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Culpan a distrito escolar de la muerte de menor discapacitado tras caída

Moisés Murillo muere en su aula escolar tras un golpe.

Moisés Murillo muere en su aula escolar tras un golpe.

(Cortesia)

Los padres de un niño de primaria discapacitado sometieron una demanda contra el Distrito Escolar Unificado de Hacienda La Puente (HLPUSD), tras una caída que provocó la muerte del menor durante la clase.

La querella alega que a Moisés Murillo, de ocho años de edad, “no le fue proporcionado un entorno seguro, lo que incluye la falta de supervisión y restricción” a pesar de tener necesidades especiales.

Martín Murrillo y Roberta Gómez, padres del menor, presentaron la demanda ante la Corte Superior de Los Ángeles, nombrando a la superintendente de HLPUSD, Cynthia Parulan-Colfer, como otra responsable.

El niño fue diagnosticado con el Síndrome de Down a temprana edad y fue admitido en marzo del 2012 en un programa de educación individualizado en la Escuela Primaria Sunset, en La Puente, sostiene la familia.

El 31 de mayo del 2017, el menor sufrió una fractura en el cuello cuando se cayó de una silla, que se suponía tenía un sistema de seguridad enganchado, indica la demanda.

Su condición lo incapacitaba de hablar y limitaba su capacidad motora, por lo que normalmente debía tener las correas ajustadas para estar protegido.

El personal de rescate descubrió que el niño no respiraba al momento que llegaron a asistirlo, e inclusive se encontraba pálido. Después de reanimarlo, el menor fue trasladado al Hospital Queen of the Valley en West Covina, agrega.

Posteriormente, el estudiante fue trasladado al Hospital de Niños del Condado de Orange, en donde falleció cuatro días después de su caída.

“Las leyes de educación obligatoria crearon una relación especial entre los estudiantes y (los distritos escolares), y los estudiantes tienen una garantía constitucional para un ambiente escolar seguro y tranquilo”, dice la demanda.

Parulan-Colfer, otros administradores del distrito y el personal de la escuela “no tenían una política establecida para supervisar adecuadamente a estudiantes como Moisés dentro y fuera de sus salones de clase”, alega la queja.

Lizbeth Murillo, hermana del menor, asevera que el día del accidente, la escuela no pudo darles una explicación de lo sucedido.

“La directora dijo que no estaba claro si Moisés tuvo un ataque o si se había caído de su silla de ruedas”, dice Murillo.

Hasta el momento, el distrito no ha dado comentarios sobre la querella, aunque tras la muerte del menor extendieron una declaración sobre la muerte del niño.

“Nuestra comunidad escolar ha experimentado una gran pérdida”, dice la declaración.

“Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia Murillo. Hemos compartido nuestras condolencias con la familia y esperamos que se una a nosotros para respetar su privacidad durante este momento difícil”, sostiene.


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