultura”.

Además del boleto de entrada al Hollywood Forever, una noche en ese festival para una familia de cuatro puede significar un desembolso de hasta 200 dólares.

En las inmediaciones del lugar una vaso de agua fresca de frutas se cotiza en $7. Una carita pintada en $30 y entre altares y tumbas se funden puestos de cerveza , tacos y la venta de arte conmemorativo a los murtos.

La efervescencia comercial de los muertos también se vive en el Distrito de las Flores del centro de Los Ángeles, donde la masiva comercialización ha dejado un sabor agridulce entre los vendedores de flores.

“La fiesta se ha popularizado tanto que las familias han dejado de celebrar en sus hogares y se han ido a festivales y fiestas. Antes vendíamos mucho más porque las familias hacían sus altares, ahora solo les importa gastar en pintarse la carita”, comentó Paola Cuautle, encargada del negocio Buengusto y Creatividad Flores.

Pero no todos pierden, México se destinan 21 mil hectáreas al cultivo de flor de cempaxúchitl en que se producen alrededor de 7 mil toneladas anuales y el principal productor es el estado de Puebla que contribuye con 81% de la producción total, según el Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

Además, la proliferación de grandes festivales ha generado gigantescas ventas a las compañías internacionales que venden de mayoreo las flores típicas como el cempasúchil ($2.50), la nube ($5) y el terciopelo ($2) y son los encargados de surtir las flores en estos eventos.

En el vecino país, los mercados se pintan de amarillo y rojo a partir de la segunda semana de octubre, pues es cuando llega la mayor parte de la producción de cempaxúchitl, pero en los pequeños negocios de Los Ángeles como los de Cuautle, la venta inicia con el “Día de los accidentados” el 28 de octubre y se extiende hasta el primero de noviembre.

Cuautle, apunto que la comercialización de la fiesta también ha provocado un crecimiento de hasta un 60 por ciento de vendedores ambulantes.

Ignacio Lara, es uno de ellos. En los días previos a la fiesta de los muertos, Lara llega a vender hasta 400 dólares por día desde su puesto “de muertos” en plena calle.

“Me gano casi un dólar por cada ramo”, afirma sonriente este inmigrante que también mezcla el negocio de flores con el de pintar las caras de calavera.

“Mi hija es la maquillista y la neta, ahí se gana más que con las flores. A los gringos les encanta y pagan bien”, dice

A criterio de Gloria Arjona, profesora de Literatura y Lengua Hispanas en el California Institute of Technology (Caltech), el ritual y concepto original no se debe perder.

“La esencia de esta celebración es espiritual y religiosa, donde no había división entre los vivos ni los muertos. Si pensamos que sólo se trata de vestirnos como ‘La Catrina’, vamos a degradar el ritual original”, enfatizó la académica.

Por los migrantes vive la tradición

Lejos de festivales comerciales, Rosalinda Ramos cada año celebra el Día de los Muertos en su casa. A pesar de la proliferación de festejos, ella mantiene las costumbres heredadas por sus padres y abuelos en su natal Oaxaca, México de donde emigró en 1984.

Desde la mañana del 31 de octubre, relata Ramos que se va a comprar flores y cañas para dejar montado el altar, en el que coloca la fotografía de su esposo, fallecido en Los Ángeles en el 2009. El 2 de noviembre invita a sus familiares a desayunar.

“Para ese día hago tamales de mole, raja, salsa verde y salsa dulce, compro chocolate y pan de muerto”, relata la mujer de 52 años de edad. “Es una forma de recordar a las personas queridas, quienes en esa fecha vienen a estar con nosotros”.

Esta tradición se originó antes de la llegada de los españoles. Las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca realizaban ritos con los que honraban a los muertos. En la actualidad, los migrantes la reproducen en Estados Unidos.

Como parte de esta celebración, en territorio mexicano y centroamericano, se acostumbra visitar los cementerios, donde se enfloran las tumbas de los difuntos, también colocan ofrendas que incluyen velas, incienso, agua, pan de muerto y comida.

En la ciudad de Lynwood, casi desde la fundación de la Plaza México en el 2002, se realiza otro festival para esta ocasión. Mario Cárdenas, director general, sostiene que el énfasis es fortalecer la identidad cultural, por esa razón el evento es gratuito.

“Nuestra mejor recompensa es que los latinos tenga mayor solidez en sus raíces, creemos que deben tener mayor acceso a eventos culturales que creen conciencia, porque nos convierte en mejor sociedad”, señaló Cárdenas.

EVENTOS ALUSIVOS AL DÍA DE MUERTOS

Festival Cultural en Plaza México

Día: Sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre de 12:00 m. a 7:00 p.m.

Dirección: 3100 E Imperial Hwy, Lynwood

Admisión: Gratis

Festival Anual del Día de Muertos en el Valle de San Fernando

Día: Sábado 31 de octubre de 12:00 m. a 10:00 p.m.

y domingo 1 de noviembre de 11:00 a.m. a 6:00 p.m.

Dirección: 13520 Van Nuys Blvd., Pacoima

Admisión: Gratis

Festival Cultural Anual del Día de los Muertos en el parque memorial Rose Hills

Día: Domingo 1 de noviembre de 11:00 a.m. a 4:00 p.m.

Dirección: 3888 Workman Mill Road, Whittier, CA 90601

Admisión: Gratis

Festival del Día del Día de los Muertos en Anaheim

Día: Domingo 1 de noviembre de 12:00 m. a 6:00 p.m.

Dirección: 1440 S. Anaheim Blvd.

Admisión: Gratis

Festival Cultural en la Universidad Estatal de California en San Bernardino

Día: Domingo 1 de noviembre de 2:00 a 6:00 p.m.

Información: 909-537-3447

Admisión: Gratis

Noche de Altares en el Condado de Orange

Día: Sábado 7 de noviembre de 1:00 p.m. a 10:00 p.m.

Dirección: Calles 4 y Birch, Santa Ana

Admisión: Gratis


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