Cuatro muertes por día: Niños sufren por maltrato y negligencia, pero son pocas las denuncias

Cuatro muertes por día: Niños sufren por maltrato y negligencia, pero son pocos los reportes

Cuando el pequeño Emilio, de tan solo siete meses de edad, no cesaba de llorar, su padre se desesperó y en lugar de atender sus necesidades lo pellizcó en la barba, le pegó en el trasero y lo golpeo a puños en el cuerpo y la cabeza hasta que lo mató.

Al ver a su hijo inconsciente, Standford Morocho, de 23 años de edad, llevó al niño a un hospital de emergencias con fracturas en el cráneo y costillas, pero ya era demasiado tarde.

Asimismo, la pequeña Angelina W. murió de golpes, malnutrición y ahogamiento  a sus dos años de edad por Johnny Hartley y Mary Becerra. La pareja de Whittier estaba a cargo de la menor, mientras tenían a su madre trabajando como prostituta.

Las muertes de Emilio y Angelina se convierten en una cifra que enfatiza el aumento de incidentes de abuso y negligencia infantil en Estados Unidos, lo cuales en la mayoría de ocasiones no son reportados a las autoridades, según expertos.  Estos casos pueden evitarse si los padres de familia reciben clases para saber cómo lidiar con los hijos y si la comunidad aprende a reconocer el abuso y no tiene temor a denunciarlo, aseguran.

Las víctimas

Aunque las autoridades no cuentan con una cifra contundente sobre el maltrato entre menores en el país, estadísticas de The Children’s Bureau del 2017 revelan que en el 2014, se identificaron alrededor de 1,580 muertes de niños que fallecieron como resultado del abuso y la negligencia de sus padres, familiares u otra persona a cargo.

Sin embargo, para el 2015 esta cifra se multiplicó a 1,670 casos, lo que significa la muerte de cuatro a cinco niños por día.

Más del 70 por ciento de los menores que murieron como resultado de abuso o negligencia tenían dos años de edad o menos. Más del 80 por ciento aún no tenían edad suficiente para entrar al kínder.

Los datos también indican que el 50 por ciento o más de las víctimas que perecieron de maltrato infantil son significativamente subestimadas por las agencias estatales.

En total, Estados Unidos muestra un aumento en las referencias de abuso infantil de 3.6 millones a 4 millones en los últimos dos años, pero estiman que los casos podrían llegar a los 7 millones.

¿Quiénes son los culpables del abuso?

Para Enrique Montiel, gerente de programas y cumplimiento de Nuevo Amanecer Latino Children’s Services, una organización que se dedica a servir a niños bajo el sistema de crianza, las estadísticas son tristes.

“El maltrato infantil debe ser reportado sin excusa. Estamos viendo que los niños son las víctimas que no pueden defenderse. Mucho de ellos no saben que están siendo maltratados o tienen miedo de reportar el abuso”, dice Montiel.

A juicio de este experto y otros defensores, cada persona en la sociedad tiene una responsabilidad moral de responder, ya que las leyes de maltrato infantil varían de estado a estado y no hay forma de aplicarlas a cada persona que se encuentre bajo el cargo de un menor, lo que convierte al abuso infantil en la tercera causa de muerte de niños estadounidenses menores de 4 años de edad.

En California por ejemplo, todo profesional de la salud, bomberos, oficiales de control de animales, procuradores, empleados de escuelas, clérigos, trabajadores sociales, trabajadores de guarderías, empleados del departamento de policía, de organizaciones con o sin fines de lucro y hasta creadores de películas deben reportar el abuso de menores si sospechan que esto sucede.

La persona que no reporta el abuso a las agencias de protección infantil o la policía, es culpable de un delito menor castigado hasta con seis meses en la cárcel del condado y/o hasta una multa de mil dólares.

Sin embargo, “el problema es que mucha gente no sabe reconocer lo que implica el abuso y el abandono hasta el momento de lastimar física o mentalmente a un niño”, añade Alicia  Ames-Trelles, terapista familiar y directora clínica de El Nido, una organización sin fines de lucro que ofrece múltiples servicios a las familias de bajos recursos.

 “Inclusive, muchos padres de familia en los últimos 40 años están aprendiendo que el no proveerle a los hijos con las necesidades básicas de alimentación, techo, ropa, educación y hasta supervisión médica es una forma de abuso”, dice Ames-Trelles.

El maltrato a otro nivel, también “implica la violación sexual, el infligir dolor continuo en un menor  a punto de poner en riesgo su vida, insultarlo y hacerle sentir mal mentalmente para reprimir algún comportamiento” sostiene la sicóloga.

En muchos casos, “los padres de familia también han sido víctimas de abuso ellos mismos y reaccionan impulsivamente en lugar de reflexivamente con los menores. Estos deben buscar ayuda para aprender a no desquitar su estrés, frustraciones y miedos con los niños”, dice Ames-Trelles.

Un hecho es que uno de cada cinco adultos de California, con niños viviendo en sus hogares, fue golpeado o abusado físicamente cuando niño, y uno de cada 10 fue abusado sexualmente, según datos de Central California Children’s Institute en la California State University.

“Creo que probablemente sea un estimado bajo”, sostiene Cassandra Joubert, directora del instituto en Fresno. “Creo que este tipo de eventos entre familias son silenciosos, se esconden bajo la alfombra, realmente no se habla sobre ellos”, agrega.

Padres de familia

Pablo Alarcón, padre de un menor de dos años, admite haber tenido miedo al criar a su hijo.

De pequeño, Alarcón fue golpeado y de adolescente la relación no era estrecha con su padre.

“Pensaba que la vida para mi hijo sería mejor si yo no estaba ahí. Tenía miedo de saber criarlo y hasta cierto punto maltratarlo, pero a partir de asistir a algunas clases en El Nido, aprendí a controlar mi temperamento y comprender que los golpes o los gritos no son la manera de educar a un niño”, dice el padre de familia.

Mark Cloutier, director ejecutivo del Center for Youth Wellness, recalca que los datos de padres abusados de menores, refuerzan lo crucial que es para los pediatras examinar a los niños – e incluso a sus cuidadores – para (detectar) la exposición a experiencias traumáticas.

“Es importante que los padres entiendan y aborden sus propias experiencias en la infancia para no continuar el abuso con sus hijos”, dice Cloutier.

Así también, señalan expertos, la comunidad debe denunciar el abuso de familiares, niñeras y tutores.

Estadísticas nacionales

  • En la actualidad más de 3 millones de niños se encuentran bajo las agencias de protección de Estados Unidos.
  • Los profesionales forman las tres quintas partes de los reportes de abuso, siendo el mayor número proveniente de maestros, funcionarios de la ley, personal jurídico y personal de servicios sociales.
  • Los niños más pequeños son más vulnerables a los malos tratos. Los niños en el primer año de vida tuvieron la tasa más alta de victimización de 24.2 por cada 1,000 niños.
  • Aproximadamente cuatro de cada cinco abusadores son los padres de las víctimas.
  • Se calcula que entre 50 y 60 por ciento de las muertes por maltrato no se registran en los certificados de defunción. 
    El 43.9 por ciento de las víctimas de abuso infantil mueren por abuso físico.

Para reportar abuso o negligencia infantil en el condado de Los Ángeles, llamar a la línea directa de abuso infantil al 1-800-540-4000 (sólo en California).

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